Historia de España 4 min de lectura

¿Cómo operaba el peón caminero en la red vial histórica de España?

Descubra la historia, funciones y exenciones del peón caminero en España desde su creación en el siglo XVIII según las instrucciones oficiales.

En pocas palabras

  • La figura del peón caminero fue creada en España en 1759 durante el reinado de Fernando VI.
  • Cada operario se establecía a una distancia de una legua —equivalente a unos 5,5 kilómetros— para cuidar de forma continua el tramo asignado.
  • Percibían una dotación económica de cinco reales diarios y contaban con una casa habitación situada en la mitad de su legua asignada.

¿Cómo operaba el peón caminero en la red vial histórica de España?

En este artículo se analiza la figura histórica del peón caminero en España, explorando su origen normativo durante el siglo XVIII, sus funciones diarias de conservación de los caminos reales y las exenciones legales de las que disfrutaba en el ejercicio de su labor.

¿Qué era exactamente un peón caminero y cuándo se instituyó su figura en España?

El peón caminero era el operario encargado de cuidar de forma continua y a pie un tramo específico de un camino o carretera estatal en España. Esta figura fue creada oficialmente en el siglo XVIII, concretamente en el año 1759, bajo el reinado de Fernando VI. Estos trabajadores se establecían de legua en legua —una unidad de distancia equivalente a unos cinco kilómetros y medio— con el objetivo de conservar la infraestructura de manera inmediata dentro de sus demarcaciones asignadas y realizar las recomposiciones necesarias en la calzada.

¿Cuáles eran las funciones principales asignadas a los peones camineros según la instrucción oficial?

Según la instrucción oficial vigente, los peones camineros tenían múltiples responsabilidades tanto para la conservación de los trozos de camino firmes como para el arreglo de los malos pasos. Entre sus labores cotidianas destacaba igualar las rodadas que hacían los carruajes allanándolas con azadón o rastro, macizando las partes profundas con piedra o guijarros y apisonándolas para evitar huecos. Asimismo, debían limpiar las zanjas y cunetas laterales, mantener despejadas las entradas y salidas de las alcantarillas para evitar acumulaciones de agua, retirar piedras movedizas peligrosas de la superficie y asegurar el perfil abombado de la carretera, considerado la parte más esencial para su correcta conservación.

¿Cómo eran las condiciones de trabajo y alojamiento de estos operarios viales?

Los peones camineros debían asistir a su tramo asignado todos los días del año, sin importar las malas condiciones meteorológicas, desde la salida del sol hasta el ocaso, incluidos los días festivos. La única causa permitida para ausentarse de la vía era acudir a la Tesorería correspondiente al finalizar cada mes para cobrar su sueldo, el cual estaba fijado en cinco reales diarios, condición indispensable para percibir su remuneración. En cuanto al alojamiento, en los caminos nuevos disponían de una casa habitación situada exactamente en la mitad de la legua que les había sido asignada, además de recibir preferencia para ser alojados en casas de alquiler cómodas, ventas, cortijos o haciendas cercanas cuando operaban en zonas despobladas.

Caseta de peones camineros en Alborache
Caseta de peones camineros en Alborache

¿De qué exenciones y privilegios legales disfrutaban los peones camineros en el desempeño de su cargo?

Mientras cumplían satisfactoriamente con su labor bajo la supervisión del Celador de su departamento, los peones camineros gozaban de importantes exenciones conferidas en la instrucción aprobada el 5 de julio de 1790. Estaban libres de cargas y oficios concejiles, alojamientos, bagajes, curadurías, hospedajes, quintas y guías de repartimientos de trigo y cebada. Asimismo, se encontraban exentos de asumir cargos de cobradores de pechos, padrones, bulas, moneda forera, alcabalas y puentes, así como de enviar soldados a la guerra. Por otra parte, sus causas civiles y criminales relacionadas directamente con su oficio debían ser juzgadas de manera privativa por el Subdelegado como juez conservador de caminos.

¿Qué autoridad ejercían sobre la seguridad y el orden en las rutas asignadas?

Además de sus labores estrictamente viales y de conservación material, los peones camineros poseían competencias de vigilancia y seguridad en sus respectivos tramos. Tenían la obligación de vigilar cualquier daño causado en el camino, sus obras o sus árboles para denunciarlo formalmente ante la justicia de acuerdo con la Ordenanza. Del mismo modo, si encontraban en la ruta a personas con apariencia de mal vivir o sorprendidas delinquiendo, estaban autorizados para asegurarlas y conducirlas ante los tribunales locales o a las Casas de postas, dando aviso inmediato a las autoridades competentes.

Sources & Further Reading

Francisco Javier de Cabanes (1830). Guia general de correos, postas y caminos del Reino de España: con un mapa itinerario de la Peninsula. Imprenta de Miguel de Burgos.

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