¿Cómo surgió y evolucionó el Partido Federal en España durante el siglo XIX y XX?
Analice la historia, orígenes, divisiones internas e impacto del Partido Federal en España desde la Revolución de 1868 hasta la Segunda República.
En pocas palabras
- El Partido Republicano Democrático Federal se fundó en 1868 como continuación del histórico Partido Demócrata de 1849.
- Francisco Pi y Margall fue su principal teórico y uno de sus líderes más influyentes, vinculando el federalismo a pactos sucesivos desde el municipio hasta el Estado.
- La formación se dividió históricamente entre los sectores 'benévolos' o partidarios de la legalidad y los 'intransigentes' partidarios de la vía insurreccional y el cantonalismo.
- Tras la Restauración borbónica experimentó una paulatina pérdida de peso político, disolviéndose formalmente en 1910 antes de ser refundado en 1930.
¿Cómo surgió y evolucionó el Partido Federal en España durante el siglo XIX y XX?
El Partido Republicano Democrático Federal, conocido comúnmente como Partido Federal, constituyó una de las fuerzas políticas de carácter republicano y federalista más relevantes de la historia contemporánea de España. Su nacimiento formal se produjo tras el triunfo de la Revolución de Septiembre de 1868, heredando las bases y la trayectoria del anterior Partido Demócrata fundado en 1849. A lo largo de su existencia, la organización defendió la transformación de España en una república democrática y federal, articulada de abajo arriba mediante pactos sucesivos entre municipios, regiones y el Estado central, logrando arraigar de manera significativa en regiones como Cataluña y Andalucía bajo el influjo teórico de figuras como Francisco Pi y Margall.
¿Cómo se transformó el Partido Demócrata en el Partido Republicano Federal tras 1868?
El Partido Demócrata figuraba como uno de los tres actores políticos fundamentales que impulsaron la caída de la monarquía de Isabel II, participando en la conspiración junto con el Partido Progresista y la Unión Liberal. Mediante diversas asambleas celebradas en Madrid entre octubre y noviembre de 1868, los demócratas decidieron apostar decididamente por la República Federal como la forma de gobierno idónea para el nuevo régimen, adoptando consecuentemente la denominación de Partido Republicano Democrático Federal. Este cambio de rumbo generó la primera gran escisión interna: un sector minoritario moderado, partidario de posponer la república bajo una monarquía democrática constitucional, abandonó la formación para constituir el grupo de los denominados «cimbrios», encabezado por Cristino Martos y Nicolás María Rivero.
¿Qué papel desempeñó el partido durante el Gobierno Provisional y las Cortes Constituyentes de 1869?
Durante las elecciones a Cortes Constituyentes celebradas en enero de 1869, la formación concurrió con un programa político definido que abogaba por la vía pacífica e institucional, logrando obtener ochenta y siete escaños con especial fuerza en Cataluña y Andalucía. Al debatirse el proyecto constitucional, el grupo parlamentario federal, dirigido inicialmente por Estanislao Figueras, criticó con dureza el texto por contemplar un monarca con poder ejecutivo y no garantizar plenamente la separación entre la Iglesia y el Estado ni la supresión del Senado. Ante la aprobación de la Constitución de 1869 que establecía la monarquía, los diputados federales votaron en contra bajo la fórmula del acatamiento sin aceptación, evidenciando profundas divisiones internas entre los sectores moderados dispuestos a colaborar y los intransigentes contrarios a la legalidad monárquica.
¿De qué manera se dividieron los federales entre benevolentes e intransigentes y cómo estalló la insurrección de 1869?
La promulgación de la monarquía constitucional profundizó la fractura interna entre los partidarios de aceptar el marco legal vigente —conocidos como «benévolos» o «transigentes»— y aquellos sectores opuestos que propugnaban la vía insurreccional, denominados «intransigentes». Estos últimos encabezaron en septiembre y octubre de 1869 levantamientos armados en varias provincias catalanas, valencianas, andaluzas y murcianas, motivados por la orden gubernamental de desarmar a las milicias y reprimir actos contrarios a la Constitución. La respuesta gubernamental del general Prim conllevó la suspensión de las garantías constitucionales y la represión militar de la sublevación, debilitando momentáneamente las estructuras del partido aunque consolidando el ideario pactista federal a través de iniciativas como el Pacto de Tortosa.
¿Cómo influyó el estallido de la Primera República Española en las fracturas internas del federalismo?
La proclamación de la Primera República el 11 de febrero de 1873 acentuó las divergencias estratégicas y organizativas entre los propios correligionarios. Mientras los representantes parlamentarios apoyaban la estrategia legalista de Francisco Pi y Margall de aguardar a unas Cortes Constituyentes para aprobar la constitución federal, los sectores intransigentes de diversas provincias exigieron la aplicación inmediata de reformas y proclamaron cantones independientes. En las elecciones de mayo de 1873, los federales obtuvieron una gran victoria debido al retraimiento de la oposición, pero su grupo parlamentario quedó fraccionado en facciones contrarias, incluyendo a los jacobino-socialistas intransigentes, los demosoialistas seguidores de Pi, los demoliberales reformistas de Nicolás Salmerón y los demoliberales individualistas de Emilio Castelar.
¿Cómo fue la reorganización del partido durante la Restauración borbónica y su posterior desaparición?
Tras el colapso de la república y el advenimiento de la Restauración borbónica en 1875, el partido experimentó un periodo de profunda desorganización y carencia de liderazgo unitario hasta su paulatina reestructuración en la década de 1880. A pesar de los esfuerzos de figuras como Pi y Margall y de la aprobación de proyectos constitucionales en asambleas como la de Zaragoza en 1883, la organización vio mermada su influencia por la pérdida de apoyos frente al surgimiento del catalanismo político, el blasquismo valenciano y otras fuerzas republicanas. Fallecido Pi y Margall en 1901 y bajo la dirección de Eduardo Benot, las rupturas se agudizaron en 1905, provocando la dispersión de sus militantes hacia formaciones catalanistas o republicanas unitarias hasta su disolución orgánica definitiva en 1910.
¿Cuál fue la continuidad del proyecto federal durante la Segunda República Española?
Heredero directo de las siglas históricas, el Partido Republicano Federal reapareció en la escena política en 1930, siendo invitado a participar en el Pacto de San Sebastián. Tras la proclamación de la Segunda República en 1931, la formación obtuvo dieciséis diputados en las Cortes Constituyentes, destacando parlamentarios como Joaquín Pi y Arsuaga —hijo de Francisco Pi y Margall— y José Franchy Roca, quien desempeñaría posteriormente la cartera de Industria y Comercio en 1933 dentro de un gobierno presidido por Manuel Azaña, manteniendo viva la tradición doctrinal del federalismo histórico español.
Sources & Further Reading
- Duarte, Ángel. El republicanismo. Una pasión política. Madrid: Cátedra, 2013.
- Vilches, Jorge. Progreso y Libertad. El Partido Progresista en la Revolución Liberal Española. Madrid: Alianza Editorial, 2001.
- Nieto, Alejandro. La Primera República Española. La Asamblea Nacional: febrero-mayo 1873. Granada: Comares, 2021.
- Miguel González, Román. La Pasión Revolucionaria. Culturas políticas republicanas y movilización popular en la España del siglo XIX. Madrid: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2007.
- Juliá, Santos. La Constitución de 1931. Madrid: Iustel, 2009.
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