Derecho administrativo 3 min de lectura

¿Qué es un reglamento y cuáles son sus características principales?

Descubre qué es un reglamento, su función jurídica, su clasificación según la relación con la ley y su evolución histórica detallada en el derecho administrativo.

En pocas palabras

  • Un reglamento es una norma jurídica de carácter general y obligatorio dictada por el poder ejecutivo u otros órganos con potestad reglamentaria.
  • Los reglamentos se clasifican principalmente en ejecutivos, autónomos, independientes y de necesidad.
  • El ejercicio de la potestad reglamentaria está limitado formal y sustancialmente por el principio de jerarquía normativa y la reserva de ley.

¿Qué es un reglamento y cuáles son sus características principales?

En este artículo se analiza de manera exhaustiva qué es un reglamento, cómo se clasifica dentro del ordenamiento jurídico, cuáles son sus límites normativos y cómo ha evolucionado su concepto a lo largo de la historia en los sistemas jurídicos europeos.

¿Qué es un reglamento en el ámbito jurídico?

Un reglamento es una norma jurídica de carácter general y obligatorio que es dictada por el poder ejecutivo u otros órganos que disponen de potestad reglamentaria. Su propósito principal es desarrollar o ejecutar lo dispuesto en las leyes, o bien regular de manera autónoma determinadas materias. Como fuente del derecho, forma parte del ordenamiento jurídico vigente y sirve para concretar y detallar el contenido de las leyes, facilitando así su aplicación práctica y estableciendo criterios uniformes de conducta para los destinatarios en ámbitos administrativos, organizativos, técnicos o disciplinarios.

Cómo se clasifican los reglamentos según su relación con la ley?

Dependiendo de su vinculación con las normas legales, los reglamentos se dividen en varias categorías fundamentales. Los reglamentos ejecutivos desarrollan normas legales que han sido previamente aprobadas por el poder legislativo. Los reglamentos autónomos se encargan de regular aquellas materias que no se encuentran reservadas de forma expresa a la ley. Por otro lado, los reglamentos independientes se dictan en el ejercicio directo de competencias constitucionales propias. Finalmente, los reglamentos de necesidad son aquellos emitidos en circunstancias excepcionales, como ocurre con los decretos de necesidad y urgencia según el ordenamiento jurídico de cada Estado.

Quién posee la potestad reglamentaria y cómo se manifiesta?

La titularidad de la potestad reglamentaria se encuentra regulada en la Constitución de cada Estado y, por regla general, corresponde de manera principal al Poder Ejecutivo. No obstante, esta potestad puede extenderse a otros órganos de la administración pública, tales como ministerios, autoridades locales u organismos autónomos. Con el paso del tiempo y el crecimiento de la actividad estatal, se ha producido una multiplicación de los órganos con capacidad para dictar este tipo de normas, lo que ha generado una amplia descentralización en la producción normativa secundaria.

Cuáles son los límites formales y sustanciales de la potestad reglamentaria?

El ejercicio de la potestad reglamentaria no es ilimitado y debe someterse a estrictas barreras jurídicas para evitar la arbitrariedad. Entre los límites formales destacan la competencia del órgano emisor, el respeto al principio de jerarquía normativa y la observancia del procedimiento legalmente establecido para su elaboración. En cuanto a los límites sustanciales, el reglamento debe respetar los principios generales del derecho, acatar el principio de irretroactividad en los supuestos que corresponda y ajustarse a la materia reglamentaria permitida. Asimismo, destaca el principio de inderogabilidad singular, el cual establece que las resoluciones administrativas de carácter particular no pueden vulnerar lo dispuesto en una norma de carácter general, aunque compartan o superen su rango.

Cómo evolucionó la potestad reglamentaria durante la Baja Edad Media y el liberalismo?

Durante la Baja Edad Media comenzó una intensa pugna por el control de la producción normativa, donde las asambleas de notables y representantes exigieron al monarca contar con su consentimiento previo para dictar nuevas disposiciones. Sin embargo, la recepción del derecho romano imperial impulsó a los monarcas absolutos a acaparar la totalidad del poder normativo. Con la llegada de la Revolución liberal, este modelo absolutista entró en crisis y la potestad normativa principal se trasladó al Parlamento. No obstante, debido a la incapacidad operativa de los parlamentos para emitir la ingente cantidad de normas necesarias, los sistemas europeos, tanto en su vertiente latina como germánica, devolvieron una potestad reglamentaria de carácter subordinado al poder ejecutivo para facilitar la ejecución de las leyes.

Sources & Further Reading

Guadalupe Alejandra Acosta Atilano, Principios de Derecho Administrativo General, vol. 1, Iustel, 2004.

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