¿Qué fue el Tratado de Rijswijk y cómo transformó el mapa europeo de finales del siglo XVII?
Descubra qué fue el Tratado de Rijswijk, los acuerdos firmados en 1697, los países implicados y cómo sus condiciones influyeron en la historia europea.
En pocas palabras
- El Tratado de Rijswijk puso fin a la Guerra de los Nueve Años en 1697.
- La firma se dividió en dos fechas: el 20 de septiembre y el 30 de octubre de 1697.
- Francia reconoció a Guillermo III como legítimo rey de Inglaterra.
- España recuperó Cataluña y varias fortalezas en los Países Bajos Españoles, pero cedió la parte occidental de Santo Domingo a Francia.
¿Qué fue el Tratado de Rijswijk y cómo transformó el mapa europeo de finales del siglo XVII?
El Tratado de Rijswijk comprende los acuerdos de paz firmados en 1697 en la localidad homónima neerlandesa, los cuales pusieron fin oficialmente a la destructiva Guerra de los Nueve Años. Este conflicto había enfrentado al Reino de Francia contra una gran coalición internacional integrada por España, Inglaterra, las Provincias Unidas y el Sacro Imperio Romano Germánico. Las negociaciones diplomáticas, complejas y divididas en dos fases debido a las reticencias de algunos monarcas, redefinieron las fronteras continentales y establecieron un nuevo equilibrio geopolítico temporal.
A continuación, se analizan los aspectos clave de este acontecimiento histórico, desde su desarrollo diplomático hasta las consecuencias territoriales que desencadenarían futuros conflictos en el continente.

¿Cómo se desarrollaron las negociaciones de paz entre las potencias europeas en 1697?
Las conversaciones formales comenzaron en mayo de 1697 bajo una compleja logística diplomática. Los representantes de la corona francesa establecieron su jefatura en La Haya, mientras que las delegaciones de las potencias aliadas se alojaron en la cercana ciudad de Delft. Las sesiones de negociación propiamente dichas se neutralizaron eligiendo un punto intermedio: el palacio Huis Ter Nieuwburg, situado en Rijswijk, en la provincia de Holanda Meridional.
Ante la lentitud inicial de los debates multilaterales, el rey Luis XIV de Francia y el rey Guillermo III de Inglaterra decidieron intervenir de forma directa mediante representantes privados en junio de 1697. Los enviados elegidos fueron Juan Guillermo Bentinck, conde de Portland, y el mariscal Boufflers, quienes perfilaron con rapidez los términos básicos de un entendimiento mutuo. Pese a este avance privado, las condiciones preliminares fueron inicialmente rechazadas tanto por el emperador Leopoldo I como por el rey Carlos II de España, obligando a una compleja fase de presión diplomática hasta lograr el consenso definitivo en dos fases diferenciadas durante los meses de septiembre y octubre de ese mismo año.
¿Por qué el tratado se firmó en dos fases distintas durante 1697?
La división del acuerdo en dos fechas diferenciadas respondió a las reticencias individuales de los distintos miembros de la gran coalición antinarcisista frente a las exigencias territoriales de Francia. En una primera etapa, tras ceder temporalmente la monarquía española a las condiciones impuestas, se rubricó el primer acuerdo el 20 de septiembre de 1697. Este pacto inicial involucró directamente a Francia, España, Inglaterra y las Provincias Unidas de los Países Bajos.
Sin embargo, el Sacro Imperio Romano Germánico, liderado por el emperador Leopoldo I, consideraba insuficientes las contrapartidas relativas a los territorios imperiales ocupados. Fue necesaria una intensa labor de persuasión diplomática por parte de Guillermo III para convencer al emperador de aceptar las condiciones vigentes. Como resultado de esta mediación adicional, el segundo tratado complementario fue finalmente firmado el 30 de octubre de 1697 exclusivamente entre el reino francés y el Sacro Imperio Romano Germánico.
¿Qué cambios territoriales y devoluciones estableció el acuerdo en el continente europeo?
