¿Qué fue la Ordenanza de Villers-Cotterêts y por qué sigue vigente en Francia?
Conozca los orígenes, el contenido histórico y el impacto legal de la Ordenanza de Villers-Cotterêts de 1,539 promulgada por Francisco I en Francia.
En pocas palabras
- La Ordenanza de Villers-Cotterêts fue firmada por el rey Francisco I entre el 10 y el 15 de agosto de 1,539.
- Los artículos 110 y 111 de la ordenanza establecieron la obligatoriedad del uso del francés en todos los actos administrativos y judiciales.
- El documento fue redactado por el canciller Guillaume Poyet y constaba originalmente de 192 artículos.
¿Qué fue la Ordenanza de Villers-Cotterêts y por qué sigue vigente en Francia?
La Ordenanza de Villers-Cotterêts es un histórico documento legislativo firmado por el rey Francisco I entre el 10 y el 15 de agosto de 1,539, y registrado posteriormente en el Parlamento de París. Este texto es especialmente conocido porque sus artículos 110 y 111 establecieron la obligatoriedad del uso del idioma francés en todos los actos oficiales, administrativos y judiciales del reino, desbancando al latín. A continuación se detallan las cuestiones clave sobre su origen, contenido y repercusiones históricas.
¿Quién redactó el documento y cuáles eran sus objetivos principales?
El canciller Guillaume Poyet, abogado y miembro del Consejo Privado del rey Francisco I, redactó la ordenanza bajo el título oficial de «Ordenanza general sobre el hecho de la justicia, policía y finanzas». Con un total de 192 artículos, el texto abordaba una profunda reforma de la jurisdicción eclesiástica, reducía ciertas prerrogativas de las ciudades e imponía la creación de registros de bautismos obligatorios para el control civil y religioso. Fuera de los Archivos Nacionales de Francia, actualmente solo se conservan dos ejemplares originales en pergamino: uno situado en los Archivos Departamentales de Bocas del Ródano en Aix-en-Provence y el otro en los Archivos Departamentales de Isère.

¿Cómo influyó el proceso histórico en la imposición del francés?
La imposición del francés como lengua administrativa no surgió de la nada en 1,539, sino que coronó un proceso de centralización lingüística iniciado siglos antes. Desde el siglo XIII, los notarios reales ya empleaban el francés de forma habitual, y durante los siglos XIV y XVI este idioma se consolidó de manera progresiva en los decretos de la monarquía en detrimento del latín y de los dialectos locales. No obstante, en aquella época el francés era principalmente la lengua de la corte, la nobleza, el clero y los sectores letrados urbanos, mientras que la población general continuaba utilizando una gran variedad de lenguas vernáculas tanto en el norte (lenguas de oïl) como en el sur (lenguas de oc), las cuales recibían frecuentemente un trato despectivo bajo la denominación de patois.
¿Qué precedentes normativos existieron antes de esta ordenanza?
El decreto de Francisco I se inscribe dentro de una cadena de decisiones reales orientadas a desplazar al latín de los tribunales en favor de las lenguas habladas por el pueblo. Un precedente destacado fue la ordenanza promulgada en 1,454 por Carlos VII en el castillo de Montils-lès-Tours, la cual obligó a poner por escrito las costumbres orales de carácter jurídico empleando las lenguas vulgares respectivas de cada región. Posteriormente, Carlos VIII emitió en 1,490 la Ordenanza de Moulins exigiendo el uso de lenguas maternas en interrogatorios, y Luis XII dictó en 1,510 una norma similar en Lyon para obligar a que la justicia se administrara utilizando la lengua propia del pueblo, criterio ampliado por Francisco I a Languedoc en 1,535.

¿Cómo se interpretó la protección de las lenguas maternas a lo largo del tiempo?
Debido a la diversidad de dialectos y lenguas maternas que existían en el territorio francés en 1,539, algunos juristas e historiadores han interpretado que el edicto real no pretendía imponer exclusivamente el dialecto de la Isla de Francia, sino proteger cualquier lengua materna del reino frente al latín. Sin embargo, durante la Revolución francesa, la Asamblea Nacional intentó en 1,790 traducir las leyes a los dialectos regionales antes de abandonar la iniciativa por su elevado coste. Más tarde, el decreto del 2 de thermidor del Año II (1,794) exigió el francés como lengua única y obligatoria para toda la administración pública, una línea interpretativa que sirvió de base en 1,992 para modificar el artículo 2 de la Constitución de la Quinta República Francesa con el fin de blindar el estatus del idioma.
¿Qué otras disposiciones jurídicas notables contiene el texto?
Más allá de sus célebres artículos lingüísticos y administrativos, la ordenanza de Villers-Cotterêts incluyó preceptos pioneros en otras ramas del derecho penal del Antiguo Régimen. Entre ellos destaca una disposición precursora sobre la figura de la legítima defensa en el ordenamiento francés. Dicho fragmento normativo establecía que aquella persona que actuaba de manera reactiva para proteger su propia vida frente a una agresión quedaba absuelta de culpa mediante la gracia real.
Sources & Further Reading
- Olivia Carpi, 450ème anniversaire de l'ordonnance de Villers-Cotterêts, fresques.ina.fr, 1989.
- Denis Lacorne y Tony Judt, La politique de Babel: du monolinguisme d'Etat au plurilinguisme des peuples, 2002.
- Théophile Lavallée, Histoire des Français depuis le temps des Gaulois jusqu'en 1830, 1847.
- Joachim Antoine Joseph Gaudry, Histoire du barreau de Paris depuis son origine jusqu'à 1830, 1864.
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