¿En qué consiste el arte tradicional del damasquinado y cuál es su historia en España?
Descubra en qué consiste el damasquinado, la técnica artesanal de incrustación de oro y plata sobre hierro, y su evolución histórica en Éibar y Toledo.
En pocas palabras
- El damasquinado consiste en la incrustación de hilos y láminas de oro y plata en acero o hierro pavonado.
- Eusebio Zuloaga introdujo la técnica en Éibar a mediados del siglo XIX, mejorada posteriormente por su hijo Plácido mediante el estriado a cuchilla.
- La técnica se expandió a Toledo en 1875 para agilizar la producción de piezas de armería, convirtiéndose en un emblema artesanal de la ciudad.
¿En qué consiste el arte tradicional del damasquinado y cuál es su historia en España?
El damasquinado es un trabajo de artesanía que consiste en la realización de figuras y dibujos mediante la incrustación de hilos y láminas de oro y plata en acero o hierro, normalmente pavonado. El nombre hace referencia a la ciudad siria de Damasco. En este artículo detallado exploraremos su evolución técnica, su paso por diferentes culturas, el desarrollo de la industria en las localidades de Éibar y Toledo, y las herramientas utilizadas por los maestros artesanos.
¿Qué es exactamente el damasquinado y cuáles son sus antecedentes históricos?
Las técnicas de incrustación de metales preciosos en otros metales se vienen realizando desde épocas muy antiguas y en muy diversas partes del mundo. Hay constancia de que se realizaron en el Antiguo Egipto, en Grecia y en Roma, así como en China y Japón, donde ha sido utilizada para adornar las guarniciones del katana. Se conocen piezas con más de 1500 años de antigüedad. Los griegos atribuían su invención a Glauco de Chíos. En la península ibérica ya era practicada en época prerromana utilizando la técnica de nielado, presente en un tahalí y un cetro vacceos hallados en el yacimiento de Pintia, así como en la empuñadura de una falcata ibérica en Almedinilla, Córdoba. Posteriormente, se desarrolló de forma notable en tiempos de al-Ándalus, especialmente en Toledo mediante la técnica de ataujía, convirtiéndose en un distintivo del arte hispanoárabe.


¿Cómo llegó esta técnica a la localidad guipuzcoana de Éibar de la mano de la familia Zuloaga?
A mediados del siglo XIX, Eusebio Zuloaga observó algunas armaduras en el Museo Real de Madrid e introdujo la técnica del damasquinado en la entonces villa de Éibar, en Guipúzcoa. El método inicial utilizado era el picado a punceta, el cual dejaba ciertas irregularidades. Posteriormente, su hijo Plácido Zuloaga ideó un sistema más fino denominado estriado a cuchilla, que consistía en realizar pequeños surcos con una cuchilla muy afilada, logrando una superficie final mucho más perfecta, uniforme y rápida de ejecutar. Gracias a este método, la artesanía se expandió a grandes piezas como jarrones, ánforas, cofres, relojes y superficies monumentales, encontrándose ejemplos destacados en el panteón del general Prim en Reus y en el altar del Santuario de Loyola en Azpeitia.
¿De qué manera se extendió el damasquinado a la ciudad de Toledo?
En el año 1875, varios trabajadores eibarreses se trasladaron a Toledo con el propósito de resolver las grandes demoras generadas por el traslado de piezas —principalmente armas— que debían ser damasquinadas en Éibar. De este modo, la técnica se implantó en la capital castellano-manchega, donde experimentó un desarrollo tan notable que llegó a eclipsar a la tradición eibarresa, la cual se encuentra hoy prácticamente desaparecida y reducida al ámbito de exposición en el Museo de la Industria Armera. En Toledo, el damasquinado se convirtió en una seña de identidad cultural y comercial bajo la denominación popular de Oro de Toledo.
¿Qué diferencias existen entre la producción artesanal manual y la industrialización moderna?
Durante las últimas décadas, la producción toledana ha evolucionado desde un enfoque estrictamente artesanal hacia una mayor industrialización para abastecer la demanda comercial. No obstante, numerosos establecimientos continúan ofreciendo productos elaborados a mano según la tradición clásica. La calidad del damasquinado manual supera ampliamente a la industrial, puesto que en los procesos mecanizados el dibujo se asemeja a un estampado superficial sobre el acero, mientras que en la ejecución manual los metales preciosos se incrustan firmemente a golpe de martillo sobre los surcos previamente trazados en el hierro o acero.

¿Cuáles son las herramientas y los útiles tradicionales empleados en el taller de un damasquinador?
El oficio requiere de un equipamiento especializado para asegurar la precisión sobre las superficies metálicas. Entre los útiles fundamentales destaca una bola de hierro colado de entre 13 y 15 kg equipada con una hendidura en forma de canal y un tornillo de sujeción, la cual se apoya sobre un triángulo de madera para orientar la pieza en cualquier ángulo. Asimismo, se emplean cuchillas de acero muy finas para abrir los surcos, un martillo ligero de cabeza ancha, una colección de punzones de base ancha para embutir los hilos de oro o plata, y diversos instrumentos de dibujo como reglas y compases.

¿En qué consisten las innovaciones técnicas introducidas por los maestros modernos del damasquinado?
Algunos artífices avanzados lograron trascender el método tradicional incorporando el uso de amplias superficies de chapa de oro sobre la plancha de hierro, las cuales se raspan posteriormente con un buril para modelar relieves y sutiles efectos de difuminado. Este enfoque pictórico exige conocimientos de composición artística. Un exponente notable de esta evolución es la obra titulada El Entierro del Señor de Orgaz, creada por Pedro Maldonado en 1971, la cual recibió el Premio Nacional en el Concurso-Exposición Nacional El Arca, el Estuche y la Caja en la Artesanía en el año 1980.

Sources & Further Reading
- País, Ediciones El (8 de diciembre de 2007). «Reportaje | Los últimos damasquinadores de Eibar». El País. ISSN 1134-6582.
- San Martin, Juan; Larrañaga, Ramiro; Celaya Olabarri, Pedro; Patronato, Museo de Armas (Eibar) (13 de octubre de 2011). El damasquinado de Eibar. Euskadi Liburuklik.
- Alonso, Juan Luis (15 de marzo de 2009). «El damasquinado o damasquino de Toledo». Leyendas de Toledo.
- El Diario Vasco (25 de noviembre de 2018). «La última damasquinadora».
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