Derechos Humanos y Derecho Penal 5 min de lectura

¿Qué es la tortura y cómo se define a lo largo de la historia?

Análisis exhaustivo sobre la definición, historia, métodos y marco legal internacional de la tortura basado en fuentes documentadas.

En pocas palabras

  • La tortura judicial se empleó históricamente como método de prueba procesal en Europa hasta su abolición a principios del siglo XIX.
  • La ONU aprobó en 1984 la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes como marco internacional de prohibición.
  • El Protocolo de Estambul, adoptado por las Naciones Unidas, establece los estándares internacionales para investigar y documentar eficazmente las secuelas de la tortura.

¿Qué es la tortura y cómo se define a lo largo de la historia?

La tortura se define formalmente como el acto de infligir intencionadamente dolor o sufrimiento grave, ya sea físico o mental, a una persona con el fin de castigarla, obtener información, lograr una confesión o intimidarla. A lo largo de la historia, las conceptualizaciones jurídicas y filosóficas han mantenido elementos comunes, destacando su naturaleza pública y su vinculación con el ejercicio de la autoridad. El historiador Edward Peters señala que las definiciones históricas coinciden en señalar el tormento corporal como un método empleado por la autoridad pública con propósitos ostensiblemente públicos.

Grabado histórico que muestra diversos procedimientos de tortura medievales.
Grabado probablemente del siglo XVI que muestra procedimientos de tortura como el toro de Fálaris, la garrucha y el potro.

En el ámbito contemporáneo, organismos internacionales han ampliado el concepto para incluir formas sutiles de agresión psicológica orientadas a desequilibrar la psique del detenido y destruir su resistencia moral. Asimismo, la Asamblea Médica Mundial de Tokio en 1975 estableció directrices claras para condenar estas prácticas ejercidas por personas que actúan de manera individual o bajo las órdenes de cualquier autoridad.

¿Cómo evolucionó el uso de la tortura en los sistemas judiciales antiguos y medievales?

En las civilizaciones de la antigüedad, como Grecia y Roma, la tortura judicial se utilizaba formalmente como un método de prueba procesal para verificar la veracidad de las declaraciones. El Digesto de Justiniano recopila principios que regulaban su aplicación, aunque ya advertía sobre la inseguridad de las confesiones arrancadas bajo coacción. Durante la Alta Edad Media, el derecho occidental recurrió mayoritariamente a las ordalías o juicios de Dios, sustituyéndolas paulatinamente durante la revolución del siglo XII con la recepción del derecho romano y la instauración del proceso inquisitorio en el derecho canónico.

Relieve asirio que representa escenas de violencia y castigo.
Escena de tortura plasmada en un relieve asirio.

La formalización e institucionalización definitiva de la tortura judicial en Europa se consolidó mediante la bula Ad extirpanda promulgada en 1252 por el papa Inocencio IV, extendiéndose por las comunas italianas y las diferentes monarquías europeas. Este sistema penal priorizó la confesión por encima de otras pruebas, lo que garantizó la permanencia de estos métodos hasta su abolición gradual a principios del siglo XIX.

¿Cuáles son las principales formas de tortura física y psicológica documentadas?

Las prácticas de tormento se dividen en agresiones directas al cuerpo y métodos de hostigamiento psicológico orientados a la destrucción de la autoestima. Las formas físicas documentadas por historiadores y analistas incluyen golpes severos, la falanga aplicada en la planta de los pies, descargas eléctricas mediante picanas, quemaduras con sustancias químicas o térmicas, y técnicas de asfixia como el submarino. Los efectos de estas agresiones provocan secuelas graves tanto a nivel orgánico como osteoarticular y neurológico.

Camilla utilizada para la aplicación de electricidad en centros de detención.
Camilla para torturar eléctricamente empleada por servicios de inteligencia de la dictadura militar chilena.

En el plano psicológico, los agresores recurren a la privación sensorial, el aislamiento prolongado, las amenazas de muerte o de agresión a familiares, la privación de sueño y la simulación de ejecuciones. El objetivo central de estas medidas es generar una total indefensión en el individuo, facilitando la desorientación y el quebrantamiento de su resistencia moral sin dejar necesariamente marcas físicas evidentes.

¿De qué manera los Estados han intentado justificar legalmente el uso de estas prácticas?

La justificación legal del uso de la fuerza extrema por parte de regímenes autoritarios o en contextos de crisis se fundamenta frecuentemente en la anulación de la protección jurídica del detenido. Argumentos históricos, como los expuestos por defensores de intervenciones militares en conflictos contemporáneos o guerras coloniales, sostienen que determinados prisioneros no deben recibir el estatus de prisioneros de guerra bajo las Convenciones de Ginebra al no pertenecer a ejércitos regulares identificables.

Fotografía relacionada con abusos en recintos penitenciarios.
Tortura y abusos documentados en la prisión de Abu Ghraib en 2003.

Bajo esta lógica de excepción, los organismos de seguridad e inteligencia sitúan a los sospechosos de terrorismo o subversión en un limbo legal donde el interrogatorio extraordinario se separa del proceso penal ordinario. Esto genera espacios de indefensión total donde se aplican eufemismos institucionales para legitimar procedimientos coercitivos prohibidos por el derecho internacional humanitario.

¿Qué instrumentos internacionales existen para combatir y documentar la tortura?

La comunidad internacional cuenta con mecanismos específicos de protección, destacando la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, además de la prohibición explícita recogida en el artículo 5 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Asimismo, el Protocolo de Estambul, aprobado formalmente por las Naciones Unidas, constituye el manual internacional estándar para la investigación y documentación eficaz de casos de abusos y tratos crueles.

Pintura clásica que representa un martirio o suplicio físico.
El martirio de San Felipe, obra pictórica que refleja la iconografía del suplicio corporal.

Organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional, la Organización Mundial Contra la Tortura y redes especializadas en la rehabilitación de víctimas, como el Consejo Internacional para la Rehabilitación de las Víctimas de la Tortura (IRCT), desempeñan un papel fundamental en la denuncia de abusos, el apoyo a los afectados y la vigilancia del cumplimiento de las normativas de derechos humanos en todo el mundo.

Sources & Further Reading

  • Peters, Edward. La tortura. Alianza Editorial, 1987.
  • Tomás y Valiente, Francisco. La tortura judicial en España. Editorial Crítica, 2000.
  • McCoy, Alfred. A Question of Torture: CIA Interrogation, from the Cold War to the War on Terror. Henry Holt & Co., 2007.
  • Organización de las Naciones Unidas (ONU). Protocolo de Estambul: Manual para la investigación y documentación eficaces de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, 1999.
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