¿Cómo surgieron y evolucionaron las Atarazanas Reales de Barcelona?
Descubre la historia, la construcción gótica y el legado marítimo de las Atarazanas Reales de Barcelona a través de sus principales etapas arquitectónicas.
En pocas palabras
- Las Atarazanas Reales de Barcelona comenzaron a construirse a finales del siglo XIII durante el reinado de Pedro III de Aragón.
- En estas instalaciones se construyó en 1571 la Galera Real de Juan de Austria, barco insignia en la batalla de Lepanto.
- El edificio fue declarado Monumento Histórico Artístico el 5 de marzo de 1976.
- Desde el año 1941, el histórico recinto alberga la sede del Museo Marítimo de Barcelona.
¿Cómo surgieron y evolucionaron las Atarazanas Reales de Barcelona?
Las Atarazanas Reales de Barcelona, conocidas en catalán como Drassanes Reials, representan uno de los conjuntos arquitectónicos civiles de estilo gótico más destacados del Mediterráneo. Situadas en la fachada marítima de la ciudad condal, su construcción comenzó a finales del siglo XIII bajo el reinado de Pedro III de Aragón con el propósito primordial de fabricar, reparar y albergar las galeras de la flota real.
¿Qué papel desempeñó el reinado de Pedro III de Aragón en su fundación?
El proyecto original de las atarazanas se inició entre los años 1280 y 1300 por iniciativa de Pedro III de Aragón, configurándose como un amplio recinto amurallado de planta rectangular defendido por cuatro torres angulares, de las cuales todavía se conservan dos en la actualidad. Antes de este gran complejo, la ciudad ya había albergado instalaciones navales menores junto a la puerta Regomir y hacia poniente durante las campañas de Jaime I, pero el crecimiento de la Corona requirió un espacio fortificado y de mayores dimensiones cerca del mar y al pie de la montaña de Montjuïc.

¿Cómo se desarrolló la compleja construcción y techumbre durante la Edad Media?
A pesar de la voluntad real de dotar al edificio de cubiertas adecuadas, las obras avanzaron con extrema lentitud debido a crisis financieras de la hacienda real y temporales adversos. Durante el reinado de Pedro el Ceremonioso, se sopesó trasladar el complejo a la zona de la Ribera, pero la oposición del Consejo de Ciento en 1378 frenó el traslado y propició un acuerdo financiero mediante el cual la ciudad aportó fondos sustanciales. Según los libros de obra conservados de entre 1383 y 1384, se levantaron almacenes y la techumbre septentrional empleando sillares de piedra de Montjuïc, arena local, maderas del Bajo Ebro y de las Gavarres, así como ladrillos y cordelería procedentes de Valencia.
¿De qué manera influyó la expansión comercial en las sucesivas ampliaciones góticas?
Las crecientes necesidades navales de los mercaderes catalanes y de la Corona propiciaron un gran impulso bajo el mandato de Juan I de Aragón, quien firmó en 1390 un acuerdo con la ciudad para ampliar las instalaciones. El conjunto gótico consolidado en 1381 constaba ya de ocho naves compartimentadas por pilares que sostenían techumbres de madera a dos aguas, alcanzando las dieciséis naves a finales del siglo XV. Posteriormente, en 1618, la Generalidad de Cataluña añadió tres naves de diseño similar dispuestas de forma transversal.

¿Qué momentos definieron la actividad militar y el declive naval del edificio?
El periodo de mayor apogeo constructivo tuvo lugar bajo el reinado de Alfonso el Magnánimo, cuando llegaron a construirse simultáneamente doce galeras en 1423. Asimismo, en estas atarazanas se fabricó en 1571 la Galera Real de Juan de Austria, el célebre barco insignia que participó en la batalla de Lepanto. No obstante, con el traslado de la actividad naval militar al Arsenal de Cartagena en el siglo XVIII y tras la derrota catalana en la guerra de Sucesión en 1714, el complejo pasó a funcionar como cuartel de artillería del ejército español.

¿Cómo se transformó el complejo militar en el actual Museo Marítimo?
Tras décadas de uso militar por parte del ejército, el edificio fue cedido al Ayuntamiento de Barcelona en 1935. Las instalaciones se destinaron entonces a albergar el Museo Marítimo, que abrió sus puertas al público el 18 de enero de 1941. En reconocimiento a su valor patrimonial y arquitectónico, el conjunto fue declarado Monumento Histórico Artístico por decreto del Consejo de Ministros el 5 de marzo de 1976.
Sources & Further Reading
Art de Catalunya, Urbanisme, arquitectura civil i industrial, Volumen 3, Edicions L'isard, 1998.
L'Art Gòtic a Catalunya, Arquitectura III, Tomo III, Enciclòpèdia Catalana, 2003.
La Gran Enciclopèdia en català, Volumen 7, Edicions 62, 2004.
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