¿Cómo se transformó El Molino desde sus humildes orígenes hasta convertirse en el epicentro del cabaret en el Paralelo de Barcelona?
Descubre la historia, la arquitectura, los artistas y la evolución de El Molino de Barcelona, el icónico café-concierto del Paralelo.
En pocas palabras
- El Molino abrió sus puertas por primera vez en el año 1898 bajo el nombre inicial de Pajarera Catalana.
- El arquitecto Manuel Joaquim Raspall diseñó en 1910 la estructura permanente del edificio, conocida entonces como Petit Moulin Rouge.
- La emblemática fachada con las aspas rojas del molino fue añadida en 1929 por el arquitecto Josep Alemany i Juvé.
- El teatro fue completamente remodelado entre 2006 y 2010 por el equipo de arquitectos BOPBAA antes de su reinauguración en octubre de 2010.
¿Cómo se transformó El Molino desde sus humildes orígenes hasta convertirse en el epicentro del cabaret en el Paralelo de Barcelona?
El Molino es uno de los cafés-concierto y teatros de variedades más emblemáticos de Barcelona y de Europa. Situado en la avenida del Paralelo, concretamente en el barrio del Pueblo Seco, este espacio se consolidó a lo largo de los siglos XIX y XX como un lugar de transgresión cultural, capaz de burlar la censura de cada época mediante un lenguaje de doble sentido, la revista y el género del music-hall.
¿Cuáles fueron los orígenes de El Molino en la Barcelona de 1898?
Los orígenes del local se remontan al año 1898, cuando abrió sus puertas bajo el nombre de Pajarera Catalana en una zona del Paralelo conocida popularmente como el Montmartre barcelonés. En sus inicios era una tasca de modestas dimensiones donde se ofrecían espectáculos de cuadros flamencos protagonizados por jóvenes andaluzas y actuaciones de artistas cómicos y ventrílocuos. Con el cambio de siglo, el local experimentó diversas modificaciones en su denominación y programación, incorporando brevemente proyecciones de cinematógrafo y servicios de restauración para atraer al público nocturno de la época, aunque durante sus primeros años atravesó dificultades financieras y cambios frecuentes de propiedad.

¿Cómo influyó el arquitecto Manuel Joaquim Raspall en la estética del edificio?
En el año 1910, bajo la dirección del arquitecto Manuel Joaquim Raspall, el edificio adoptó una configuración de carácter permanente con influencias modernistas y posteriormente novecentistas, funcionando entonces bajo el nombre de Petit Moulin Rouge. Décadas más tarde, en 1929 y con motivo de la Exposición Internacional, el arquitecto Josep Alemany i Juvé diseñó la característica fachada frontal con la iconografía del molino y sus aspas rojas, un elemento visual que perduró durante el resto del siglo XX y que se convirtió en el símbolo inconfundible del teatro.

¿De qué manera sobrevivió El Molino a las restricciones políticas y a la censura del franquismo?
Tras la Guerra Civil Española y el inicio de la dictadura franquista en 1939, el régimen obligó a modificar el nombre del local para castellanizarlo y suprimir la palabra «rojo» debido a sus connotaciones políticas, adoptando definitivamente la denominación de El Molino. Bajo la propiedad de Francisco Serrano y posteriormente gestionado por Doña Fernandita, el espacio atrajo a un público más acomodado y mantuvo su programación de variedades, convirtiéndose en un reducto de evasión donde las vedettes y los artistas esquivaban la estricta censura oficial mediante la ironía, el erotismo y el ingenio escénico.

¿Qué figuras artísticas marcaron la época dorada del cabaret y la revista en su escenario?
A lo largo de las décadas centrales del siglo XX, el escenario de El Molino vio desfilar a numerosas vedettes, humoristas y bailarines que definieron la identidad del local. Entre las figuras más destacadas de la primera mitad de siglo figuran nombres como Granito de Sal, Condesita Zoe y Lola Montiel, seguidas en las décadas de 1940 y 1950 por la célebre Bella Dorita. Posteriormente, artistas internacionales como la supervedette francesa Yvette René, así como referentes locales como Amparo Moreno, Lita Claver (La Maña), Merche Mar y Susana Egea, consolidaron el prestigio de la sala hasta su cierre provisional a finales del siglo XX.

¿En qué consistió la profunda rehabilitación arquitectónica y tecnológica del siglo XXI?
Tras el cierre del teatro en 1997, un grupo de inversores privados impulsó una ambiciosa remodelación integral llevada a cabo por el estudio BOPBAA Arquitectos que finalizó en octubre de 2010. Si bien se conservó la histórica fachada de Raspall y Alemany, el interior fue completamente reconstruido para albergar una sala polivalente con aforo para 250 espectadores, platea, anfiteatros, una terraza con el Golden Bar, camerinos modernos y un espacio subterráneo para cocinas y almacenes, integrando además pantallas de ledes y tecnología multimedia avanzada.

¿Cómo se refleja la presencia de El Molino en la cinematografía y la cultura popular catalana?
La relevancia cultural de este café-concierto trascendió sus propias puertas para convertirse en un icono cinematográfico y literario de Barcelona. El Molino ha sido escenario de rodaje de numerosas producciones del cine español, tales como la mítica película El último cuplé (1957) protagonizada por Sara Montiel, Las alegres chicas del Molino (1977) de José Antonio de la Loma, y El extranger-oh! de la calle de la Cruz del Sur (1987) de Jorge Grau, además de ser objeto de numerosas crónicas periodísticas, exposiciones fotográficas y estudios históricos sobre el Paralelo.

Sources & Further Reading
- Gasch, Sebastià (1972). El Molino. Memorias de un setentón. Barcelona: Dopesa.
- Mar, Merche; Fernando García (2005). El Molino. Historias de una vedette. Barcelona: Arcopress.
- Permanyer, Lluís; fotografías de Josep Tobella (2009). El Molino, un siglo de historia. Barcelona: Angle Editorial.
- Fernández, Imma (19 de octubre de 2010). «El Molino passa revista». El Periódico.
- Ollé, Joan (19 de octubre de 2010). «El Molino Gris». El Periódico de Catalunya.
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