¿Qué es el granito y cómo se origina en la corteza terrestre?
Descubre la definición geológica del granito, su origen magmático, clasificación mineralógica y sus usos principales en la historia y la ingeniería.
En pocas palabras
- El granito es una roca ígnea intrusiva de composición félsica y textura intermedia-gruesa.
- Los componentes minerales esenciales del granito son el cuarzo, el feldespato alcalino y la plagioclasa.
- Los granitoides se forman a gran profundidad por la solidificación lenta de magma saturado en sílice.
¿Qué es el granito y cómo se origina en la corteza terrestre?
El granito es una roca ígnea intrusiva de composición félsica, caracterizada por su aspecto granular y sus colores claros, principalmente el gris. Se forma a partir de la solidificación lenta de magma con alto contenido en sílice a gran profundidad bajo la corteza terrestre.
Según los estándares de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas, los granitoides son rocas plutónicas cuyo contenido en cuarzo se sitúa entre el 20% y el 60%. Los minerales esenciales que componen el granito son el cuarzo, el feldespato alcalino y la plagioclasa, acompañados frecuentemente por micas como la biotita o la moscovita, y anfíboles.

¿Cómo se clasifican los diferentes tipos de granito según su origen magmático?
Los magmas que dan lugar al granito provienen de fuentes diversas, abarcando desde la fusión parcial de rocas corticales hasta el manto terrestre. Esta diversidad de orígenes permite clasificar los granitoides en cuatro tipos principales denominados con las letras I, S, A y M.
El tipo I deriva de magmas originados en la zona de contacto entre la corteza inferior y el manto. El tipo S proviene de la fusión parcial de rocas sedimentarias o de la corteza superior, y ambos son comunes en zonas de orogénesis. El tipo A es anorogénico y alcalino, presentándose en contextos sin formación de cordilleras, mientras que el tipo M proviene directamente de magmas del manto.

¿De qué manera asciende y se emplaza el magma granítico en la corteza?
El ascenso del magma granítico se produce debido a su menor densidad en comparación con los materiales rocosos que lo rodean. Durante este proceso, el magma acumulado en cámaras magmáticas asciende y se emplaza preferentemente a lo largo de fracturas y fallas preexistentes en la corteza terrestre.
La flotabilidad del magma compite con su alta viscosidad característica y con la necesidad de desplazar material circundante. Este desplazamiento puede ocurrir de forma forzosa, abriendo paso mediante compresión, o de forma pasiva a través de espacios generados por tensiones corticales hasta alcanzar un equilibrio gravitacional.

¿Cómo afecta la meteorización a las formaciones de granito en la superficie?
La meteorización del granito altera la roca de forma gradual mediante procesos físicos y químicos que conducen a su disgregación. En climas fríos predomina la meteorización física, aunque la compacidad del granito limita su acción a la capa superficial.
Por otro lado, la meteorización química resulta más eficaz al oxidar e hidrolizar los feldespatos. Esto provoca fenómenos característicos como la exfoliación en capas concéntricas o la transformación de la plagioclasa en caolín, originando en estadios avanzados estructuras conocidas como saprolitos.

¿Qué aplicaciones históricas y arquitectónicas ha tenido el granito desde la antigüedad?
Gracias a su tenacidad y resistencia a la erosión frente a rocas más frágiles como la caliza, el granito se ha empleado en la construcción desde la prehistoria. Su dureza exigía un gran esfuerzo manual, por lo que las construcciones antiguas solían presentar acabados toscos antes del desarrollo de herramientas de corte avanzadas.
En el Antiguo Egipto se utilizó ampliamente para elaborar vasijas, estatuas, columnas y bloques monumentales, como los presentes en la Gran Pirámide de Guiza. Civilizaciones posteriores y constructores modernos continuaron aprovechando su durabilidad para erigir monumentos y edificios emblemáticos.

Sources & Further Reading
- Winter, John D. An Introduction to Igneous and Metamorphic Petrology. 2001. Pág. 343-361.
- Twidale, C.R.; Vidal Romaní, J.R. Landforms and Geology of Granite Terrains. A.A. Balkema, 2005.
- Gill, Robin. Igneous rocks and magmatic processes. 2010. Pág. 272.
- Hall, Anthony. Igneous Petrology. Tercera edición, 1993. Pág. 348-390.
Tu voto se guarda en este dispositivo.
