¿Quién fue Frederic Marès y cuál fue su legado en la escultura española?
Descubre la biografía, la obra escultórica, las restauraciones monumentales y el importante legado artístico y museístico de Frederic Marès.
En pocas palabras
- Frederic Marès nació en Portbou el 18 de septiembre de 1893 y falleció en Barcelona el 16 de agosto de 1991.
- Lideró la compleja restauración y recreación de las tumbas reales del Monasterio de Poblet entre 1944 y 1952.
- Donó su importante colección de arte y parte de su obra escultórica al Ayuntamiento de Barcelona, fundando el Museo Frederic Marès en 1946.
¿Quién fue Frederic Marès y cuál fue su legado en la escultura española?
Frederic Marès Deulovol, nacido en Portbou el 18 de septiembre de 1893 y fallecido en Barcelona el 16 de agosto de 1991, fue un destacado escultor y coleccionista de arte español. A lo largo de su dilatada trayectoria, su obra estuvo firmemente arraigada en la tradición figurativa, transitando desde influencias modernistas y noucentistas hasta una prolífica producción de carácter religioso, conmemorativo y ornamental.

¿Cómo se formó y cuáles fueron las principales influencias en su estilo escultórico?
Frederic Marès realizó su formación académica en la Escuela de la Lonja de Barcelona y amplió sus conocimientos trabajando en el taller del escultor Eusebio Arnau. Gracias a diferentes pensiones y becas del Estado, pudo viajar a París y Roma, además de recorrer diversas regiones de España para estudiar la escultura local. Su producción inicial reflejó la huella del modernismo y una marcada semblanza gótica en la escultura religiosa, además de recibir la clara influencia del escultor Auguste Rodin en obras de carácter más libre y expresivo como Rodio o el Retrato de Jaume Pahissa. Durante las dos primeras décadas del siglo XX, su estilo se nutrió también del movimiento noucentista, visible en relieves y figuras que mostraban un tamiz clásico y renacentista.

¿Qué papel desempeñó la escultura pública y conmemorativa en su carrera?
La escultura pública y conmemorativa constituyó uno de los ejes centrales del reconocimiento profesional de Marès, especialmente antes de la Guerra Civil española. Sus monumentos de esta etapa inicial destacaban por el uso de ricos elementos simbólicos y alegóricos propios del ideario noucentista, como se aprecia en los monumentos dedicados a Francesc Soler Rovirosa y a Francesc Layret. Asimismo, participó activamente en la decoración urbana vinculada a la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, creando piezas como la Niña sobre un pez y relieves ornamentales para destacados edificios de la ciudad condal, entre ellos el edificio de La Unión y el Fénix en el paseo de Gràcia. Tras la contienda civil, el concepto conmemorativo de Marès evolucionó hacia un enfoque más centrado en la presencia física del homenajeado, abandonando las complejas alegorías previas.


¿De qué manera contribuyó a la restauración del patrimonio histórico y artístico tras la guerra?
Una vez finalizada la Guerra Civil española, Marès asumió numerosos encargos orientados a restaurar, reconstruir o recrear piezas y monumentos dañados o destruidos durante el conflicto. Su intervención más prestigiosa tuvo lugar en el Monasterio de Poblet, donde a partir de 1944 dirigió la recreación de los panteones reales del cenobio cisterciense, un proyecto monumental que concluyó oficialmente en 1952. El éxito de esta empresa le abrió las puertas a encargos similares de carácter funerario e histórico, tales como las estatuas yacentes de los reyes Jaime II y Jaime III en la catedral de Palma de Mallorca, la efigie yacente de Sancho de Mallorca en Perpiñán y diversos monumentos funerarios en Puerto Rico, además de la recuperación de múltiples esculturas religiosas y civiles en Barcelona.

¿Cómo influyó su labor como coleccionista en la creación del Museo Frederic Marès?
Paralelamente a su labor creativa como escultor, Frederic Marès desarrolló una intensa actividad como coleccionista, reuniendo un vasto patrimonio artístico e histórico compuesto fundamentalmente por escultura religiosa de diversas regiones españolas, especialmente de Castilla. Su profundo conocimiento en la materia le permitió acopiar un conjunto de gran valor que, en el año 1946, decidió donar a la ciudad de Barcelona junto con parte de su propia producción escultórica. Esta donación dio origen al Museo Frederic Marès, ubicado en el Barrio Gótico barcelonés. Décadas más tarde, el espacio se amplió con la museografía de su estudio-biblioteca personal, inaugurado para el público de forma permanente para preservar la atmósfera original en la que trabajaba el artista.

Sources & Further Reading
- Ajuntament de Barcelona. «Nova presentació museogràfica de l’Estudi-biblioteca de Frederic Marès. 25/11/2018». Disponible en: http://w110.bcn.cat/museufredericmares/es/content/nova-presentaci%C3%B3-museogr%C3%A0fica-de-l%E2%80%99estudi-biblioteca-de-frederic-mar%C3%A8s-25112018
- Alix Trueba, Josefina. Escultura Española 1900/1936. Madrid: Ediciones El Viso, 1985. ISBN 84-7483-412-0.
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