¿Qué fue la América británica y cómo se estructuraron sus colonias?
Conozca la historia, el desarrollo y la estructura de la América británica desde sus orígenes hasta la independencia de las Trece Colonias en 1783.
En pocas palabras
- La América británica abarcó las posesiones coloniales de Inglaterra y posteriormente de Gran Bretaña en América desde 1606 hasta 1783.
- El primer asentamiento permanente británico en Norteamérica fue Jamestown, fundado en Virginia en 1607.
- El Tratado de París de 1763 amplió notablemente los dominios británicos tras la guerra franco-indígena.
- Tras la independencia de las Trece Colonias en 1783, los territorios norteamericanos restantes pasaron a conocerse como la Norteamérica británica.
¿Qué fue la América británica y cómo se estructuraron sus colonias?
La América británica englobaba el conjunto de posesiones coloniales que el Imperio inglés —convertido en británico tras la unión de Inglaterra y Escocia en 1707— administró en América desde 1606 hasta 1783. Este vasto territorio abarcaba enclaves en Norteamérica, América Central, las Antillas, el Caribe y las Guayanas, configurando un sistema de comercio, gobernanza y expansión transatlántica que transformó profundamente el hemisferio occidental antes de la independencia de las Trece Colonias.

¿Cuáles fueron los orígenes y la evolución institucional de estas colonias?
Las primeras colonias inglesas surgieron entre 1606 y 1670 gracias a iniciativas de particulares e inversores organizados en compañías comerciales que operaban mediante cartas reales otorgadas por monarcas como Jacobo I, Carlos I, Carlos II y el Parlamento. El primer asentamiento permanente se fundó en 1607 en Jamestown, Virginia, a lo largo del río James, bajo la tutela de la Compañía de Londres. A este hito le siguieron la fundación de Plymouth por los peregrinos en 1620 y el establecimiento de la provincia de Maryland por católicos ingleses en 1634.

En el ámbito administrativo, las colonias quedaron bajo la supervisión de órganos centralizados en Londres a partir de 1660, específicamente el Departamento del Sur y la Junta de Comercio y Plantaciones. Posteriormente, en 1768, se instituyó un departamento gubernamental exclusivo para los asuntos americanos, el cual operó hasta su disolución en 1782, momento en el que el Ministerio del Interior asumió la gestión de los territorios remanentes.

¿Cómo se distribuyeron territorialmente las Trece Colonias antes de 1775?
Hacia 1775, el Imperio británico controlaba un conjunto diverso de provincias en la costa oriental de Norteamérica. Las Trece Colonias, que culminarían su proceso independentista mediante la Revolución estadounidense y el Tratado de París de 1783, incluían la provincia de Virginia, la bahía de Massachusetts, New Hampshire, Maryland, Connecticut, Rhode Island, Delaware, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Nueva Jersey, Nueva York, Pensilvania y Georgia. Estas demarcaciones poseían economías y estructuras sociales diferenciadas, combinando plantaciones agrícolas esclavistas en el sur con economías de comercio y pequeña propiedad en el norte.

¿Qué papel desempeñó el Caribe y el sistema esclavista en la economía colonial?
Las posesiones insulares en el Caribe, particularmente las Antillas británicas y las colonias azucareras, constituyeron el eje central del comercio transatlántico de esclavos durante los siglos XVII y XVIII. Enclaves como Barbados, Jamaica, las Islas de Sotavento y las Islas de Barlovento generaron una intensa actividad económica basada en la explotación de mano de obra esclavizada africana destinada a la producción masiva de azúcar y otros bienes tropicales altamente valorados en los mercados europeos.

¿Cómo transformó el Tratado de París de 1763 el mapa de la América británica?
El Tratado de París de 1763, que puso fin a la guerra franco-indígena y concluyó la participación británica en la guerra de los Siete Años, otorgó a la Corona británica vastas extensiones de nuevos territorios en Norteamérica. Este incremento territorial amplió temporalmente la influencia británica desde las regiones septentrionales hasta los límites con Nueva España, aunque este apogeo geopolítico se vio alterado pocos años después tras el estallido de la guerra de Independencia estadounidense.
¿Qué sucedió con las posesiones restantes tras la independencia de los Estados Unidos?
Tras la conclusión de la guerra de Independencia y la ratificación del Tratado de Versalles en 1783, Gran Bretaña reconoció la independencia de las Trece Colonias y cedió los territorios de Florida Oriental y Occidental a España. No obstante, la Corona conservó importantes dominios en el norte continental, conocidos colectivamente como la Norteamérica británica, que incluían Quebec, Nueva Escocia y Terranova. Con el tiempo, estas provincias septentrionales se unificarían en 1867 para constituir el Dominio de Canadá, sentando las bases de su configuración nacional contemporánea.
Sources & Further Reading
The Canadian Encyclopedia – Nancy Brown Foulds, Colonial Office. Disponible en archivo histórico.
British Library – David Lambert, An introduction to the Caribbean, empire and slavery.
Yale University Press – Abigail L. Swingen, The Slave Trade, the Asiento, and the National Interest, 1698–1718, 2015.
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