¿Qué es una neoplasia y cómo se clasifica en medicina?
Conozca qué es una neoplasia en medicina, cómo se diferencia entre benigna y maligna, y cuáles son sus criterios biológicos según fuentes autorizadas.
En pocas palabras
- Las neoplasias se producen cuando las células se multiplican a un ritmo superior a lo normal formando una masa anormal de tejido.
- Las células que componen las neoplasias son clónicas, ya que descienden de una única célula progenitora.
- Las neoplasias benignas se extienden solo localmente, mientras que las malignas pueden diseminarse a distancia mediante metástasis.
¿Qué es una neoplasia y cómo se clasifica en medicina?
Una neoplasia se define en el ámbito médico como una masa anormal de tejido cuyo crecimiento excede al de los tejidos normales y no está coordinado con estos. Este fenómeno se produce porque las células que componen el tejido se multiplican a un ritmo superior a lo habitual. En esta lectura se examinarán los conceptos biológicos fundamentales, las diferencias entre masas benignas y malignas, así como los criterios que determinan el comportamiento clínico de estas formaciones.
¿Cómo se define biológicamente una neoplasia?
Desde una perspectiva biológica, la definición de neoplasia ha sido objeto de estudio por diversos especialistas. Una de las referencias más citadas pertenece al oncólogo británico R. A. Willis, quien describe la neoplasia como una masa anormal de tejido con un crecimiento que excede y no está coordinado con el de los tejidos normales, y que persiste de la misma forma excesiva incluso después de cesar los estímulos que desencadenaron el cambio. Asimismo, las células que componen las neoplasias son clónicas, lo que significa que descienden de una única célula progenitora y portan anormalidades genéticas o epigenéticas específicas.
¿Cuál es la diferencia entre una neoplasia benigna y una maligna?
Las neoplasias se dividen fundamentalmente en dos categorías según su comportamiento clínico y capacidad de diseminación. Las neoplasias benignas se extienden únicamente de manera local, respetando los tejidos circundantes y sin capacidad de propagarse a distancia. Por el contrario, las neoplasias malignas se comportan de forma agresiva, comprimen los tejidos próximos y se diseminan a través de un proceso conocido como metástasis. En la práctica clínica habitual, el término neoplasia maligna se emplea con frecuencia como un sinónimo directo de cáncer.
¿Qué son los hamartomas y los coristomas?
Existen ciertas masas desorganizadas de tejido que, a pesar de poder generar confusión por su denominación, no corresponden propiamente a proliferaciones monoclonales neoplásicas. Entre ellas destacan el hamartoma, que consiste en un grupo de células maduras desorganizadas ubicadas en los tejidos donde habitualmente se encuentran, como una masa de cartílago y músculo liso en el pulmón. Por otro lado, el coristoma se define como un resto heterotópico de células debido a alteraciones en el desarrollo embrionario, situando un tejido completo en una localización corporal que no le corresponde.
¿Cómo se nombran y clasifican las neoplasias benignas?
Las neoplasias benignas suelen recibir denominaciones basadas en el tejido de origen, añadiendo comúnmente el sufijo -oma. Ejemplos claros de esta nomenclatura incluyen el fibroma cuando proceden del tejido conjuntivo fibroso, el lipoma del tejido adiposo, el condroma del tejido cartilaginoso y el osteoma del tejido óseo. No obstante, existen notables excepciones en la terminología médica, tales como el nevus (tumor benigno de melanocitos) o el cordoma, que a pesar de finalizar con el sufijo -oma corresponde a un tumor de naturaleza maligna.
¿Cómo se clasifican las neoplasias malignas según su tejido de origen?
Las neoplasias malignas se agrupan en diversas categorías según la capa germinal o el tipo celular del que deriven. Los sarcomas son aquellas que proceden de los tejidos mesenquimatosos o mesodermos, como el osteosarcoma o el liposarcoma. Los carcinomas engloban a las de origen epitelial, tales como el carcinoma basocelular o los adenocarcinomas. Por su parte, las neoplasias malignas que se originan en el tejido nervioso reciben el nombre de gliomas, mientras que aquellas derivadas de las células sanguíneas comprenden los linfomas y las leucemias.
¿Cuáles son los criterios histológicos de malignidad?
El diagnóstico de malignidad en una neoplasia se apoya en diversos criterios morfológicos e histológicos observados mediante análisis microscópico. Entre estos indicadores figuran la pérdida de la polaridad celular, la presencia de hipercromasia nuclear por acumulación de ADN, el pleomorfismo que denota desorden en la forma y tamaño celular, y la presencia de mitosis atípicas. Asimismo, se evalúan aspectos como la presencia de bordes infiltrantes, la desmoplasia con producción de colágeno circundante, la afectación vascular o linfática y el grado de diferenciación celular.
Sources & Further Reading
- Diccionario enciclopédico de medicina Dorland, 26º edición, vol III.
- Sánchez González, Miguel Ángel. Historia de la medicina y humanidades médicas. Terminología médica.
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