Arqueología e Historia 4 min de lectura

¿Qué es un castro y cuáles son sus características principales como poblado fortificado?

Descubre qué es un castro, un poblado fortificado prerromano de la Edad del Bronce y del Hierro, sus tipos, urbanismo y distribución histórica.

En pocas palabras

  • Un castro es un poblado fortificado de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro, muy frecuente en el noroeste de la península ibérica.
  • El término procede del latín castrum, que significa fortificación militar.
  • Los asentamientos castreños presentaban una organización urbanística adaptada al terreno, con viviendas mayoritariamente circulares antes de la llegada de la influencia romana.

¿Qué es un castro y cuáles son sus características principales como poblado fortificado?

Un castro es un asentamiento o poblado fortificado, habitualmente de origen prerromano, que floreció de manera destacada durante la Edad del Bronce final y la Edad del Hierro en Europa. Su presencia es especialmente notable en la península ibérica, concentrándose de forma muy particular en el noroeste peninsular, donde define la denominada cultura castreña, así como en la meseta con la cultura de las cogotas. La propia denominación procede del latín castrum, término vinculado a las fortificaciones de carácter militar. En ocasiones, cuando estas estructuras defensivas alcanzaban grandes dimensiones, también recibían el nombre de oppidum (en plural oppida).

Fotografía aérea del Castro de Viladonga en Galicia, España
Fotografía aérea del Castro de Viladonga, situado en Galicia, España.

¿Cómo se originó y evolucionó la cultura castreña en la península ibérica?

Los poblados castreños comenzaron a habitarse de forma generalizada a partir del siglo VI a. C., mostrando un desarrollo y un florecimiento máximo comprendido entre los siglos IV y II a. C. La ubicación de estos asentamientos respondía a una estrategia territorial bien definida que permitía aprovechar los recursos naturales circundantes y asegurar la comunicación visual entre distintos poblados mediante señales. Durante la primera mitad del siglo I a. C., se documenta una notable multiplicación de estos asentamientos, impulsada posiblemente por factores demográficos. Sin embargo, hacia finales de ese mismo siglo, coincidiendo con la fase final del proceso de conquista romana, muchos castros sufrieron la destrucción parcial o total de sus sistemas defensivos, registrando en determinados casos una reocupación posterior inmediata.

Restos arqueológicos del castro de Cividade de Terroso en Portugal
Restos arqueológicos del castro de Cividade de Terroso, ubicado en Póvoa de Varzim, Portugal.

¿Qué tipologías arquitectónicas y geográficas presentan los castros?

La tipología de los castros varía significativamente en función del entorno geográfico en el que se emplazan. Los más frecuentes se sitúan en colinas o elevaciones prominentes, caracterizándose por una planta circular u ovalada rodeada por una o varias murallas defensivas, tal como ejemplifica el castro de Coaña en Asturias. Por otro lado, los castros de montaña se localizan en laderas elevadas vinculadas históricamente a explotaciones mineras de época romana, contando con fosos artificiales orientados hacia la parte superior. Finalmente, los castros costeros aprovechan promontorios rocosos y penínsulas, complementando sus defensas naturales frente al mar con fosos excavados en la roca y murallas orientadas hacia el interior, como ocurre en el castro de Baroña o en el castro del Cabo Blanco.

Vista del Castro de Santa Tecla en Galicia, España
Vista general del Castro de Santa Tecla, situado en Galicia, España.

¿Cómo era el urbanismo y la organización interior de las viviendas en los poblados castreños?

El urbanismo de los castros se adaptaba a la orografía del terreno, disponiendo generalmente de un recinto superior elevado conocido como la «croa» y de diversas terrazas escalonadas en las laderas donde se levantaban las construcciones. Las viviendas eran predominantemente de planta circular u ovalada, carentes de ventanas y levantadas con muros de adobe o mampostería según la cronología. Su suelo consistía en barro apisonado y en el centro se ubicaba el hogar, construido con lajas de piedra o barro. A partir del siglo I d. C., bajo la influencia de la cultura romana, comenzaron a predominar las plantas de tendencia cuadrada o rectangular. Las edificaciones solían organizarse en pequeños agrupamientos o barrios que funcionaban como unidades familiares o espacios de almacenamiento.

Reconstrucción de un poblado castreño en Vigo, España
Reconstrucción didáctica de un poblado castreño en Vigo, España.

¿Qué sistemas de defensa y fortificación utilizaban los habitantes de los castros?

Las defensas de los castros cumplían una doble función de protección militar, control territorial y delimitación simbólica del espacio. Entre los elementos defensivos más comunes destacan los terraplenes, formados por desniveles naturales o acumulaciones de tierra y piedra; los parapetos, que elevaban artificialmente las zonas más accesibles del terreno; y los fosos, zanjas profundas excavadas en la tierra o en la propia roca viva. Las murallas constituían el elemento más complejo, construidas frecuentemente mediante paramentos dobles de mampostería rellenos de piedras y tierra. A los accesos principales se les dotaba en ocasiones de torres de control o corredores estrechos para regular el paso y garantizar la seguridad del recinto.

Poblado metalúrgico de Orellan en Las Médulas, León
Poblado metalúrgico de Orellan en Las Médulas, León, con restos de hornos de fundición en la cima.

Sources & Further Reading

Collis, John (2000), «'Celtic' Oppida», in Hansen, Mogens Herman, A Comparative Study of Thirty City-state Cultures, Det Kongelige Danske Videnskabernes Selskab, pp. 229–240, ISBN 87-7876-177-8.

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