¿Qué es la turba y cuáles son sus principales características ecológicas y ambientales?
Descubre qué es la turba, cómo se forman las turberas en el mundo, sus aplicaciones históricas y actuales, y su impacto crítico en el cambio climático.
En pocas palabras
- La turba es un material orgánico esponjoso compuesto por restos vegetales parcialmente descompuestos en medios ácidos y pobres en oxígeno.
- Las turberas cubren aproximadamente el 2,84% de la superficie terrestre mundial y almacenan una proporción muy significativa del carbono global del suelo.
- La extracción y el drenaje de turba liberan grandes cantidades de CO2 a la atmósfera, lo que impide considerarla un recurso renovable a escala humana.
¿Qué es la turba y cuáles son sus principales características ecológicas y ambientales?
La turba es un material orgánico de color pardo oscuro, rico en carbono y de consistencia esponjosa y ligera, en el que aún se conservan visibles los restos vegetales que le dieron origen. Este recurso se forma mediante la descomposición y carbonificación parcial de la vegetación en las aguas ácidas y pobres en oxígeno de pantanos y humedales. Aunque tradicionalmente se ha explotado como combustible y sustrato agrícola, la comunidad científica advierte hoy sobre su papel crucial en la captura global de carbono y los riesgos ecológicos de su extracción.
¿Cómo se originan y desarrollan las turberas en el planeta?
La formación de turba representa la etapa inicial en la transformación de la materia vegetal en carbón mineral. Este proceso ocurre en humedales, marismas y pantanos lacustres donde la escasez de oxígeno y la alta acidez del agua frenan significativamente la actividad microbiana y la putrefacción natural. Debido a estas condiciones restrictivas, los restos vegetales se acumulan de manera continua a un ritmo estimado de entre 10 y 50 centímetros cada cien años. El tipo de suelo resultante en estas formaciones se clasifica formalmente como histosol, dominado habitualmente por musgos del género Sphagnum y otras plantas adaptadas a la saturación permanente de agua.

¿Cuál es la distribución geográfica mundial de las turberas?
Las turberas constituyen el tipo de humedal más extendido del mundo. Según estimaciones geoespaciales basadas en metaanálisis modernos como PEATMAP, estos ecosistemas cubren aproximadamente 4,23 millones de kilómetros cuadrados, lo que equivale a cerca del 2,84% de la superficie terrestre y de agua dulce del planeta. Se distribuyen en todos los continentes, desde regiones boreales y árticas hasta zonas tropicales. Entre las extensiones más notables destacan las tierras bajas de Siberia Occidental, la región de la bahía de Hudson en Norteamérica, y extensos territorios tropicales en el centro de África y en Indonesia, país que alberga importantes reservas de turberas tropicales y manglares.

¿Por qué la extracción de turba genera una intensa controversia ambiental?
La extracción comercial y el drenaje de turberas han provocado la liberación masiva de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera durante siglos, contribuyendo de manera directa al cambio climático global. Además, dado que la tasa de acumulación natural de la turba es extremadamente lenta —aproximadamente 1 milímetro por año en los países industrializados— y su regeneración solo ocurre en una fracción limitada de las turberas activas, este recurso no se considera renovable. Científicos y organizaciones conservacionistas argumentan que la explotación de estos ecosistemas para fines ornamentales o agrícolas destruye hábitats naturales insustituibles y debilita sumideros vitales de carbono.
¿Qué aplicaciones tradicionales y modernas tiene la turba en la industria?
Históricamente, la turba desecada se ha empleado como combustible doméstico en regiones con escasez de madera, como ocurrió durante décadas en las islas Malvinas. Asimismo, en algunas zonas de Escocia se utiliza la turba carbonosa para el secado de la malta empleada en la elaboración de whisky, aportándole un aroma característico. En el ámbito agrícola y de la jardinería, la turba rubia y negra se ha utilizado extensamente como enmienda para retener la humedad en macetas y mejorar suelos, aunque instituciones científicas internacionales y jardines botánicos promueven hoy su sustitución por alternativas ecológicas libres de turba.

¿Dónde se localizan las principales formaciones de turba en España y América del Sur?
En España, una de las turberas más destacadas se localiza en el norte de Galicia, específicamente en la Sierra del Gistral. Asimismo, en el parque nacional de las Tablas de Daimiel se han registrado episodios de combustión subterránea debido a la sequía prolongada de terrenos que albergaban depósitos turbosos. En el extremo sur del continente americano, la Isla Grande de Tierra del Fuego, compartida por Chile y Argentina, cuenta con extensas superficies dominadas por turberas que cubren más de la mitad de su territorio, destacando por su contribución a la calidad ambiental y la retención de agua en la región patagónica.
Sources & Further Reading
IUCN. Peatlands and climate change. 2017. Disponible en: https://www.iucn.org/resources/issues-briefs/peatlands-and-climate-change
Turetsky, Merritt R. et al. Global vulnerability of peatlands to fire and carbon loss. Nature Geoscience, 2014.
Joosten, Hans; Clarke, Donal. Wise Use of Mires and Peatlands: Background and Principles including a Framework for Decision-Making. 2002.
Xu, Jiren et al. PEATMAP: Refining estimates of global peatland distribution based on a meta-analysis. CATENA, 2018.
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