¿Qué es la nacionalidad en el derecho internacional y cómo se adquiere?
Descubre qué es la nacionalidad, sus principios jurídicos de adquisición como el ius sanguinis y ius soli, y su distinción frente a la identidad nacional.
En pocas palabras
- La nacionalidad en derecho internacional es el vínculo jurídico entre una persona y un Estado que genera derechos y deberes recíprocos.
- Los principios fundamentales para la adquisición de la nacionalidad son el ius sanguinis, ius soli, ius domicili y ius optandi.
- La ciudadanía de la Unión Europea fue creada por el Tratado de Maastricht en 1992 y complementa la nacionalidad nacional sin sustituirla.
¿Qué es la nacionalidad en el derecho internacional y cómo se adquiere?
En el ámbito del derecho internacional, la nacionalidad representa la pertenencia jurídica de una persona a un ordenamiento jurídico concreto de un Estado. Este vínculo genera un sistema recíproco de derechos y deberes entre el individuo y la entidad estatal. A lo largo de este artículo, el lector comprenderá la naturaleza jurídica de este concepto, sus diferencias con la identidad social, las formas de adquisición, la situación de las personas morales y los casos particulares en diversas regiones del mundo.
¿Qué diferencia existe entre nacionalidad e identidad nacional?
La nacionalidad jurídica o administrativa no debe confundirse con la identidad nacional. Mientras que la primera alude al vínculo legal con un Estado, la segunda se refiere a la pertenencia a un grupo social con una fuerte personalidad identitaria y cultural, vinculado al concepto histórico de nación desarrollado especialmente desde el siglo XIX. Esta diferenciación conceptual fue profundizada tras la Segunda Guerra Mundial por diversos autores y académicos. Historiadores como Carlton J. H. Hayes señalaron que la nacionalidad cultural describe a un grupo humano que comparte lengua y tradiciones históricas, existiendo en ocasiones como una nación en potencia sin soberanía política ni un Estado propio, en contraste con la estructura estrictamente jurídica del Estado soberano.
¿Cuáles son los principios jurídicos para la adquisición de la nacionalidad?
Las legislaciones de los diferentes países establecen distintos mecanismos de transmisión y obtención, los cuales se resumen tradicionalmente en cuatro principios fundamentales de raíz jurídica. El ius sanguinis o derecho de sangre otorga la nacionalidad con base en los nexos familiares, transmitiendo la condición de los progenitores al hijo aunque este nazca en el extranjero. El ius soli o derecho de suelo atribuye la nacionalidad según el lugar físico de nacimiento, sin importar el origen de los padres. El ius domicili se basa en la residencia legal y el arraigo tras cumplir plazos determinados. Finalmente, el ius optandi permite a una persona escoger entre dos o más nacionalidades originarias cuando existen discrepancias normativas.
¿Cómo interactúa una nación con el espacio geográfico, el territorio y el Estado?
Una comunidad cultural puede ejercer sus costumbres en diversos espacios geográficos, experimentando transformaciones derivadas de la emigración, el contacto con otros grupos y la asimilación mutua. Cuando un grupo numeroso se desplaza, estas interacciones culturales pueden dar origen a nuevas configuraciones sociales. No obstante, para que dicha identidad se consolide formalmente sobre un territorio, se requiere un número suficiente de integrantes que ejerzan supremacía y control sobre el espacio. Una vez que la nación cuenta con solidez cultural, recursos y dominio territorial, puede fundar un Estado como organización inmaterial de autoridad encargada de regular y garantizar la supervivencia de la población.
¿En qué consiste la ciudadanía de la Unión Europea y cómo complementa la nacionalidad?
Toda persona que ostente la nacionalidad de un Estado miembro de la Unión Europea adquiere automáticamente la ciudadanía de la Unión, establecida formalmente por el Tratado de Maastricht en 1992. Esta condición europea se suma a la nacionalidad local sin reemplazarla, otorgando al ciudadano un conjunto específico de derechos y obligaciones regulados en los tratados comunitarios y en la Carta de los Derechos Fundamentales.

Entre los derechos fundamentales vinculados a esta ciudadanía figuran la libertad de circulación y residencia en todo el territorio comunitario, el sufragio activo y pasivo en las elecciones al Parlamento Europeo y en los comicios municipales del Estado de residencia, la protección diplomática consular en terceros países donde el Estado propio no tenga representación, y el derecho a presentar peticiones ante el Parlamento Europeo o dirigirse al Defensor del Pueblo Europeo en las lenguas oficiales de los tratados.

Los pasaportes emitidos por los Estados miembros de la Unión Europea comparten un diseño armonizado que refleja tanto la pertenencia al país de origen como la integración institucional dentro del marco comunitario europeo.
¿Cómo se determina la nacionalidad de las personas morales o jurídicas?
Las personas jurídicas adquieren personalidad a través de un mandato legal, existiendo diversos debates teóricos sobre si pueden poseer una nacionalidad propiamente dicha o si este concepto se confunde con el domicilio social. Diversas doctrinas niegan esta posibilidad al considerar que se trata de una ficción sin estado político. Sin embargo, las legislaciones que sí aceptan tal atribución utilizan diferentes criterios prácticos para determinarla, tales como la nacionalidad de los socios principales, el país de constitución donde se establecen los estatutos privados, el domicilio social de la administración o los criterios de control efectivo sobre las decisiones corporativas.
¿Qué diferencia existe entre nacionalidad activa, pasiva y múltiple?
Un individuo puede ostentar múltiples nacionalidades de manera simultánea, pero los ordenamientos jurídicos distinguen entre la nacionalidad activa y la pasiva. La nacionalidad activa es aquella que se ejerce de manera efectiva mediante el cumplimiento regular de deberes cívicos, fiscales y residenciales, además del uso del pasaporte correspondiente para los desplazamientos internacionales. Las demás nacionalidades que el sujeto posea se consideran pasivas; estas no se pierden automáticamente, pero no confieren el goce activo de derechos políticos y sociales en dichos Estados si no se cumplen los requisitos de residencia y obligaciones locales.
Sources & Further Reading
- Iduñate Gutiérrez, Frida Alicia. La no perdida de la nacionalidad mexicana, capítulo 1: La nacionalidad. Universidad de las Américas Puebla. Disponible en: http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/ledi/idunate_g_fa/capitulo1.pdf
- Pagès, Pelai. Las Claves del Nacionalismo y el Imperialismo, 1848-1914. Barcelona: Editorial Planeta, 1991. ISBN: 84-320-9216-9.
- Corripio, Fernando. Diccionario etimológico general de la lengua castellana. Barcelona: Bruguera, 1973.
- Parlamento Europeo. Ciudadanía de la Unión Europea. Disponible en: https://www.europarl.europa.eu/factsheets/es/sheet/145/los-ciudadanos-de-la-union-europea-y-sus-derechos
- Comisión Europea. Ciudadanía de la Unión y democracia. Disponible en: https://commission.europa.eu/strategy-and-policy/policies/justice-and-fundamental-rights/eu-citizenship-and-democracy_es
Tu voto se guarda en este dispositivo.
