Biografía y Historia de España 6 min de lectura

¿Quién fue realmente Juana I de Castilla y cómo se forjó su controvertida historia?

Descubre la verdadera historia de Juana I de Castilla, su educación, su matrimonio con Felipe el Hermoso, su encierro en Tordesillas y la revisión historiográfica de su salud mental.

En pocas palabras

  • Juana I de Castilla nació en Toledo el 6 de noviembre de 1479 y falleció en Tordesillas el 12 de abril de 1555.
  • Fue proclamada reina de Castilla en 1504 tras la muerte de su madre, Isabel I la Católica.
  • Permaneció recluida en Tordesillas durante más de cuatro décadas, primero por orden de su padre Fernando el Católico y después por mandato de su hijo Carlos I.
  • La historiografía moderna, a través de historiadores como Bethany Aram y Miguel Ángel Zalama, ha revisado la tesis tradicional de su locura, señalando motivaciones políticas en su aislamiento.

¿Quién fue realmente Juana I de Castilla y cómo se forjó su controvertida historia?

Juana I de Castilla, históricamente conocida como «la Loca», fue reina de Castilla desde 1504 hasta 1555 y de Aragón y Navarra a partir de 1516. A lo largo de este artículo, el lector comprenderá los factores políticos, dinásticos y personales que rodearon su vida, desde su estricta educación en la corte de los Reyes Católicos hasta su prolongado encierro en Tordesillas, examinando además cómo los estudios históricos modernos están reevaluando su presunta incapacidad mental.

Retrato histórico de la reina Juana I de Castilla
Juana I de Castilla, soberana nominal de las coronas hispánicas durante el siglo XVI.

¿Cómo fue la infancia y la juventud de Juana en la corte de los Reyes Católicos?

Nacida en Toledo el 6 de noviembre de 1479, Juana fue la tercera hija de los Reyes Católicos, Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla. Su educación estuvo orientada al papel de infanta en una monarquía itinerante, priorizando la obediencia, las buenas maneras, la danza, la música y el aprendizaje de lenguas romances, francés y latín, bajo la supervisión de preceptores como el dominico Andrés de Miranda y su propia madre. A diferencia de su hermano Juan, príncipe de Asturias, quien fue preparado activamente para gobernar sus futuros territorios, Juana no recibió instrucción directa en tareas de gobierno. Ya en su juventud, mostró signos de escepticismo religioso y escasa devoción que su madre procuró mantener en estricto secreto.

Juana I de Castilla retratada por Juan de Flandes
Retrato de Juana I de Castilla pintado por Juan de Flandes, conservado en el Museo de Historia del Arte de Viena.

¿Qué motivó su matrimonio con Felipe el Hermoso y cómo transcurrió su llegada a Flandes?

El matrimonio de Juana con Felipe el Hermoso, archiduque de Austria, se concertó en 1496 con el objetivo estratégico de reforzar la alianza de los Reyes Católicos con el emperador Maximiliano I frente a la monarquía francesa. Juana partió desde Laredo en agosto de 1496 al frente de una gran flota compuesta por numerosas embarcaciones y miles de tripulantes. Tras sufrir diversos contratiempos que la obligaron a refugiarse en Inglaterra y la pérdida de una carraca con sus efectos personales, llegó a los Países Bajos, donde contrajo matrimonio el 20 de octubre de 1496 en la localidad de Lier. La corte borgoño-flamenca, caracterizada por su ambiente festivo y opulento, difería notablemente de la sobria corte castellana. Aunque los esposos se enamoraron inicialmente, el distanciamiento posterior de Felipe desencadenó en Juana unos intensos celos, agravados por los repetidos embarazos y las ausencias de su marido.

Contrato matrimonial entre Juana y Felipe el Hermoso
Contrato matrimonial formalizado en 1495, conservado en el Archivo General de Simancas.

¿Cómo se convirtió en heredera y reina de Castilla tras las muertes en la familia real?

La sucesión dinástica cambió drásticamente tras los fallecimientos sucesivos de sus hermanos Juan e Isabel y de su sobrino Miguel de la Paz entre 1497 y 1500, lo que situó a Juana como heredera de las coronas de Castilla y Aragón. En 1502, Juana y Felipe viajaron a Toledo para prestar juramento ante las Cortes castellanas. Tras el fallecimiento de Isabel la Católica en noviembre de 1504, Juana fue proclamada reina de Castilla junto a su esposo. Sin embargo, las tensiones políticas no tardaron en surgir: su padre Fernando el Católico intentó retener parcelas de poder, mientras que Felipe reclamaba el gobierno efectivo. Tras el repentino fallecimiento de Felipe I en septiembre de 1506, se intensificaron los rumores sobre la inestabilidad mental de la reina, circunstancia que facilitó el regreso de Fernando el Católico como gobernador y la posterior reclusión de Juana.

