Cultura y Gastronomía 4 min de lectura

¿Qué es una vajilla y cuáles son sus componentes principales?

Descubra qué es una vajilla, cuáles son sus componentes tradicionales, su evolución histórica desde el vaso campaniforme y su relevancia cultural.

En pocas palabras

  • La palabra vajilla proviene del término latino vascella, plural de vascellum.
  • Los componentes principales de una vajilla incluyen platos hondos, llanos y de postre, además de tazas y recipientes auxiliares.
  • La cultura del vaso campaniforme abarcó Europa entre el 2200 a. C. y el 1900 a. C. empleando vasijas de cerámica decorada.
  • El Tesoro de Villena contiene destacadas muestras de vajilla metálica de la Edad del Bronce.

¿Qué es una vajilla y cuáles son sus componentes principales?

En este artículo se examina el concepto de la vajilla, el origen etimológico de la palabra, los componentes físicos que la integran y su evolución histórica a través de diversas civilizaciones y tesoros arqueológicos documentados.

Conjunto de piezas que componen una vajilla de uso tradicional
Conjunto de utensilios empleados para el servicio de la mesa.

¿Qué se entiende exactamente por vajilla según la etimología y el uso?

La vajilla se define como el conjunto de utensilios destinados al servicio de la mesa, es decir, a trasladar, servir y permitir la ingestión de los alimentos «vajilla». Su denominación procede del latín vascella, plural neutro de vascellum, que se traduce como vasito. Tradicionalmente, sus componentes se fabrican en materiales cerámicos como la loza o la porcelana, aunque también se elaboran en vidrio y, en menor medida, en metal, plástico o madera. Conviene distinguir la vajilla de la cubertería, ya que los cubiertos de metal pertenecen a esta última categoría, si bien en el habla común a veces se agrupan.

¿Cómo se clasifican los platos y complementos dentro de una vajilla?

En su formato más simple, la vajilla contiene un conjunto básico de platos adaptados a diferentes tipos de preparaciones culinarias. Los platos hondos se emplean para líquidos o alimentos fluidos como caldos, sopas, potajes o cocidos. Los platos llanos están destinados a servir comidas más ligeras y sólidas. Por último, los platos de postre se reservan para porciones pequeñas.

Además de estas piezas fundamentales, las composiciones más amplias incorporan numerosos elementos complementarios. Entre ellos destacan las tazas concebidas para té, café o consomé, y diversos recipientes como salseras, soperas y fuentes de servicio. También se incluyen platos auxiliares específicos, tales como los platillos para pan, los platillos para apoyar tazas y los platos destinados a guarniciones.

¿Cuál es la importancia histórica de la cultura del vaso campaniforme en Europa?

La cultura del vaso campaniforme constituyó una civilización prehistórica de principios de la Edad del Bronce, datada cronológicamente entre el 2200 a. C. y el 1900 a. C. Esta sociedad se caracterizó por la producción de recipientes cerámicos de forma acampanada y rica decoración. Sus restos se han localizado principalmente en contextos funerarios a lo largo de un amplio territorio europeo que abarca Gran Bretaña, Irlanda, los Países Bajos, Europa central y el oeste del mar Mediterráneo.

Vaso campaniforme de Ciempozuelos
Vaso campaniforme de Ciempozuelos, exponente de la cerámica prehistórica de la Edad del Bronce.

La difusión de esta vajilla de cerámica responde a redes de interacción comercial impulsadas por élites interesadas en bienes de prestigio. Análisis de residuos orgánicos realizados en ejemplares de Escocia, como la pieza de Ashgrove, confirman que estos recipientes se empleaban para consumir bebidas fermentadas como la cerveza o el hidromiel en ceremonias sociales, pactos políticos y alianzas matrimoniales.

Qué papel desempeñaron las vajillas metálicas en la antigüedad y el mundo clásico?

Durante la Edad del Bronce y las épocas clásicas, las vajillas metálicas elaboradas en oro, plata y bronce constituyeron valiosos objetos de prestigio reservados a las clases dirigentes. Ejemplos notables de esta orfebrería incluyen las piezas halladas en las Tumbas Reales de Micenas, el Tesoro de Villena, declarado bien de interés cultural por el Gobierno español, y los lujosos servicios de oro descubiertos en el Tesoro de Panagiurište, en Bulgaria.

Piezas del Tesoro de Villena
Obras de orfebrería de la Edad del Bronce integradas en el Tesoro de Villena.
Tesoro de Panagiurište
Servicio de mesa de oro perteneciente al Tesoro de Panagiurište, datado entre el 300 y el 280 a. C.

Asimismo, en el ámbito del Imperio romano sobresalen los utensilios del tesoro de Hildesheim, vinculado al botín de guerra obtenido tras la derrota de las legiones romanas en el año 9. Este conjunto incluye la pátera de Minerva y una gran crátera de bronce finamente cincelada con figuras repujadas, que reflejan la alta maestría técnica de la orfebrería clásica.

Cómo evolucionó la tradición vidriera en la creación de vajillas posteriores?

En el periodo paleocristiano, la tradición vidriera dejó testimonios singulares como los vasos de vidrio dorado o aureográfico, utilizados en la celebración de ágapes y rituales litúrgicos. Estas piezas se componían de dos láminas de vidrio que albergaban en su interior una capa delgadísima de oro con grabados o pinturas de temática cristiana.

Jarro del Tesoro del Delfín en el Museo del Prado
Jarro del siglo XVI perteneciente al Tesoro del Delfín conservado en el Museo del Prado.

Posteriormente, durante los siglos XVI y XVII, la artesanía vidriera en España desarrolló jarras, botellas y copas que imitaban los estilos de Venecia, incorporando asas ornamentales y apéndices rizados. Hacia el siglo XVIII, la técnica evolucionó hacia la creación de platos decorados con finos cordoncillos blancos o rizos azules, conocidos como lacticinios.

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