¿Qué es la lengua de signos española y cómo se define su uso?
Descubre qué es la lengua de signos española, su historia, su reconocimiento legal y cómo se diferencia de otras variantes regionales en España.
En pocas palabras
- La lengua de signos española (LSE) cuenta con más de 100 000 usuarios signantes.
- Fue reconocida legalmente a nivel estatal mediante la Ley 27/2007.
- El Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos Española (CNLSE) es el organismo público encargado de su normalización.
- Juan Pablo Bonet publicó en 1620 el primer tratado que incluía un alfabeto manual para la educación de sordos.
¿Qué es la lengua de signos española y cómo se define su uso?
La lengua de signos española (LSE) es el sistema lingüístico gestual utilizado principalmente por las personas sordas en España y por aquellos que mantienen una relación comunicativa con ellas. Se estima que cuenta con más de 100 000 usuarios, integrando a personas para quienes es su lengua materna y a quienes la han adquirido como segunda lengua. Aunque su uso se extiende por diversas regiones, su epicentro cultural y lingüístico se sitúa en la zona central-interior de la península ibérica, con Madrid como principal referente.

¿Cuál es el origen histórico de la lengua de signos en España?
El estudio de la comunicación gestual en España tiene un antecedente fundamental en la obra de Juan Pablo Bonet, quien publicó en 1620 el tratado Reducción de las letras y Arte para enseñar a hablar los Mudos. Aunque este texto se centraba en un método de enseñanza oral, introdujo el uso de señas manuales y un alfabeto dactilológico para facilitar el aprendizaje de la escritura. Posteriormente, en 1851, Francisco Fernández de Villabrille publicó el Diccionario Mímico y Dactilológico, una obra que, al basarse en estudios del Instituto Nacional de Sordomudos de París, sugiere una influencia histórica de la lengua de signos francesa en la configuración léxica de la LSE.

¿Cómo se reconoce legalmente la lengua de signos española?
La LSE obtuvo un reconocimiento legal explícito a nivel estatal mediante la Ley 27/2007, de 23 de octubre. Esta normativa no solo reconoce la lengua de signos española, sino que también regula los medios de apoyo a la comunicación oral para personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. La ley contempla la existencia de diversas variantes en España, incluyendo la lengua de signos catalana (LSC), respetando las competencias autonómicas en su desarrollo y normalización. Además, diversos estatutos de autonomía, como los de Andalucía y Aragón, mencionan explícitamente la LSE en sus textos legales.
¿Qué papel desempeña el Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos Española (CNLSE)?
El CNLSE es un organismo público adscrito al Real Patronato sobre Discapacidad, cuya creación fue establecida por la Ley 27/2007. Su función principal es velar por el buen uso de la lengua de signos española y garantizar los derechos lingüísticos de sus usuarios. Actúa como un centro de referencia estatal para la investigación, el asesoramiento a las administraciones públicas y el intercambio de conocimientos, siendo un espacio clave para la normalización lingüística bajo la dirección de un Consejo Rector paritario.
¿Existen diferencias entre la LSE y otras lenguas de signos en España?
Desde una perspectiva lingüística, existe una alta inteligibilidad mutua entre la mayoría de las variantes de lenguas de signos empleadas en España debido a su semejanza léxica. Sin embargo, algunas variedades, como la lengua de signos catalana (LSC) y la lengua de signos valenciana (LSCV), presentan una mayor diferenciación, con una semejanza léxica inferior al 75 % respecto a la LSE. Por esta razón, algunos especialistas las consideran lenguas independientes en lugar de simples dialectos. Otras variantes, como las andaluzas orientales, canarias, gallegas o vascas, también poseen peculiaridades léxicas propias que las distinguen de la variedad central.
¿Cómo se integra la lengua de signos en los medios de comunicación y la cultura?
La presencia de la lengua de signos en el ámbito público ha sido un elemento importante para su visibilidad y normalización. A través de programas televisivos, como los emitidos en TVE, se ha facilitado el acceso a la información para la comunidad sorda. Asimismo, la LSE ha tenido representaciones en el ámbito cinematográfico, donde se ha retratado el uso de la lengua de signos en contextos de comunicación profesional, como la interpretación de telediarios, contribuyendo a la sensibilización social sobre la realidad de las personas sordas.
Sources & Further Reading
- Ley 27/2007, de 23 de octubre, por la que se reconocen las lenguas de signos españolas y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. Boletín Oficial del Estado (BOE).
- Parkhurst, S. y Parkhurst, D. (2001). «Un estudio lingüístico: Variación de las lenguas de signos en España». Revista Española de Lingüística de Lengua de Signos (RELLS).
- Centro de Normalización Lingüística de la Lengua de Signos Española (CNLSE). «El diccionario de mímica y dactilología de Francisco Fernández Villabrille (1851)».
- Cervantes, CVC Centro Virtual. «CVC. Anuario 2012. Apoyo a la lengua de signos española».
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