Historia Eclesiástica 5 min de lectura

¿Cómo se originó y evolucionó el histórico Primado de España en la península ibérica?

Descubre el origen histórico, los conflictos jurisdiccionales y la evolución del Primado de España entre Toledo, Braga y Tarragona según las fuentes.

En pocas palabras

  • El Primado de España es el título que ostenta el arzobispo de Toledo sobre las demás sedes episcopales del país.
  • El rey visigodo Gundemaro promovió en el año 610 el traslado de la metrópoli a Toledo tras la ocupación bizantina de Cartagena.
  • El papa Urbano II reconoció formalmente el título de primado a la diócesis de Toledo mediante la bula Cunctis Sanctorum en 1088/1089.
  • Las archidiócesis de Braga y Tarragona también reclamaron históricamente derechos de primacía sobre la península ibérica.

¿Cómo se originó y evolucionó el histórico Primado de España en la península ibérica?

El primado religioso de toda la península ibérica, históricamente conocida como Hispania o las Españas, ha representado una dignidad de gran relevancia política y eclesiástica desde la Edad Media. Este título ha sido reclamado de forma principal por el arzobispo de Toledo, aunque también ha sido disputado históricamente por otras sedes episcopales de gran importancia como Braga en Portugal y Tarragona en Cataluña, cada una sustentando sus derechos en diferentes periodos históricos y concesiones papales.

¿Cómo influyó la división provincial romana en las primeras provincias eclesiásticas?

Al cristianizarse el Imperio romano, la primitiva Iglesia cristiana adoptó la división provincial establecida por Diocleciano en el siglo III para su propia organización administrativa. De esta manera, las primeras provincias eclesiásticas se correspondieron de forma exacta con las estructuras provinciales romanas existentes en aquel momento. La provincia eclesiástica Carthaginense se estructuraba sobre la base de la provincia romana homónima, ejerciendo la metropolitana sobre todas las sedes episcopales situadas dentro de su territorio, tales como Valentia, Toletum, Eliocroca, Begastri o Illici, las cuales dependían orgánicamente de Cartagena.

Mapa histórico que ilustra la división provincial del Imperio romano según Diocleciano.
Mapa histórico que ilustra la división provincial del Imperio romano según Diocleciano.

¿Por qué el rey visigodo Gundemaro trasladó la metrópoli a Toledo en el siglo VI?

La coincidencia entre la división política y la religiosa se mantuvo hasta la caída del Imperio romano de Occidente en el año 476. El cambio definitivo se produjo a mediados del siglo VI, cuando el emperador bizantino Justiniano I conquistó una franja importante del sur de Hispania, apoderándose de plazas clave como Corduba, Begastri, Illici y la propia Cartagena, rebautizada como Carthago Spartaria. Al quedar la sede metropolitana y la capital provincial bajo el dominio bizantino, el rey visigodo Gundemaro promovió la celebración de un sínodo en Toledo que designó a dicha ciudad como la nueva metrópoli de toda la provincia. Esta decisión fue respaldada formalmente por el monarca mediante un decreto emitido el 23 de octubre de 610, despojando de este título a la sede de Cartagena y otorgando al arzobispo de Toledo la potestad de intervenir en el nombramiento de los obispos de la península.

¿De qué manera la Reconquista y el Papado consolidaron los privilegios de Toledo?

Tras la conquista musulmana iniciada en 711, Toledo quedó como una ciudad parcialmente fronteriza y sus arzobispos huyeron hacia los territorios del norte, aunque la sucesión apostólica continuó desarrollándose. Con el avance de la Reconquista y la toma de Toledo por Alfonso VI, el papa Urbano II otorgó la bula Cunctis Sanctorum entre 1088 y 1089, reconociendo oficialmente a los titulares de la diócesis toledana la condición de primados y metropolitanos. Esta dignidad especial se enmarcó dentro de una alianza europeísta que vinculó a la dinastía Jimena, la casa de Borgoña y el Papado, con un papel destacado de la orden de Cluny. Como resultado de estos privilegios y de las cuantiosas rentas obtenidas a través de la Mesa arzobispal, la sede de Toledo administró un vasto territorio que abarcaba las actuales provincias de Toledo, Ciudad Real, Madrid y porciones significativas de Albacete, Guadalajara, Badajoz y Cáceres.

Representación cartográfica de la provincia eclesiástica de Toledo hacia el siglo XIX.
Representación cartográfica de la provincia eclesiástica de Toledo hacia el siglo XIX.

¿Cómo reclamó la archidiócesis de Braga el título de Primado de las Españas?

Para el naciente reino de Portugal, la archidiócesis de Braga se resistió a la subordinación eclesiástica, defendiendo su jurisdicción histórica sobre diócesis como Coímbra y Zamora. Basándose en su pasado como capital del reino suevo y en la obra de figuras como San Martín de Braga —quien contribuyó a la conversión de los suevos del arrianismo al catolicismo en el siglo VI—, los arzobispos de Braga reclamaron el título de Primatus Totius Hispaniae. Aunque obispos como João Peculiar y Estêvão da Silva elevaron protestas formales ante el Papado, y el obispo Juan de Cardaillac asumió explícitamente el título en 1364, la autoridad de Braga nunca fue aceptada en el conjunto de Hispania, quedando reducida en la actualidad a su reconocimiento como Primado de Portugal.

¿Qué argumentos históricos respaldaron las aspiraciones de Tarragona?

La archidiócesis de Tarragona justificó históricamente su primacía señalando su relevancia desde los primeros siglos del cristianismo en Hispania, recordando el martirio del obispo Fructuoso durante la persecución de Valeriano en el siglo III y su participación documentada en concilios antiguos como el de Arlés y el I Concilio de Nicea. Tras la Reconquista, el papa Urbano II mencionó a Tarragona en la bula Inter primas Hispaniarum (1091) como una de las ciudades más importantes de la península, y los papas Inocencio IV y Juan XXII concedieron privilegios adicionales a sus arzobispos en los siglos XIII y XIV. A partir de un concilio provincial celebrado en 1691, sus titulares adoptaron formalmente el título de Hispaniarum primas, un estatus que posteriormente fue ratificado en diversas ocasiones por la Santa Sede ante los intentos de supresión política en el siglo XVIII.

Sources & Further Reading

  • Cita web: Historia de la Archidiócesis de Toledo, www.architoledo.org. Disponible en archivo web: https://web.archive.org/web/20161223051059/http://www.architoledo.org/historia/visigodo.htm
  • Marques, António Henrique R. de Oliveira: História de Portugal: manual para uso de estudantes e outros curiosos de assuntos do passado pátrio, Presença, 1997. ISBN: 972-23-2189-7.
  • James, Edward: Visigothic Spain: new approaches, Clarendon Press, 1980. ISBN: 0-19-822543-1.
  • Cunha, D. Rodrigo da: Primeira [-segunda] parte, da historia ecclesiastica dos arcebispos de Braga, Tomo II, 1634.
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