¿Qué fue el escándalo de emisiones de Volkswagen conocido como Dieselgate?
Descubra qué fue el escándalo de emisiones Dieselgate de Volkswagen, cómo se descubrió el fraude informático en los motores diésel y sus consecuencias globales.
En pocas palabras
- El escándalo de emisiones conocido como Dieselgate se destapó públicamente en septiembre de 2015 por la EPA en Estados Unidos.
- Un estudio de la West Virginia University publicado en 2014 destapó las discrepancias entre las emisiones en laboratorio y en carretera.
- Volkswagen acordó pagos multimillonarios en Estados Unidos que superaron los 15 000 millones de dólares en compensaciones y multas.
¿Qué fue el escándalo de emisiones de Volkswagen conocido como Dieselgate?
El escándalo denominado Dieselgate estalló en septiembre de 2015 cuando la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) reveló que el Grupo Volkswagen había instalado ilegalmente un programa informático en millones de automóviles diésel para manipular los resultados de las pruebas oficiales de gases contaminantes. Esta crisis corporativa expuso cómo los vehículos afectados superaban en condiciones reales de conducción los límites legales de óxidos de nitrógeno (NOx) hasta en 40 veces, desencadenando investigaciones internacionales, demandas multimillonarias y dimisiones de altos directivos.

¿Cómo se descubrió el software ilegal utilizado en los vehículos?
El fraude salió a la luz gracias a un estudio independiente encargado por la organización sin ánimo de lucro International Council on Clean Transportation (ICCT). Hacia finales de 2012, la entidad financió una investigación por valor de 50 000 dólares realizada por la West Virginia University, en la que participaron investigadores como Daniel Carder y el ingeniero valenciano Vicente Franco. El equipo utilizó sistemas portátiles de medición de emisiones en condiciones de conducción real en carretera con tres vehículos: un Volkswagen Passat, un Volkswagen Jetta y un BMW X5.
Los resultados, presentados en mayo de 2014, demostraron que los modelos de Volkswagen emitían niveles de óxidos de nitrógeno muy superiores a los permitidos por las normativas estadounidenses y europeas durante la circulación ordinaria, a pesar de que en las pruebas de laboratorio cumplían con los estándares. Tras compartir estos hallazgos con la EPA y la Junta de Recursos del Aire de California (CARB), los organismos reguladores profundizaron en las pesquisas hasta obligar al fabricante alemán a admitir el uso del software manipulador en septiembre de 2015.

¿Por qué implementó Volkswagen este sistema de manipulación?
Una investigación interna llevada a cabo por la propia compañía alemana determinó que el origen del problema se remonta al año 2005. Ante la inminencia de normativas de emisiones de NOx más estrictas tanto en Estados Unidos como en Europa, los ingenieros del grupo automovilístico se percataron de que no podrían cumplir con los límites legales establecidos manteniendo los costes previstos y los niveles de rendimiento de los propulsores diésel de cuatro cilindros. En lugar de rediseñar la arquitectura técnica de los motores o asumir los sobrecostes, optaron por desarrollar e instalar un dispositivo de desactivación en el software de la unidad de control del motor (ECU). Este programa detectaba automáticamente cuando el vehículo se encontraba sometido a un ciclo de homologación en el dinamómetro de laboratorio —identificando parámetros como la posición del volante y la velocidad de las ruedas— para activar los sistemas anticontaminantes al máximo rendimiento, reduciendo drásticamente las emisiones únicamente durante la prueba oficial.
¿Cuáles fueron las principales consecuencias económicas y legales para la empresa?
Las ramificaciones financieras y judiciales del Dieselgate supusieron un impacto histórico para Volkswagen. A finales de septiembre de 2015, la multinacional reservó inicialmente 6500 millones de euros para afrontar la crisis, cifra que ascendió drásticamente tras los sucesivos acuerdos judiciales. En octubre de 2016, un juez federal estadounidense ratificó un acuerdo mediante el cual Volkswagen acordó pagar 14 700 millones de dólares en compensaciones a propietarios y reguladores, además de comprometerse a recomprar o reparar los vehículos afectados y financiar infraestructuras de recarga para vehículos eléctricos.
En enero de 2017, la compañía se declaró culpable ante la justicia de Estados Unidos por los delitos de conspiración para defraudar al gobierno y obstrucción a la justicia, aceptando el pago de una multa penal y civil adicional de 4300 millones de dólares. En el ámbito corporativo, el director ejecutivo Martin Winterkorn presentó su dimisión el 23 de septiembre de 2015, asumiendo la responsabilidad política de la crisis y siendo sustituido al frente del consorcio por Matthias Müller, procedente de Porsche.
¿Qué impacto tuvo el escándalo en el mercado de vehículos de segunda mano?
El fraude de emisiones alteró de forma directa el mercado secundario de automóviles, aspecto analizado en estudios económicos como el publicado en The Journal of Industrial Economics por los investigadores Itai Ater y Nir S. Yoseph. Su investigación sobre el impacto en Israel demostró que el escándalo provocó una reducción estadísticamente significativa de casi el 18 % en el volumen de transacciones de los modelos afectados, así como una depreciación cercana al 6 % en su precio de reventa.
El análisis económico concluyó que esta caída estuvo impulsada primordialmente por los vendedores particulares, cuya oferta demostró ser considerablemente más elástica frente a la de los concesionarios o comerciantes profesionales. Esta contracción en el mercado de ocasión reflejó tanto una menor disposición de los compradores a adquirir los vehículos contaminantes como los efectos de la selección adversa derivada de la retirada de confianza en las marcas del grupo.
¿Qué repercusiones sanitarias se asociaron a las emisiones excesivas?
Diversos estudios científicos revisados por pares evaluaron el daño infligido a la salud pública como consecuencia directa del exceso de óxidos de nitrógeno emitidos por los vehículos trucados. Una investigación publicada en la revista Environmental Research Letters estimó que el volumen adicional de contaminación liberado entre 2008 y 2015 en Estados Unidos causó un total de 59 muertes prematuras, principalmente motivadas por la concentración de partículas finas y ozono troposférico. Por su parte, análisis desarrollados para el contexto europeo señalaron que la mayor densidad de población y la alta penetración de vehículos diésel en el parque automovilístico elevaron notablemente la exposición ciudadana a estos contaminantes nocivos para el sistema cardiovascular y respiratorio.
Sources & Further Reading
- Pozzi, Sandro. «Volkswagen acuerda una multa de 4.100 millones en EE UU por el fraude de las emisiones». El País, 2017. Enlace
- Thompson, Gregory J. et al. «In-Use Emissions Testing of Light-Duty Diesel Vehicles in the United States». WVU Center for Alternative Fuels, Engines, and Emissions, 2014. Enlace (PDF)
- Ater, Itai; Yoseph, Nir S. «The Impact of Environmental Fraud on the Used Car Market: Evidence from Dieselgate». The Journal of Industrial Economics, 2022. Enlace
- Barrett, Steven R. H. «Impact of the Volkswagen emissions control defeat device on US public health». Environmental Research Letters, 2015. Enlace
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