¿Qué es la micorriza y cómo funciona esta simbiosis natural?
Descubra qué es la micorriza, los tipos principales como ectomicorrizas y endomicorrizas, sus beneficios para las plantas y su historia en la botánica.
En pocas palabras
- La micorriza es una simbiosis mutualista entre un hongo y las raíces de una planta.
- El botánico alemán Albert Bernhard Frank descubrió y nombró las micorrizas en 1885.
- Se estima que entre el 90 % y el 95 % de las familias de plantas terrestres presentan micorrizas.
¿Qué es la micorriza y cómo funciona esta simbiosis natural?
En este artículo exploraremos la definición fundamental de la micorriza, sus diferentes tipos morfológicos, los mecanismos biológicos mediante los cuales interactúa con las plantas, su descubrimiento histórico y su relevancia práctica en la agricultura y la silvicultura.
¿Qué es exactamente una micorriza y cómo se origina esta relación simbiótica?
La palabra micorriza describe la asociación simbiótica estrecha que se establece entre un hongo y las raíces de una planta. En esta relación de beneficio mutuo, la planta aporta al hongo compuestos orgánicos carbonatados y vitaminas derivados de la fotosíntesis, mientras que el hongo facilita a la planta la absorción de agua, minerales y nutrientes esenciales del suelo. Se estima que una gran mayoría de las familias de plantas terrestres presentan micorrizas de forma habitual en la naturaleza.

Esta clase de unión biológica es fundamental para el desarrollo vegetal. Algunas especies vegetales dependen por completo de ella durante sus primeras etapas de vida y germinación, ya que carecen de reservas alimenticias endospermas suficientes para subsistir por sí mismas en el sustrato.
¿Cuáles son las diferencias principales entre ectomicorrizas y endomicorrizas?
Morfológicamente, las asociaciones micorrízicas se clasifican principalmente en dos grandes grupos: ectomicorrizas y endomicorrizas. Las ectomicorrizas se caracterizan porque las hifas del hongo no penetran en el interior celular de la raíz, sino que se disponen sobre ella y entre sus espacios intercelulares, formando una estructura distintiva denominada red de Hartig. Este tipo abunda en árboles de zonas templadas como hayas, robles y pinos.

Por otro lado, en las endomicorrizas las hifas penetran de manera directa en el interior de las células radiculares, donde desarrollan estructuras especializadas conocidas como vesículas y arbúsculos. Este grupo, asociado comúnmente con hongos de la división Glomeromycota, predomina en hierbas, gramíneas y diversos suelos de alta montaña o selvas tropicales.

¿De qué manera contribuyen los hongos micorrízicos a la nutrición y supervivencia de las plantas?
El micelio externo de los hongos expande de forma exponencial el volumen de suelo que la planta es capaz de explorar. Mediante la excreción de ácidos orgánicos como el ácido oxálico, las hifas logran desgastar superficies minerales y movilizar elementos de baja velocidad de difusión, tales como el fósforo, el zinc, el calcio, el potasio y el magnesio.
Además de optimizar la absorción de nutrientes, la presencia de la micorriza otorga a la planta mayor resistencia frente a estreses ambientales adversos, incluidos la alta salinidad del suelo, las fluctuaciones extremas de temperatura y la acidificación derivada de la presencia de determinados elementos químicos.
¿Quién descubrió las micorrizas y cuál es su origen en el registro fósil?
El término y el descubrimiento formal de las micorrizas se deben al botánico alemán Albert Bernhard Frank, quien documentó su presencia en árboles frutales en el año 1885. Posteriormente, investigaciones científicas ampliaron la comprensión sobre su generalidad y su profundo significado evolutivo.

Los registros fósiles han demostrado que la antigüedad de estas asociaciones es extraordinaria. Se han localizado esporas de hongos pertenecientes a Glomeromycota en estratos geológicos del periodo Ordovícico de hasta 460 millones de años de antigüedad, lo que indica que las micorrizas jugaron un papel imprescindible en la colonización inicial de la tierra firme por parte de las primeras plantas terrestres.
¿Qué aplicaciones económicas y agronómicas tienen las micorrizas en viveros y cultivos frutícolas?
En la agricultura moderna y en la producción de frutales de alto valor, el uso de inóculos micorrízicos en viveros se ha convertido en una práctica muy útil. Dado que los métodos habituales de desinfección y fumigación en viveros eliminan los microorganismos benéficos del sustrato, la aplicación controlada de hongos endomicorrízogenos ayuda a restablecer el equilibrio biológico.
Las plantas inoculadas en sus primeras fases de desarrollo muestran tasas de crecimiento superiores, mejor nutrición mineral y mayor vigor tras el trasplante a campo definitivo. Esto permite optimizar el uso de fertilizantes y reducir los costes operativos en la producción hortícola y forestal.
Sources & Further Reading
- Frank, A.B. (1885). «Über die auf Wurzelsymbiose beruhende Ernährung gewisser Bäume durch unterirdische Pilze». Ber. Deutsch. Bot. Gesells 3: 128-145.
- Kirk, P.M., Cannon, P.F., David, J.C., & Stalpers, J. (2001). Ainsworth and Bisby’s Dictionary of the Fungi. 9th ed. CAB International, Wallingford, UK.
- Harrison, M.J. (2005). «Signaling in the arbuscular mycorrhizal symbiosis». Annu Rev Microbiol. 59: 19-42.
- Wang, B., & Qiu, Y.L. (2006). «Phylogenetic distribution and evolution of mycorrhizas in land plants». Mycorrhiza 16 (5): 299-363.
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