¿Qué define al estilo churrigueresco en la arquitectura y el arte?
Exploración del estilo churrigueresco, su origen en la familia Churriguera, su evolución en España y su impacto en los virreinatos de Nueva España y Perú.
En pocas palabras
- El término churrigueresco proviene del apellido de la familia de arquitectos Churriguera, activos en España durante el siglo XVIII.
- El estilo se caracteriza por una ornamentación extremadamente recargada, el uso de la columna salomónica y, fundamentalmente, la pilastra estípite.
- En el virreinato de Nueva España, el estilo alcanzó una gran relevancia, siendo considerado por algunos autores como una forma de expresión que resonó con la sensibilidad indígena local.
- El neoclasicismo posterior criticó severamente al churrigueresco, calificándolo de excesivo y desordenado en comparación con sus ideales de sobriedad.
¿Qué define al estilo churrigueresco en la arquitectura y el arte?
El estilo churrigueresco es una manifestación artística y arquitectónica propia del periodo barroco, caracterizada por una ornamentación extremadamente recargada y un marcado movimiento en sus formas. Aunque el término se asocia comúnmente con la arquitectura, se define fundamentalmente como un estilo escultórico y decorativo que alcanzó su mayor expresión en la retablística, extendiéndose desde España hacia los virreinatos de Nueva España y Perú durante el siglo XVIII.
¿Cuál es el origen del nombre y su relación con la familia Churriguera?
El término deriva del apellido de una familia de arquitectos y ensambladores de origen catalán, los Churriguera, cuya figura principal fue José de Churriguera (1665-1725). José de Churriguera se formó como ensamblador de retablos, creando obras notables en ciudades como Salamanca, Madrid y Valladolid. Su estilo se distinguió por una decoración abigarrada que, con el tiempo, pasó a denominar por extensión a todo el barroco español del primer tercio del siglo XVIII. Aunque muchas de sus trazas originales han desaparecido, su impacto fue tal que el adjetivo churrigueresco se consolidó para describir esta estética fastuosa.

¿Qué papel desempeñan la columna salomónica y la pilastra estípite en este estilo?
El churrigueresco se apoya en dos elementos estructurales y decorativos clave: la columna salomónica y la pilastra estípite. La columna salomónica, de origen oriental y helenístico, se reconoce por su fuste ondulado en forma de tirabuzón. Por otro lado, la pilastra estípite es un elemento geométrico en forma de pirámide invertida y truncada, que alcanzó su desarrollo completo en el siglo XVII. Mientras que la columna salomónica aporta dinamismo, el estípite permite una fragmentación visual más compleja, siendo este último el elemento que, en muchas ocasiones, define la especificidad del barroco churrigueresco frente a otras variantes del barroco.
¿Cómo se manifiesta el churrigueresco en el contexto de la Nueva España?
En el virreinato de Nueva España, el estilo arraigó con una fuerza particular, integrándose profundamente en la sensibilidad local. Arquitectos como Jerónimo de Balbás y Lorenzo Rodríguez fueron figuras centrales en su difusión. Obras como el Altar de los Reyes en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México y el Sagrario anexo son ejemplos fundamentales. El estilo se expandió por diversas regiones, destacando construcciones como la parroquia de Santa Prisca en Taxco y el templo de San Francisco Javier en Tepotzotlán, donde la ornamentación alcanza niveles de detalle que transforman las fachadas y retablos en estructuras casi escultóricas.

¿Qué ejemplos destacados existen en España y Perú?
En España, el estilo se observa en monumentos como el retablo de la iglesia de San Cosme y San Damián en Arnedo o la fachada del Palacio de San Telmo en Sevilla. En el virreinato del Perú, la influencia churrigueresca se materializó en edificios religiosos de gran relevancia en Lima, como la basílica y convento de San Agustín y la basílica de Nuestra Señora de la Merced. Estas construcciones demuestran la capacidad del estilo para adaptarse a diferentes contextos geográficos, manteniendo siempre su esencia decorativa y su predilección por el movimiento.


¿Por qué el estilo fue objeto de críticas por parte de sectores neoclásicos?
El gusto neoclásico, que surgió posteriormente, criticó duramente el churrigueresco por considerarlo excesivo y carente de la sobriedad clásica. Escritores y críticos de la época, como Tomás de Iriarte, emplearon términos despectivos para referirse a los seguidores de este estilo, tildándolos de escarolistas y garambaineros. Esta reacción fue una respuesta directa a la libertad ornamental y la complejidad visual del barroco, que el neoclasicismo buscaba reemplazar con una estética basada en la proporción, la simetría y el orden racional, alejándose de la exuberancia que definía a las obras de la familia Churriguera.
¿Es el churrigueresco un estilo arquitectónico o decorativo?
Aunque se le clasifica habitualmente como un estilo arquitectónico, diversos estudiosos, como Francisco de la Maza, sugieren que el churrigueresco debe entenderse primordialmente como un estilo escultórico y decorativo. Su esencia no reside tanto en la estructura espacial de los edificios, sino en la manera en que se aplica la ornamentación sobre pilastras, retablos y portadas. La voluntad de forma que preside estas obras se manifiesta en la capacidad de transformar superficies planas en volúmenes complejos, donde la escultura y la arquitectura se fusionan para crear un efecto visual de gran intensidad, característico de la retablística barroca.
Sources & Further Reading
- Fatás, G., y Borrás, G.M., Diccionario de términos de arte y arqueología, Alianza Editorial, 1989.
- de la Maza, Francisco, El Churrigueresco en la Ciudad de México, Fondo de Cultura Económica, 1969.
- González Galván, Manuel, "Modalidades del barroco mexicano", Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas, 1961.
- Viera y Clavijo, J., e Iriarte, T., Dos viajes por España, Aula de Cultura de Tenerife, 1976.
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