Medicina y Biología 3 min de lectura

¿Qué son exactamente las lipoproteínas de alta densidad y por qué se les conoce como colesterol bueno?

Conozca qué son las lipoproteínas de alta densidad (HDL), su función en el transporte reverso del colesterol y su relación con la salud cardiovascular.

En pocas palabras

  • Las lipoproteínas de alta densidad transportan el colesterol desde los tejidos periféricos hasta el hígado.
  • Concentraciones superiores a 60 mg/dL de HDL se consideran protectoras frente a la cardiopatía isquémica.
  • La apolipoproteína A-I es la principal proteína estructural y funcional presente en las HDL.

¿Qué son exactamente las lipoproteínas de alta densidad y por qué se les conoce como colesterol bueno?

En este artículo exploraremos la naturaleza biológica de las lipoproteínas de alta densidad, su papel fisiológico en el organismo humano y los factores médicos que condicionan su funcionalidad protectora frente a las patologías cardiovasculares.

¿Cómo se definen y qué composición molecular tienen las lipoproteínas de alta densidad?

Las lipoproteínas de alta densidad (HDL) son complejos macromoleculares formados por proteínas transportadoras específicas, denominadas apolipoproteínas, combinadas con fosfolípidos, colesterol libre, ésteres de colesterol y triglicéridos. Destacan por ser más pequeñas y densas que las lipoproteínas de baja densidad (LDL), presentando una densidad que oscila entre 1.06 y 1.21 g/mL, donde aproximadamente el 50% de su masa corresponde a proteínas, principalmente la apolipoproteína A-I y la apolipoproteína A-II.

¿Cuál es la función principal de las HDL en el organismo?

La función fisiológica central de las lipoproteínas de alta densidad consiste en ejecutar el transporte inverso del colesterol. Este mecanismo implica retirar el colesterol libre y los fosfolípidos desde los tejidos periféricos para transportarlos de vuelta hacia el hígado. Una vez en el órgano hepático, dicho colesterol es transformado en ácidos biliares que finalmente se eliminan a través de la bilis, impidiendo así su acumulación anómala en los vasos sanguíneos.

Por qué se les denomina comúnmente colesterol bueno?

Se les conoce popularmente de esta forma debido a su capacidad para retirar el exceso de colesterol depositado en las paredes arteriales. Al movilizar estos lípidos hacia el hígado para su excreción o reciclaje, las concentraciones adecuadas de HDL ejercen un efecto protector directo contra el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, tales como la cardiopatía isquémica y el infarto de miocardio.

¿Cuáles son los niveles recomendados y qué factores influyen en su concentración plasmática?

Las pautas clínicas consideran óptimas las concentraciones superiores a 60 mg/dL (o 1.55 mmol/L) por su carácter protector, mientras que los valores inferiores a 35 o 40 mg/dL indican un riesgo incrementado de cardiopatías. Diversos estudios señalan que los hombres suelen registrar promedios inferiores en comparación con las mujeres. Para mantener o elevar estos niveles, se recomienda la práctica frecuente de actividad física, el abandono del tabaquismo, la prevención de la obesidad y la adopción de una dieta baja en grasas saturadas.

¿Qué subfracciones existen y cómo influyen en su efectividad biológica?

La investigación científica ha identificado diferentes subfracciones de lipoproteínas de alta densidad, clasificadas en grandes y pequeñas, con subtipos específicos como 2a, 2b, 3a, 3b y 3c. Las evidencias médicas apuntan a que las subfracciones de mayor tamaño poseen una mayor efectividad en la remoción del colesterol circulante en comparación con las partículas más pequeñas.

¿Qué patologías y mutaciones genéticas se asocian directamente con las HDL?

Existen trastornos hereditarios raros, como la enfermedad de Tangier, caracterizada por la ausencia casi total de HDL en la sangre y asociada con aterosclerosis prematura. Asimismo, investigaciones publicadas en la revista Science han documentado que ciertas mutaciones en el gen del receptor hepático SR-BI impiden la absorción adecuada del colesterol HDL, provocando concentraciones elevadas en plasma acompañadas paradójicamente de un mayor riesgo de cardiopatía coronaria.

Sources & Further Reading

Casula M, Colpani O, Xie S, Catapano AL, Baragetti A (2021). HDL in Atherosclerotic Cardiovascular Disease: In Search of a Role. Cells, 10(8): 1869. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8394469

Consortium Global Lipids Genetics et al. (2016). Rare variant in scavenger receptor BI raises HDL cholesterol and increases risk of coronary heart disease. Science, 351(6278): 1166-1171. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4889017

¿Te ha resultado útil esta respuesta?

Tu voto se guarda en este dispositivo.