Historia Medieval 4 min de lectura

¿Qué fue la presura y cómo transformó el territorio en la España medieval?

Descubre qué fue la presura, el mecanismo jurídico de apropiación de tierras en la España medieval, y cómo influyó en la repoblación y la estructura social.

En pocas palabras

  • La presura fue un mecanismo jurídico de apropiación de tierras basado en el derecho romano, predominante entre los siglos VIII y X.
  • El término deriva del latín 'prendo' (tomar) y se asocia frecuentemente con 'scalio' (desbrozar o roturar terreno).
  • Historiográficamente, el concepto de 'yermo' ha evolucionado de ser considerado un espacio vacío a un territorio poco poblado y desorganizado.
  • La presura espontánea permitía a campesinos y monasterios ocupar tierras sin intervención real inicial, mientras que la oficial requería concesión directa.

¿Qué fue la presura y cómo transformó el territorio en la España medieval?

La presura, también conocida como aprisión, fue un mecanismo jurídico fundamental en los reinos cristianos peninsulares durante la Edad Media, utilizado para la apropiación y puesta en valor de tierras incultas. Este proceso, que hunde sus raíces en el derecho romano, permitió que individuos o comunidades se convirtieran en propietarios de terrenos mediante su ocupación y roturación, desempeñando un papel crucial en la repoblación de áreas fronterizas.

¿Qué significaba exactamente el concepto de presura?

El término presura deriva del latín prendo, que significa tomar o apropiarse, y designa tanto la acción de ocupar un terreno como el espacio físico resultante de dicha apropiación. Jurídicamente, permitía que quienes trabajaban tierras abandonadas o incultas obtuvieran derechos de propiedad sobre ellas. Este mecanismo no solo facilitaba la creación de pequeñas propiedades familiares, conocidas como alodios, sino que también fue empleado por la aristocracia laica y eclesiástica para consolidar grandes dominios, utilizando a menudo a campesinos bajo su dependencia para realizar las labores de desbroce y cultivo.

¿Cómo se realizaba la ocupación de tierras en la práctica?

La presura solía ir acompañada del término scalio, que se refiere a la acción de desbrozar o roturar un terreno para hacerlo apto para la agricultura. Aunque el proceso exacto en la práctica sigue siendo objeto de estudio, se sabe que implicaba una transformación física del paisaje. Los colonos, ya fueran campesinos libres o grupos organizados por nobles o monasterios, llegaban a zonas poco habitadas, limpiaban la vegetación y establecían asentamientos. Este ejercicio de control territorial fue vital para expandir la soberanía cristiana, especialmente en las cuencas de los ríos Duero y Ebro, donde la ocupación del espacio era necesaria para asegurar la defensa y la viabilidad económica de los territorios recién incorporados.

¿Qué diferencia existía entre la presura espontánea y la oficial?

La historiografía distingue principalmente entre dos modalidades de presura. La presura espontánea era realizada por campesinos o comunidades monásticas por iniciativa propia, sin una intervención directa de la monarquía en sus etapas iniciales, aunque posteriormente buscaban la ratificación real para asegurar su posesión. Por otro lado, la presura oficial se llevaba a cabo bajo la dirección del rey o sus agentes, quienes distribuían las tierras entre colonos o encomendaban la colonización a aristócratas o instituciones religiosas. Esta distinción es clave para entender la autonomía de los campesinos, quienes en muchos casos podían heredar, comprar o vender sus tierras con relativa libertad tras haberlas puesto en cultivo.

¿Fue el yermo un espacio realmente vacío o desorganizado?

Durante décadas, el concepto de yermo fue central en la interpretación de la repoblación, siendo visto por autores como Claudio Sánchez Albornoz como un espacio completamente despoblado tras la conquista musulmana. Sin embargo, desde finales del siglo XX, historiadores como José Ángel García de Cortázar y Esther Peña han reinterpretado esta noción, sugiriendo que el yermo no era un vacío absoluto, sino un territorio poco poblado y desorganizado. Esta visión moderna sostiene que la presura no consistió simplemente en ocupar un desierto, sino en integrar y reorganizar comunidades preexistentes, introduciendo nuevas estructuras de propiedad y rasgos socioculturales de herencia hispanogoda en un contexto de crecimiento demográfico y agrícola.

¿Qué papel desempeñó la presura en la defensa de las fronteras?

El control territorial mediante la presura no solo tenía fines agrícolas, sino también estratégicos. En zonas de frontera, la ocupación de tierras servía como una forma de recompensa para aquellos que se arriesgaban a abandonar lugares seguros para cultivar terrenos expuestos a incursiones guerreras. Este proceso dio lugar a la creación de presidios, fortines destinados a albergar guarniciones que protegían los territorios en proceso de consolidación. Aunque el término presura se asocia principalmente a la Alta Edad Media peninsular, el concepto de control territorial mediante fortificaciones se mantuvo relevante en contextos posteriores, como en la expansión hacia la Alta California durante el siglo XVIII, donde los dragones de cuera protegían las nuevas posesiones frente a amenazas externas.

¿Por qué cambió el modelo de repoblación en los siglos XIV y XV?

A medida que la Reconquista avanzaba hacia el sur, especialmente en la cuenca del Guadalquivir, el modelo de presura espontánea dejó de ser el método predominante. La toma de reinos taifas como Valencia, Murcia y Granada requirió una organización más centralizada, dando paso al sistema de repartimiento. A diferencia de la presura, que permitía una ocupación más fragmentada y a veces autónoma, el repartimiento implicaba la distribución de grandes lotes de tierra, lo que favoreció la consolidación de latifundios. Este cambio refleja la evolución de una sociedad rural altomedieval hacia estructuras de poder más complejas y jerarquizadas, donde la concesión real directa se volvió indispensable para gestionar la ocupación de territorios densamente poblados por comunidades musulmanas.

Fuentes & Further Reading

  • Manzano Moreno, E. (2018). Épocas medievales. Crítica/Marcial Pons.
  • Concha, I. de la (1943). "La presura: la ocupación de tierras en los primeros siglos de la reconquista". Anuario de historia del derecho español, 14.
  • García de Cortázar, J. A. (1988). La sociedad rural en la España medieval. Siglo XXI.
  • Sánchez Albornoz, C. (1971). "Repoblación del reino asturleonés". Cuadernos de Historia de España, 53-54.
  • Larrea, J. J. y Viader, R. (2005). "Aprisions et presuras au début du IXe siècle". De la Tarraconaise à la Marche supérieure d’Al-Andalus.
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