Arquitectura 4 min de lectura

¿Qué define a la casona montañesa como elemento arquitectónico?

Descubre las características, historia y singularidades de la casona montañesa, el edificio señorial emblemático de la arquitectura tradicional en Cantabria.

En pocas palabras

  • La casona montañesa es un tipo de casa señorial típica de Cantabria, Asturias, León y el norte de Castilla.
  • Su periodo de mayor auge constructivo se sitúa entre los siglos XVII y XVIII.
  • Combina elementos de la arquitectura popular con influencias de estilos artísticos dominantes como el barroco.
  • La fachada principal suele estar construida en sillería y presidida por escudos de armas.
  • El diseño incluye elementos funcionales como el soportal con arquerías y la solana, un balcón corrido en la primera planta.

¿Qué define a la casona montañesa como elemento arquitectónico?

La casona montañesa es una tipología de vivienda señorial que caracteriza el paisaje arquitectónico de Cantabria, extendiéndose también por zonas de Asturias, León y el norte de Castilla. Este edificio representa un punto intermedio entre la vivienda rural tradicional y el palacio urbano, combinando funciones residenciales con actividades de explotación agraria. Su auge constructivo se sitúa principalmente en los siglos XVII y XVIII, impulsado por el crecimiento económico derivado del cultivo del maíz.

Vista general de una casona montañesa tradicional
Ejemplo de casona montañesa, edificio señorial característico de la arquitectura tradicional de la región.

¿Cuál es el origen social de estas construcciones?

A diferencia de la arquitectura popular anónima, la casona montañesa es el producto de una clase social específica: la nobleza. Estas edificaciones reflejan la adaptación de los grandes linajes cántabros a los cambios económicos de la Edad Moderna, alejándose de sus raíces militares para integrarse en nuevas dinámicas productivas. No se trata de una construcción espontánea del pueblo, sino de obras diseñadas por arquitectos identificables que respondían a las necesidades de estatus y funcionalidad de sus propietarios.

¿Qué elementos caracterizan su diseño exterior?

Las casonas montañesas se distinguen por su planta rectangular y el uso predominante de sillares de piedra arenisca en su fachada principal. Un elemento distintivo es la presencia de grandes escudos de armas labrados en piedra, que servían para proclamar el linaje de la familia. La estructura suele incluir un soportal con arquerías en la planta baja y una solana o balcón corrido en la primera planta, protegido a menudo por un alero de madera de roble. Todo el conjunto se cerraba tradicionalmente con altas tapias de mampostería y una portalada monumental.

Fachada de una casona en Viérnoles
Casona en Viérnoles, donde se aprecian el soportal con arquerías y la solana con muros cortafuegos.

¿Cómo influyen las comarcas en la tipología de la casona?

Aunque existe un patrón común, la casona montañesa presenta variaciones regionales notables. En los valles de Cayón y Carriedo, es común encontrar solanas sin muros cortafuegos, mientras que en Trasmiera el modelo tradicional a menudo prescinde de la solana, priorizando fachadas de sillería con arcos campanales. En la zona de Campoo, el clima riguroso ha condicionado un diseño más cerrado, reduciendo la presencia de vanos, solanas y soportales. Por su parte, las casonas asoniegas suelen tener planta cuadrada, y las lebaniegas destacan por un uso más intensivo de materiales como madera, zarzos y adobes.

¿Qué papel juegan los muros cortafuegos en su estructura?

Los muros cortafuegos son elementos constructivos que sobresalen de la fachada principal, prolongándose desde los hastiales laterales. Su función principal era evitar la propagación de incendios entre las distintas dependencias de la edificación. Estos machones de piedra de sillería no solo cumplen un rol técnico de seguridad, sino que también definen la estética de la fachada sur, enmarcando la solana y otorgando al edificio su perfil característico.

¿Cómo evolucionó la casona desde sus orígenes militares?

Las escasas casonas que datan del siglo XVI conservan rasgos de su pasado defensivo, como la escasez de vanos y la presencia de cubos macizos en las esquinas. Con el paso de los siglos, estas estructuras evolucionaron hacia un diseño más residencial y abierto. La fachada principal pasó a ocupar el lado mayor del edificio, integrando elementos decorativos influenciados por las corrientes artísticas dominantes, como el barroco o, en casos posteriores como la Casona de las Fraguas, el estilo neoclásico italiano.

Casa-palacio de los Gómez de Carandia en Toñanes
Casa-palacio de los Gómez de Carandia, un ejemplo de casona de finales del siglo XVII.

¿Qué diferencia a la casona rural de la urbana?

La ubicación determina variaciones importantes en la planta del edificio. Mientras que la casona rural suele ser una construcción exenta rodeada de dependencias agrarias, la casona urbana se adapta a las condiciones del tejido de la villa. En los núcleos urbanos, estas casas suelen construirse entre medianeras, lo que obliga a que la fachada principal sea uno de los lados menores del rectángulo, alterando la proporción tradicional y el desarrollo longitudinal del edificio.

Fuentes & Further Reading

  • VV.AA., Gran Enciclopedia de Cantabria, Santander, 1985-2002.
  • Ramallo Asensio, Germán y Aramburo Zabala, Miguel Ángel, Arquitectura señorial en el norte de España, Universidad de Oviedo.
  • Ruiz de la Riva, Eduardo, Casa y aldea en Cantabria: un estudio sobre la arquitectura del territorio en los Valles del Saja-Nansa, Universidad de Cantabria, 1991.
¿Te ha resultado útil esta respuesta?

Tu voto se guarda en este dispositivo.