Juana y Felipe junto a miembros de la corte
Ilustración histórica que muestra a la reina Juana y a Felipe el Hermoso en su entorno cortesano.

¿Por qué fue encerrada en Tordesillas y qué papel desempeñó durante las Comunidades?

En febrero de 1509, Fernando el Católico ordenó el encierro de su hija en Tordesillas para evitar que la nobleza castellana formara partidos políticos en torno a ella y frenar las ambiciones de potencias extranjeras como Inglaterra. Este confinamiento fue continuado y reforzado por su hijo, el rey Carlos I, tras la muerte de Fernando en 1516, para legitimar su propio ascenso al trono de las Españas. Durante el alzamiento de los comuneros en 1520, los sublevados asaltaron el palacio de Tordesillas y buscaron el apoyo de la reina, reconociéndola como legítima soberana y pidiéndole que firmara los acuerdos de la Junta. Aunque Juana conversó con los comisionados de forma lúcida y se interesó por los asuntos del reino, se negó rotundamente a firmar documento alguno que perjudicara a la autoridad real, frustrando las aspiraciones políticas de los comuneros hasta que el ejército imperial recuperó el control de la villa.

Pintura de Francisco Pradilla sobre Juana en Tordesillas
Obra de Francisco Pradilla que representa a doña Juana cautiva en Tordesillas junto a su hija Catalina.

¿Cómo fueron los últimos años de su vida y qué conclusiones arrojó la visita de Francisco de Borja?

Durante sus últimos años en Tordesillas, las condiciones de vida de la reina empeoraron notablemente, en especial tras la partida en 1525 de su hija menor, la infanta Catalina, quien contrajo matrimonio con Juan III de Portugal. A su prolongado aislamiento se sumaron graves dolencias físicas, incluida la parálisis en sus extremidades. Ante las persistentes dudas sobre su estado espiritual y los rumores de que supuestamente padecía influencias demoníacas, su nieto Felipe II encomendó al jesuita Francisco de Borja que la visitara. Tras entrevistarse con ella, el religioso dictaminó que tales acusaciones carecían de fundamento y que, si bien su salud mental estaba alterada por el largo cautiverio, se encontraba en condiciones de recibir los últimos sacramentos. La reina falleció el 12 de abril de 1555.

Estatua conmemorativa de Juana I en Tordesillas
Monumento dedicado a Juana I de Castilla en la localidad vallisoletana de Tordesillas.

¿Cómo ha evolucionado la historiografía moderna en torno a la salud mental y la figura de Juana?

La versión oficial sostenida durante el siglo XVI atribuyó la exclusión de Juana del poder a una incapacidad mental derivada de trastornos como melancolía, psicosis o depresión severa. Sin embargo, a partir de los trabajos pioneros de historiadores como Gustav Bergenroth en el siglo XIX y, más recientemente, de investigadores como Bethany Aram, Miguel Ángel Zalama y María Lara Martínez, la historiografía contemporánea ha replanteado estos argumentos. Las investigaciones recientes demuestran que el diagnóstico de locura fue amplificado y utilizado de manera interesada por su padre Fernando, su esposo Felipe y su hijo Carlos para apartarla de las labores de gobierno y consolidar sus propias ambiciones dinásticas, transformando la imagen tradicional de una reina enajenada en la de una mujer apartada por razones políticas.

Sources & Further Reading

Real Academia de la Historia: «Juana I», por Manuel Fernández Álvarez. Disponible en: https://dbe.rah.es/biografias/13515/juana-i

Aram, Bethany: La reina Juana: gobierno, piedad y dinastía. Marcial Pons Historia, 2001.

Zalama Rodríguez, Miguel Ángel: Vida cotidiana y arte en el palacio de la reina Juana en Tordesillas. Universidad de Valladolid, 2000.

Martínez Hernández, Paula: El tesorero vitoriano Ochoa de Landa. Las cuentas de la casa de Juana I de Castilla (1506-1531). Universidad del País Vasco, 2020.

¿Te ha resultado útil esta respuesta?

Tu voto se guarda en este dispositivo.