El principio fundamental sobre el que se edificó la paz fue la reversión general de las conquistas territoriales realizadas desde la Paz de Nimega firmada en 1678. En cumplimiento de esta estipulación de restitución mutua, la corona francesa devolvió diversas plazas fuertes e importantes enclaves al Sacro Imperio Romano Germánico, entre los que destacaban las localidades de Friburgo, Breisach y Philippsburg, aunque Luis XIV logró retener la posesión estratégica de Estrasburgo.
Asimismo, el ducado de Lorena y Bar, que había permanecido bajo dominio directo de Francia desde el año 1670, fue formalmente restituido a su legítimo heredero, Leopoldo José, hijo de Carlos V. Por otro lado, la ciudad de Dinant fue devuelta al Principado de Lieja, acompañada del desmantelamiento de sus fortificaciones defensivas para evitar su futura reutilización militar ofensiva.
¿Cómo afectaron los acuerdos coloniales y europeos a la Monarquía Hispánica?
Para la monarquía española, el tratado supuso tanto pérdidas coloniales como recuperaciones estratégicas de gran relevancia militar. Por un lado, Francia obtuvo formalmente la parte occidental de la isla de Santo Domingo, territorio que con el tiempo evolucionaría hasta convertirse en la nación de Haití. Adicionalmente, los franceses adquirieron la factoría de Pondicherry —tras abonar a las Provincias Unidas la suma estipulada de 16 000 monedas de oro conocidas como pagodas— y los territorios de Nueva Escocia.
En el ámbito europeo peninsular y continental, España logró recuperar el territorio de Cataluña que había sido invadido por las tropas borbónicas francesas, un factor de profunda importancia de cara a la repercusión posterior en la futura Guerra de Sucesión Española. Del mismo modo, la corona española recuperó la posesión de las fortalezas clave de Mons, Luxemburgo y Charleroi.
¿Qué papel jugaron las Provincias Unidas y la cuestión sucesoria británica?
Las Provincias Unidas obtuvieron una garantía fundamental para su seguridad defensiva frente a la vecina potencia francesa: el derecho soberano a establecer guarniciones militares en ocho de las principales fortalezas ubicadas dentro de los Países Bajos Españoles. Entre estos enclaves estratégicos se encontraban Ath, Charleroi, Cortrique, Luxemburgo, Mons, Namur, Nieuwpoort y Oudenaarde.
En el ámbito dinástico y político de las islas británicas, el rey Luis XIV aceptó formalmente reconocer a Guillermo III como legítimo rey de Inglaterra. Como contrapartida a este reconocimiento político internacional, el monarca francés se comprometió formalmente a no otorgar ningún tipo de ayuda posterior al depuesto Jacobo II, renunciando asimismo a cualquier injerencia directa en el arzobispado de Colonia y a sus pretensiones dinásticas sobre una parte del Palatinado Renano.
¿De qué manera las cláusulas de Rijswijk propiciaron el estallido de la Guerra de Sucesión Española?
El diseño de las guarniciones neerlandesas en los Países Bajos Españoles y la posterior evolución dinástica europea contuvieron el germen de un nuevo conflicto continental a muy corto plazo. En febrero de 1701, las tropas de Luis XIV procedieron a una ocupación pacífica de las fortalezas que los neerlandeses custodiaban, haciéndolo oficialmente en nombre de su nieto Felipe V de España, recientemente coronado monarca hispano.
Esta acción militar vulneró el frágil equilibrio alcanzado en 1697 y provocó de manera inmediata la articulación diplomática de una nueva alianza militar defensiva. Con la firma formal del Tratado de La Haya el 7 de septiembre de 1701, se constituyó la Gran Alianza Europea para frenar la hegemonía borbónica, marcando el inicio formal de la larga y devastadora Guerra de Sucesión Española.
Sources & Further Reading
- Breves reflexiones sobre el tratado de la Barrera: hecha entre Su Magestad Britanica, y los Estados Generales, 1712. Enlace en Google Books
- Charleroi | Belgium | Britannica. www.britannica.com
- Guerra de Sucesión española: El Tratado de La Haya y el inicio del conflicto. www.efemeridespedrobeltran.com
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