¿Cómo se define y qué abarca el período de entreguerras en la historia del siglo XX?
Descubre los eventos clave, la evolución política, económica y social, y las consecuencias del período de entreguerras entre 1918 y 1939.
En pocas palabras
- El período de entreguerras abarca cronológicamente desde el 11 de noviembre de 1918 hasta el 1 de septiembre de 1939.
- La Conferencia de Paz de París de 1919 reconfiguró el mapa geopolítico europeo tras la Primera Guerra Mundial.
- El crac de la Bolsa de Nueva York en 1929 desencadenó la Gran Depresión, afectando gravemente a las economías globales.
- La crisis económica contribuyó de manera determinante al colapso de las democracias liberales y al auge de los regímenes fascistas en Europa.
¿Cómo se define y qué abarca el período de entreguerras en la historia del siglo XX?
El período de entreguerras, también conocido como periodo interbellum, comprende el lapso histórico transcurrido entre el final de la Primera Guerra Mundial el 11 de noviembre de 1918 y el inicio de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939. A pesar de durar apenas poco más de dos décadas, esta época estuvo marcada por transformaciones globales radicales, desde una intensa bonanza económica inicial hasta la mayor crisis financiera del capitalismo y el derrumbe paulatino de las democracias liberales frente al avance de regímenes autoritarios y fascistas.
¿Cómo reconfiguró la Conferencia de Paz de París el mapa político europeo en 1919?
La nueva configuración geopolítica del mundo tras el fin de la Gran Guerra se decidió formalmente en la Conferencia de Paz de París de 1919, organizada por las potencias aliadas vencedoras. Este proceso pretendía instaurar un orden internacional estable y duradero; sin embargo, lejos de lograr una paz sólida, Europa se vio inmediatamente sacudida por estallidos revolucionarios y conflictos armados como la Revolución alemana de noviembre de 1918, la Revolución húngara de 1919 y la guerra de Independencia turca.

Además, en el antiguo territorio del Imperio ruso se consolidó el primer estado socialista de la historia tras la victoria de los bolcheviques en la guerra civil rusa, dando origen a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Como respuesta, las potencias occidentales implementaron un cordón sanitario para aislar al bloque capitalista de la influencia comunista, mientras Iósif Stalin desplazaba la política soviética hacia la teoría del socialismo en un solo país.
¿Qué factores económicos impulsaron los felices años veinte y provocaron el crac de 1929?
Durante la primera mitad de la década de 1920, el mundo occidental —liderado económica y financieramente por los Estados Unidos— experimentó una etapa de gran prosperidad material y expansión industrial conocida popularmente como los felices años veinte. La expansión del petróleo, la mecanización masiva, el uso generalizado del automóvil, el alumbrado eléctrico y las emisiones de radio transformaron radicalmente la vida cotidiana en las sociedades desarrolladas.
No obstante, esta euforia financiera carecía de bases regulatorias estables. En octubre de 1929 se produjo el drástico desplome de la Bolsa de Nueva York, conocido como el crac del 29. Este evento desencadenó la Gran Depresión, una recesión económica mundial sin precedentes que colapsó el comercio internacional, arruinó el sistema bancario y sumió a millones de personas en el desempleo y la pobreza tanto en Norteamérica como en Europa y América Latina.

¿De qué manera influyó la crisis económica en el ascenso de los fascismos y regímenes autoritarios?
El agravamiento de la crisis social y económica provocada por la Gran Depresión debilitó profundamente a las democracias liberales y generó un temor generalizado entre las clases medias ante el avance de los movimientos obreros de tendencia socialista o comunista. Este clima de inestabilidad favoreció el auge de los regímenes fascistas y autoritarios en gran parte de Europa.

Benito Mussolini había instaurado la dictadura fascista en Italia a partir de 1923, sentando un precedente político replicado posteriormente en otros países. En 1933, Adolf Hitler asumió el poder en Alemania al frente del Partido nazi, desatando una espiral expansionista y totalitaria. Paralelamente, diversas naciones de Europa central y oriental como Polonia, Yugoslavia, Hungría, Rumania y los Estados Bálticos adoptaron gobiernos autoritarios respaldados por sectores conservadores y militares.
¿Cómo impactó la crisis internacional en los países de América Latina?
El continente americano tampoco escapó a las turbulencias de la época. Tras el estallido de la Gran Depresión en 1929, las economías latinoamericanas sufrieron un estancamiento severo debido a la drástica caída en las exportaciones de materias primas hacia Estados Unidos y Europa. En el plano político, Estados Unidos combinó una política aislacionista respecto a la Sociedad de Naciones con intervenciones militares puntuales en el Caribe y Centroamérica.
En México, tras los años convulsos de la Revolución mexicana y la promulgación de la Constitución de 1917, el país atravesó el conflicto armado conocido como la Guerra Cristera (1926-1929) debido a las restricciones estatales sobre la Iglesia católica. Posteriormente, durante la década de 1930, se consolidó el Partido Nacional Revolucionario y se implementaron trascendentales reformas sociales y económicas bajo las administraciones de Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas, destacando especialmente la expropiación petrolera de 1938.
¿Cuáles fueron los conflictos bélicos abiertos que anticiparon el estallido de la Segunda Guerra Mundial?
A pesar de los esfuerzos diplomáticos orientados a mantener la seguridad internacional mediante instituciones como la Sociedad de Naciones, la segunda mitad de la década de 1930 estuvo plagada de agresiones militares y conflictos regionales que evidenciaron la quiebra absoluta del orden mundial.

En América Latina se libraron la guerra del Chaco (1932-1935) entre Bolivia y Paraguay, y la guerra colombo-peruana (1932-1933). A escala global, los actos de agresión imperialista se multiplicaron con la invasión japonesa de Manchuria en 1931, la invasión italiana de Etiopía en 1936, la intervención militar extranjera en la guerra civil española (1936-1939), la remilitarización de Renania y, finalmente, la anexión alemana de Austria (Anschluss) y la crisis de los Sudetes en 1938, acontecimientos que prepararon directamente el terreno para la conflagración mundial de 1939.
Sources & Further Reading
- Alonso García, Teresa (1990). La economía de entreguerras: la gran depresión. Ed. Akal.
- Frías Núñez, Marcelo (1995). Las democracias parlamentarias en el período de entreguerras. Ed. Akal.
- Pertierra de Rojas, José Fernando (1990). Relaciones internacionales durante el período de entreguerras. Ed. Akal.
- Ocaña, Juan Carlos. Conferencia de París 1919. Historiasiglo20.org. http://www.historiasiglo20.org/GLOS/conferenciaparis.htm
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