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¿Qué es la deshidratación y cuáles son sus causas y síntomas principales?

Descubra qué es la deshidratación, sus causas fisiológicas y médicas, los síntomas de alerta y los métodos adecuados de tratamiento y prevención.

En pocas palabras

  • La deshidratación se define fisiológicamente como la pérdida de agua corporal por encima del 3 por ciento.
  • Los riñones pueden concentrar la orina para producir un mínimo de 500 mililitros diarios con el fin de conservar agua.
  • Los adultos mayores y los lactantes son los grupos poblacionales que presentan mayor vulnerabilidad frente a la deshidratación severa.

¿Qué es la deshidratación y cuáles son sus causas y síntomas principales?

En el ámbito de la fisiología humana, la deshidratación se define como la alteración o la falta de agua y sales minerales esenciales en el plasma corporal, considerándose formalmente como una pérdida de agua en el organismo que supera el 3 por ciento del peso corporal total. Este estado de desequilibrio hidroelectrolítico puede desencadenarse por factores ambientales como el calor extremo y la humedad elevada, por la práctica de ejercicio físico intenso sin una reposición adecuada de líquidos, o bien como consecuencia de diversos procesos patológicos que alteran de manera directa el balance de líquidos corporales.

¿Cuáles son las principales causas fisiológicas y médicas que provocan la pérdida de líquidos?

Las causas de la deshidratación son variadas y abarcan desde factores conductuales hasta patologías clínicas específicas. En adolescentes y adultos, las enfermedades gastrointestinales de origen infeccioso o no infeccioso figuran entre los desencadenantes más comunes, provocando diarrices intensas y vómitos que aceleran la pérdida hídrica. Asimismo, el uso prolongado o incorrecto de ciertos medicamentos, como los antibióticos, puede alterar la flora intestinal y generar cuadros diarreicos. Por otro lado, la actividad física intensa realizada en condiciones de calor extremo favorece la pérdida masiva de agua y electrolitos a través del sudor. Ciertos atletas, con el fin de disminuir de peso de forma rápida antes de competiciones, recurren a prácticas peligrosas como el uso de saunas, laxantes o diuréticos, lo cual incrementa notablemente el riesgo de sufrir desequilibrios severos en los niveles de sodio y potasio, afectando de manera directa el ritmo cardíaco.

Paciente recibiendo rehidratación por vía oral para contrarrestar los efectos de una enfermedad gastrointestinal.
Rehidratando por vía oral a un paciente con cólera.

Cómo identificar los síntomas de la deshidratación en diferentes grados?

El cuadro clínico de la deshidratación evoluciona de forma progresiva a medida que aumenta el porcentaje de agua perdida por el cuerpo. Los primeros signos perceptibles, que suelen manifestarse al alcanzar una pérdida cercana al 3 por ciento del volumen hídrico, incluyen una sed intensa, sequedad en las mucosas, disminución del apetito y piel seca. A medida que la condición avanza hacia grados moderados o severos, los síntomas se intensifican e incluyen mareos, vértigo y desvanecimientos al ponerse de pie debido a la hipotensión ortostática, dolores de cabeza similares a los de una resaca, fatiga física y mental, taquicardia y taquipnea para compensar la caída en la presión arterial. En casos extremos donde la pérdida hídrica supera el 10 o el 15 por ciento, pueden aparecer espasmos musculares, visión turbia, delirios, inconsciencia y situaciones de riesgo mortal.

¿Qué grupos de población presentan un mayor riesgo de sufrir deshidratación severa?

Cualquier persona puede experimentar un cuadro de deshidratación, pero existen determinados grupos vulnerables que presentan un riesgo significativamente mayor. Los bebés y los niños pequeños son especialmente susceptibles debido a su mayor propensión a contraer infecciones gastrointestinales acompañadas de vómitos y diarreas severas, así como fiebre alta. Los adultos mayores también conforman un grupo de alto riesgo, ya que al envejecer disminuye la reserva natural de fluidos corporales, se reduce la capacidad renal para conservar agua y la sensación de sed se vuelve menos aguda. Adicionalmente, las personas que padecen enfermedades crónicas como diabetes descontrolada o patologías renales, y aquellos individuos que realizan actividades laborales o deportivas al aire libre bajo climas cálidos y húmedos, enfrentan una vulnerabilidad elevada que requiere especial atención médica y preventiva.

¿Cómo se debe realizar el tratamiento adecuado para restablecer el equilibrio hídrico?

El tratamiento fundamental para combatir la deshidratación consiste en restablecer de manera gradual el equilibrio hídrico y electrolítico en el organismo. Es necesario identificar el problema en sus fases iniciales mediante señales como la sed, la sequedad bucal y la reducción en el volumen de orina, la cual suele tornarse más oscura. En el manejo de cuadros diarreicos, especialmente en niños, se recomienda no suspender la alimentación habitual ni diluir la leche, priorizando el uso de azúcares adecuados y ofreciendo líquidos de manera fraccionada y frecuente, como agua o caldos caseros, evitando el consumo de bebidas gaseosas o jugos envasados comerciales.

Paciente en un entorno clínico recibiendo fluidos mediante una vía intravenosa para corregir la deshidratación.
Rehidratando por vía intravenosa.

¿Qué medidas preventivas son eficaces para evitar este trastorno fisiológico?

La estrategia profiláctica más sencilla y efectiva para prevenir la deshidratación consiste en mantener una ingesta regular de líquidos adaptada a las condiciones climáticas y al nivel de actividad física de cada persona, lo que suele traducirse en el consumo de entre 1,5 y 2 litros diarios en condiciones normales. Se aconseja evitar o moderar el consumo de bebidas que contienen cafeína debido a su efecto diurético, el cual incrementa la producción de orina. Durante la realización de ejercicio físico intenso, es recomendable hidratarse antes, durante y después de la actividad, prefiriendo horarios de menor temperatura ambiental y utilizando ropa holgada y ligera que facilite la transpiración y la regulación térmica corporal.

Sources & Further Reading

Meditip. «Hidratación, deshidratación e hiperhidratación - Meditip». Publicado el 8 de enero de 2018. Disponible en: https://www.meditip.lat/vida-saludable/hidratacion-deshidratacion-hiperhidratacion/

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