¿Cómo surgió La Barraca y cuál era su propósito cultural en España?
Descubre la historia de La Barraca, el grupo de teatro universitario ambulante impulsado por Federico García Lorca y Eduardo Ugarte durante la Segunda República.
En pocas palabras
- La Barraca fue creada en 1931 bajo los auspicios de la Segunda República y dirigida por Federico García Lorca y Eduardo Ugarte.
- El repertorio principal consistió en obras clásicas del Siglo de Oro español representadas en zonas rurales y de baja actividad cultural.
- Los actores y organizadores eran estudiantes universitarios que prestaban su labor de manera voluntaria y gratuita.
¿Cómo surgió La Barraca y cuál era su propósito cultural en España?
La Barraca fue un célebre grupo de teatro universitario ambulante de orientación popular, coordinado y dirigido por Federico García Lorca y Eduardo Ugarte. Creada formalmente en 1931 bajo el amparo gubernamental de la Segunda República española y puesta en marcha en el verano de 1932, esta compañía itinerante tenía como objetivo principal llevar el repertorio del teatro clásico español a zonas rurales y peninsulares con escasa actividad cultural.

¿Quiénes financiaron y apoyaron institucionalmente el proyecto?
El proyecto recibió un respaldo fundamental desde el Ministerio de Instrucción Pública, liderado por Fernando de los Ríos, amigo personal de Federico García Lorca. Este respaldo gubernamental permitió conseguir la financiación inicial y los recursos necesarios, como los camiones facilitados por el departamento ministerial para el transporte de decorados y equipos. Indalecio Prieto, ministro de Hacienda en aquel momento, se refirió de forma despectiva a la asignación presupuestaria comparándola con el mantenimiento de títeres.

¿Cómo estaba estructurado el equipo y quiénes integraban el elenco?
La dirección artística, que abarcaba la selección de los actores estudiantiles, recayó en Federico García Lorca y Eduardo Ugarte. La administración y la coordinación corrían a cargo de un comité formado por cuatro estudiantes de Filosofía y Letras, acompañados por otros cuatro alumnos de arquitectura encargados del diseño técnico, además de diversos artistas plásticos y pintores de vanguardia. Todos los colaboradores prestaban sus servicios de forma voluntaria y gratuita. Los hombres de la compañía vestían un mono azul, mientras que las mujeres llevaban un vestido azul con cuello blanco.
¿Qué obras formaban parte del repertorio interpretado?
Desde su fundación hasta la interrupción de sus actividades con el estallido de la guerra civil española, el grupo representó un total de 13 obras a lo largo de 74 localidades peninsulares. El repertorio se centró en los clásicos del Siglo de Oro español, destacando piezas de Lope de Rueda, Juan del Enzina, Miguel Cervantes, Calderón de la Barca, Lope de Vega y Tirso de Molina. Asimismo, incluyeron adaptaciones modernas como la Historia del soldado de Ramuz con música de Stravinski.

¿Cómo se realizaban los traslados y el montaje de los escenarios en las giras?
La caravana de La Barraca se desplazaba por caminos y carreteras transportando todo el material necesario para las representaciones en carpas, plazas o claustros. El equipo técnico e instrumental viajaba en camiones proporcionados por el Estado, acompañados por vehículos auxiliares. Las tareas logísticas de carga, descarga, instalación y desmontaje de los escenarios corrían íntegramente por cuenta de los propios actores y estudiantes.


¿Qué tensiones políticas y sabotajes enfrentó la compañía durante sus viajes?
La primera gira arrancó en julio de 1932 hacia las tierras de Soria. Muy pronto, las funciones sufrieron la hostilidad de grupos universitarios de ultraderecha que interpretaron el proyecto como un instrumento propagandístico del Gobierno republicano, llegando a provocar altercados y sabotajes en varias de sus actuaciones, como ocurrió en el Monasterio de San Juan de Duero y en el teatro principal de la capital soriana.
¿Cómo afectó la guerra civil española al futuro de La Barraca?
Tras la sublevación militar que originó la contienda y el asesinato de Federico García Lorca, las actividades de La Barraca se paralizaron por completo y sus integrantes se dispersaron. Aunque Miguel Hernández fue nombrado director en 1937 para intentar reorganizar la compañía dentro del bando republicano, la gravedad de la situación bélica impidió la continuidad del proyecto teatral.
¿Qué secuelas e iniciativas de homenaje surgieron tras la disolución?
El espíritu pedagógico de La Barraca dejó una huella profunda que inspiró iniciativas posteriores, tanto en el exilio con compañías impulsadas por antiguos miembros como Álvaro Custodio en México, como en homenajes institucionales contemporáneos. Entre ellos destaca el programa «Las huellas de La Barraca» de Acción Cultural Española y la recuperación de su nombre por parte del Aula de Teatro de la Universidad Complutense de Madrid.

Sources & Further Reading
- Dieterich, Genoveva (2007). Diccionario del teatro. Madrid: Alianza Editorial.
- García Lorca, Isabel (2002). Recuerdos míos. Barcelona: Tusquets Editores.
- Gibson, Ian (1998). Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca (1898-1936). Barcelona: Plaza y Janés.
- Heras, Juan Pablo (2014). Ciudadano del Teatro. Álvaro Custodio, director de escena. Madrid: Antígona.
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