Artesanía y Patrimonio Cultural 3 min de lectura

¿Qué define la historia y el legado de la alfarería en la provincia de Huesca?

Explora la tradición artesanal de la alfarería en la provincia de Huesca, desde sus centros históricos como Naval y Fraga hasta su evolución y estado actual.

En pocas palabras

  • Naval, Fraga, Bandaliés y Tamarite de Litera fueron los centros alfareros más importantes de la provincia de Huesca.
  • La pichela es una jarra vinatera singular de Naval, caracterizada por su pico vertedor sobrepuesto.
  • El Centro de Interpretación de la Alfarería de Naval, abierto en 2002, preserva el legado de los antiguos talleres locales.
  • La alfarería fragatina tuvo una notable influencia en la producción cerámica de la vecina Cataluña.

¿Qué define la historia y el legado de la alfarería en la provincia de Huesca?

La alfarería en la provincia de Huesca representa un conjunto de técnicas artesanales desarrolladas históricamente para satisfacer necesidades utilitarias y funcionales en el ámbito doméstico. Este legado abarca desde los restos arqueológicos de épocas ibéricas y romanas hasta la producción de focos alfareros que mantuvieron su actividad hasta el siglo XXI, caracterizándose por el uso de tecnologías tradicionales y una producción ligada al entorno familiar.

¿Cuáles fueron los principales centros de producción alfarera en Huesca?

La provincia contó con focos destacados de ollería y cantarería, siendo Naval, Fraga, Bandaliés y Tamarite de Litera los más significativos. En Naval, la actividad alfarera, con raíces moriscas documentadas desde el siglo XVII, llegó a contar con 40 alfares a principios del siglo XX. Por su parte, la cantarería de Fraga es reconocida por su antigüedad y su influencia en la alfarería de la vecina Cataluña, mientras que Bandaliés y Tamarite de Litera desarrollaron estilos propios, como la olla de boda vidriada o el cántaro panzudo de dos asas.

Jarra de vino o pichela altoaragonesa de Naval
Jarra de vino o 'pichela' de Naval, pieza tradicional con pico vertedor sobrepuesto.

¿Qué importancia histórica tiene la pichela y otras piezas tradicionales?

La pichela es una jarra vinatera característica de la zona de Naval, reconocida por su diseño con pico vertedor sobrepuesto que comunica con el interior mediante un orificio. Además de esta pieza, la producción oscense incluyó pucheros de cuerpo alargado vidriados, decorados con motivos como el cordoncillo y los pezones en tonos verdes. Estos objetos no solo cumplían una función práctica en la vida cotidiana, sino que también reflejaban la identidad estética de los talleres locales.

¿Cómo influyó la tradición fragatina en la región?

La alfarería de Fraga destacó por su relevancia documentada en colecciones internacionales y estudios antropológicos. Familias de artesanos como los Arellano fueron fundamentales para mantener viva esta tradición, siendo reconocidos por su labor en el siglo XX. La importancia de esta actividad en la localidad se ve reflejada en monumentos que honran la figura de las aguadoras, quienes dependían de la producción local de recipientes para el transporte de agua.

Monumento a la dona de faldetes en Fraga
Monumento a la 'dona de faldetes', figura histórica vinculada a la tradición del transporte de agua en Fraga.

¿Qué sucedió con los alfares que ya no están activos?

Diversos centros alfareros, como los de Sarsamarcuello, Abiego, Jaca y Ayerbe, cesaron su producción a lo largo del siglo XX debido a cambios socioeconómicos y el declive de la demanda de cerámica utilitaria. Estos talleres producían una amplia variedad de objetos, desde tinajas y cuencos hasta bebederos y canales de tejas. La desaparición de estos focos marcó el fin de una era de producción artesanal que, en muchos casos, no pudo competir con la industrialización de los enseres domésticos.

¿Cómo se ha intentado preservar el patrimonio alfarero oscense?

La recuperación de la artesanía cerámica se ha manifestado a través de iniciativas como el Centro de Interpretación de la Alfarería de Naval, inaugurado en 2002 en el antiguo alfar de Pedro Salanova. Este espacio no solo conserva la memoria de los maestros alfareros, sino que también incluye un museo de cacharrería local. Asimismo, la labor de investigación de expertos como Álvaro Zamora y Natacha Seseña ha sido fundamental para documentar y poner en valor este patrimonio antes de que se perdiera definitivamente.

Sources & Further Reading

  • Álvaro Zamora, María Isabel (1999). La alfarería popular aragonesa. Fundación CAI.
  • Seseña, Natacha (1997). Cacharrería popular. Alianza Editorial.
  • Esco Sampériz, Carlos (1986). "Alfares, alfareros y producción cerámica en la Huesca medieval". Bolskan: Revista de arqueología.
  • Rubio Celada, Abraham. "Cerámica de Huesca". espanafascinante.com.
  • Manrique, Emilio (2012). "Las pichelas aragonesas". La cerámica en el mundo del vino y del aceite.
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