Historia de Roma 4 min de lectura

¿Qué es la Ciudad Leonina y cuál es su origen histórico?

Descubre la historia de la Ciudad Leonina, el territorio fortificado en Roma ordenado por el papa León IV tras el ataque sarraceno de 846.

En pocas palabras

  • La Ciudad Leonina fue amurallada por orden del papa León IV entre 848 y 852.
  • La fortificación se originó como respuesta directa al saqueo de la Antigua Basílica de San Pedro por los sarracenos en 846.
  • El Tratado de Letrán de 1929 puso fin a décadas de disputas territoriales y reconoció la soberanía del Vaticano en parte de esta área.

¿Qué es la Ciudad Leonina y cuál es su origen histórico?

La Ciudad Leonina, conocida en latín como Civitas Leonina, es el área de Roma situada en la orilla opuesta del río Tíber respecto a las Siete Colinas tradicionales, delimitada por la muralla mandada construir por el papa León IV en el siglo IX. Esta zona abarca actualmente la Ciudad del Vaticano y el rione romano de Borgo, extendiéndose más allá de los límites de las antiguas murallas Aurelianas. Su surgimiento estuvo directamente vinculado a la necesidad de proteger los lugares sagrados del papado tras incursiones violentas en la región.

Un plano de la ciudad de Roma en la Edad Media, donde la Ciudad Leonina es visible en la sección superior izquierda
Un plano de la ciudad de Roma en la Edad Media, la Ciudad Leonina es visible en la sección superior izquierda.

¿Por qué se construyó la muralla Leonina y quiénes participaron en su edificación?

La muralla se edificó directamente como respuesta al saqueo de la Antigua Basílica de San Pedro perpetrado por los sarracenos en el año 846. Los trabajos se desarrollaron entre 848 y 852 bajo la dirección del papa León IV. Para llevar a cabo la monumental obra, el pontífice reunió a trabajadores estatales, habitantes de las zonas rurales circundantes y prisioneros sarracenos capturados en la batalla naval de Ostia en 849, contando además con una aportación económica del Imperio franco. La fortificación resultante medía unos tres kilómetros de longitud y alcanzaba los doce metros de altura, reforzada por cuarent4 torres defensivas.

¿Cómo se estructuraban los accesos y las defensas fluviales del recinto?

El perímetro amurallado disponía de tres nuevas puertas principales para regular el tránsito hacia el recién cerrado sector del Borgo. Dos de estas puertas se ubicaban en el tramo que conectaba con el Mausoleo de Adriano, pronto rebautizado como Castillo de Sant'Angelo: una pequeña poterna trasera denominada Posterula S. Angeli o Porta Castelli, y un acceso principal empleado por los emperadores cerca de la iglesia de San Peregrino, conocida como Porta Peregrini o Porta S. Petri. Una tercera puerta conectaba el recinto con el rione de Trastévere. Adicionalmente, se instalaron torres dotadas de cadenas a ambos flancos del río Tíber para impedir incursiones fluviales.

¿De qué manera afectó el asedio del emperador Enrique IV al papa Gregorio VII?

Durante el siglo XI, el papa Gregorio VII se vio cercado al negarse a coronar a Enrique IV como Sacro Emperador Romano. Tras el asalto y toma de la zona por las tropas imperiales, el pontífice logró refugiarse en el interior del Castillo de Sant'Angelo. Gregorio atribuyó la caída del enclave defensivo principalmente a factores como el hambre y la negligencia interna antes que al valor bélico de los atacantes.

¿Qué transformaciones posteriores sufrieron las murallas con el papa Pío IV?

Durante el pontificado de Pío IV, que abarcó de 1559 a 1565, el trazado defensivo original experimentó modificaciones significativas. Las antiguas estructuras fueron abiertas en determinados puntos para facilitar el tránsito y la expansión urbana, permitiendo la habilitación de tres nuevas puertas en el perímetro fortificado original.

¿Cómo influyó el Tratado de Letrán en el estatus político de la Ciudad Leonina?

Tras la captura de Roma por las fuerzas del Reino de Italia en 1870, el gobierno italiano propuso que el papa conservara la Ciudad Leonina como un remanente territorial bajo soberanía papal. Sin embargo, el papa Pío IX rechazó este acuerdo, lo que dio inicio a un prolongado estancamiento político de 59 años. Dicha situación concluyó en 1929 mediante la firma del Tratado de Letrán entre el régimen fascista de Benito Mussolini y la Santa Sede, pacto que reconoció formalmente la independencia y soberanía de la actual Ciudad del Vaticano.

Sources & Further Reading

  • Gregorovius, Ferdinand; Hamilton, Annie (Trad.). History of the City of Rome in the Middle Ages, vol. 3, 1903.
  • Hodges, Richard. Mohammed, Charlemagne & the Origins of Europe. Cornell University Press, 1983. ISBN 0-8014-9262-9.
  • Wards-Perkins, Bryan. From Classical Antiquity to the Middle Ages. Oxford University Press, 1984. ISBN 0-19-821898-2.
  • Robinson, I.S. Henry IV of Germany 1056–1106. Cambridge University Press, 2003. ISBN 0-521-54590-0.
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