¿Qué es la fotografía post mortem y cuál es su historia?
Descubre el origen, las técnicas y el significado cultural de la fotografía post mortem, una práctica histórica para conmemorar a los difuntos.
En pocas palabras
- La fotografía post mortem fue una práctica común en el siglo XIX para conmemorar a los difuntos.
- El término 'angelitos' se refería a los niños fallecidos, considerados puros y sin pecado.
- Los fotógrafos utilizaban técnicas de retoque manual y soportes para simular vida en los retratos.
- La práctica declinó en la segunda mitad del siglo XX debido a cambios en las normas sociales y sanitarias.
¿Qué es la fotografía post mortem y cuál es su historia?
La fotografía post mortem, también conocida como fotografía póstuma, consiste en la práctica de retratar a personas recientemente fallecidas para preservar su imagen como recuerdo conmemorativo. Esta tradición, que alcanzó su auge en el siglo XIX, tiene raíces en antiguas costumbres de duelo y en la necesidad de las familias de conservar un registro físico de sus seres queridos, especialmente en una época marcada por una alta mortalidad infantil.
¿Cuáles son los antecedentes históricos de la representación de los difuntos?
Antes de la invención de la fotografía, la representación de los muertos se realizaba mediante pinturas y grabados, bajo la tradición del memento mori, una frase latina que significa "recuerda que eres mortal". Esta práctica buscaba preparar a los vivos para la inevitabilidad del fin. Desde el Renacimiento, se generalizaron los retratos de religiosos y niños fallecidos, destacando la belleza del difunto como una forma de consuelo y perpetuación de la memoria.

¿Qué técnicas utilizaban los fotógrafos para embellecer las imágenes póstumas?
Para suavizar la crudeza de la muerte, los fotógrafos empleaban diversos artilugios estéticos. A menudo, se maquillaba al difunto o se coloreaba la copia fotográfica a mano para devolverle un aspecto vital. Debido a los largos tiempos de exposición necesarios en el siglo XIX, se utilizaban soportes disimulados para mantener la cabeza y el cuerpo en posición. En ocasiones, se añadían elementos simbólicos, como flores invertidas para representar una vida joven truncada o relojes marcando la hora del fallecimiento.

¿Cómo se clasificaban los retratos mortuorios privados?
Los retratos se dividían generalmente en tres categorías según la puesta en escena: la simulación de vida, donde se intentaba que el difunto pareciera vivo, a veces con los ojos abiertos o posando con familiares; la simulación de sueño, común en niños, donde se les retrataba como si estuvieran descansando; y la toma sin simulación, donde el difunto aparecía en su lecho o féretro, a menudo rodeado de flores ornamentales.

¿Qué significado tenían las fotografías de los llamados angelitos?
En el contexto católico de América Latina, a los niños fallecidos se les llamaba "angelitos" bajo la creencia de que, al morir sin pecado, ascendían directamente al cielo. El ritual incluía la preparación de un altar decorado con flores, velas y coronas. Estas fotografías no solo servían como consuelo para la familia, sino que también funcionaban como un objeto de culto que regulaba el duelo y celebraba la pureza del niño, transformando el dolor de la pérdida en una convicción de salvación eterna.

¿Cuál fue el papel de la fotografía post mortem en el periodismo del siglo XIX?
Más allá del ámbito privado, la fotografía post mortem pública documentó hechos históricos y personajes ilustres. En Argentina, por ejemplo, imágenes de figuras como el general Justo José de Urquiza o Domingo Faustino Sarmiento fueron registradas tras su muerte. Estas fotografías, a diferencia de las familiares, tenían un carácter documental y fueron fundamentales para la prensa gráfica de la época, permitiendo a un público masivo conocer los detalles de los fallecimientos de personalidades políticas y militares.

¿Por qué desapareció gradualmente esta práctica?
La costumbre de retratar a los difuntos comenzó a desvanecerse en la segunda mitad del siglo XX. Este cambio se atribuye a la influencia de agentes modernizadores, incluyendo sacerdotes, médicos y autoridades sanitarias, quienes promovieron nuevas normas sociales y reglamentarias sobre el manejo de la muerte y el duelo. La secularización progresiva y los cambios en las sensibilidades culturales respecto a la exhibición del cuerpo fallecido también contribuyeron a que esta práctica cayera en desuso en la vida cotidiana.

Sources & Further Reading
- Norfleet, Barbara (1993). Looking at Death. David R. Godine.
- Morales Alatorre, Perla Y. (2009). Ritual de la “muerte niña” en México. Tesis de licenciatura, Universidad Nacional Autónoma Metropolitana-Iztapalapa.
- Rodríguez, Joseph Manuel (1772). "La caridad del sacerdote para con los niños encerrados en el vientre de sus madres difuntas". Revista Relaciones, 2003.
- Garreaud, Fernando. La recuperación de la Memoria: El primer siglo de la fotografía. Perú 1842-1942.
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