¿Qué es la Cruz de la Victoria y cuál es su origen histórico en Asturias?
Descubre la historia, descripción y significado de la Cruz de la Victoria, el principal símbolo representativo del Principado de Asturias.
En pocas palabras
- La Cruz de la Victoria fue donada en el año 908 por el rey Alfonso III el Magno y la reina Jimena a la iglesia de San Salvador de Oviedo.
- Las pruebas científicas de carbono-14 han demostrado que la madera interior pertenece al siglo IX, descartando su origen en la época de Don Pelayo.
- Constituye el principal emblema heráldico y símbolo oficial del Principado de Asturias, apareciendo tanto en su bandera como en su escudo.
¿Qué es la Cruz de la Victoria y cuál es su origen histórico en Asturias?
La Cruz de la Victoria es una pieza de orfebrería prerrománica de tipo latino que se encuentra resguardada en la Cámara Santa de la catedral de Oviedo, en España. Considerada el principal emblema representativo del Principado de Asturias, esta obra destaca por su rica elaboración en madera recubierta con oro, esmaltes y piedras preciosas. Su relevancia histórica y su presencia tanto en la bandera como en el escudo oficial de la comunidad autónoma la convierten en uno de los símbolos patrimoniales más importantes del norte peninsular.

¿Cuándo y quién ordenó la creación de la Cruz de la Victoria?
La Cruz de la Victoria fue donada a la iglesia de San Salvador de Oviedo en el año 908 por el rey de Asturias Alfonso III el Magno y su esposa, la reina Jimena. Este dato fundamental consta de forma explícita en una inscripción situada en el reverso de la propia pieza. Asimismo, los registros epigráficos señalan que su fabricación se llevó a cabo en el taller de orfebrería del castillo de Gauzón, ubicado en el Peñón de Raíces, en el municipio asturiano de Castrillón y cerca de la ría de Avilés. Dicha fortaleza había sido cedida al templo ovetense unos años antes por el propio monarca.
¿Es verdad que perteneció al rey Don Pelayo en la batalla de Covadonga?
Durante siglos, la tradición popular sostuvo que la cruz de madera albergada en el interior de esta pieza fue la misma que el rey Don Pelayo enarboló durante la célebre batalla de Covadonga en el año 722. Sin embargo, investigaciones arqueológicas recientes encabezadas por expertos como César García de Castro Valdés y Alejandro García-Álvarez del Busto han desmentido este mito mediante pruebas de carbono-14. Los análisis científicos demostraron que la madera utilizada procede de un árbol talado durante el siglo IX, coincidiendo cronológicamente con el reinado de Alfonso III el Magno, descartando así su vinculación directa con el periodo de Don Pelayo.

¿Cuáles son las características físicas y materiales de la pieza?
La pieza responde a la tipología de cruz latina, formada por un alma de madera revestida con láminas de oro, esmaltes y pedrería tallada o dispuesta en cabujones. Sus dimensiones alcanzan los 920 milímetros de alto por 720 milímetros de ancho, con un medallón central que mide 140 milímetros de diámetro. Los brazos laterales miden 230 milímetros cada uno, mientras que el superior se extiende hasta los 350 milímetros y el inferior hasta los 430 milímetros. Su grosor general ronda los 25 milímetros, alcanzando los 40 milímetros en la zona central, y su peso histórico se registró en 4.967 gramos. Su estilo guarda notables semejanzas con la orfebrería carolingia de la misma centuria.
¿Qué papel ha desempeñado en la historia y en el patrimonio asturiano?
A lo largo de los siglos, la cruz ha cumplido funciones ceremoniales y procesionales, siendo sacada de la Cámara Santa en tiempos de guerra o conflictos para impetrar la paz y la victoria en el altar mayor de la catedral ovetense. En el siglo XX sufrió diversos avatares, como los daños causados por un proyectil de artillería durante la Revolución de Asturias en 1934 y un robo perpetrado en 1977 que obligó a someterla a restauraciones especializadas. Su conversión definitiva en emblema heráldico regional estuvo vinculada a la labor de figuras ilustradas como Gaspar Melchor de Jovellanos, consolidándose legalmente en el escudo del Principado de Asturias aprobado en 1984.

Sources & Further Reading
- González Santos, Javier (1998). La Catedral de Oviedo. Edilesa.
- Rayón Valpuesta, Fernando; Sampedro, José Luis (2004). Las joyas de las reinas de España: la desconocida historia de las alhajas reales. Editorial Planeta S.A.
- Hevia Blanco, Jorge; Adán Álvarez, Gema Elvira (1997). La intervención en la arquitectura prerrománica asturiana. Universidad de Oviedo, Servicio de Publicaciones.
- Cid Priego, Carlos (1990). Las joyas prerrománicas de la Cámara Santa de Oviedo. Liño: Revista anual de historia del arte.
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