Biografías y Religión 6 min de lectura

¿Quién fue Jerónimo (santo) y cuál fue su legado en la traducción bíblica?

Descubre la vida, la obra de traducción de la Vulgata y el impacto histórico de Jerónimo (santo), uno de los Padres de la Iglesia latina.

En pocas palabras

  • Jerónimo (santo) tradujo la Biblia del hebreo y del griego al latín, creando la versión conocida como la Vulgata.
  • Fue declarado Doctor de la Iglesia en 1295 por el papa Bonifacio VIII y es considerado uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia latina.
  • Pasó los últimos 35 años de su vida en una gruta en Belén, donde fundó monasterios y desarrolló una intensa labor exegética.
  • Cada 30 de septiembre se celebra en su honor el Día Internacional de la Traducción.

¿Quién fue Jerónimo (santo) y cuál fue su legado en la traducción bíblica?

Eusebio Hierónimo, conocido comúnmente como Jerónimo (santo) o san Jerónimo, fue un destacado erudito, clérigo y teólogo cristiano nacido en Estridón alrededor del año 340 o 347 d. C. y fallecido en Belén el 30 de septiembre de 420. Es ampliamente reconocido por haber traducido la Biblia al latín por encargo del papa Dámaso I, una versión monumental conocida como la Vulgata que se convirtió en la edición oficial de la Iglesia católica durante siglos. A lo largo de su vida, combinó su profundo dominio de las lenguas clásicas y orientales con una intensa vocación ascética, estableciéndose en Tierra Santa durante sus últimos años para fundar comunidades monásticas y dedicarse por completo al estudio exegético de las Sagradas Escrituras.

San Jerónimo retratado por El Greco en 1609
San Jerónimo, óleo pintado por El Greco en 1609 y conservado en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

¿Cómo fueron los primeros años y la formación clásica de Jerónimo (santo)?

Nacido en la frontera de Dalmacia y Panonia dentro de una familia cristiana con ciertos medios económicos, Jerónimo fue enviado a Roma a la edad de doce años junto a su amigo Bonosus para completar sus estudios de gramática, literatura y retórica bajo la tutela del prestigioso maestro pagano Elio Donato. Durante este periodo formativo en la capital imperial, desarrolló un dominio excepcional del latín y profundizó en el estudio de autores clásicos como Cicerón, Virgilio y Quintiliano, cuyo estilo literario influyó de manera decisiva en sus escritos posteriores. Aunque inscrito como catecúmeno en su juventud, su vida transcurría inicialmente entre lecturas profanas, visitas al teatro y el disfrute del circo romano, antes de experimentar un giro radical hacia la penitencia y la vida espiritual tras un sueño decisivo que lo apartó definitivamente de la literatura secular.

Busto de Marco Tulio Cicerón
Busto que representa a Marco Tulio Cicerón, autor clásico cuyo estilo retórico ejerció una gran influencia sobre los escritos de Jerónimo.

¿Por qué decidió Jerónimo (santo) retirarse a la vida ascética en el desierto?

Impulsado por un fuerte deseo de penitencia y por la búsqueda de la perfección espiritual, Jerónimo abandonó su entorno urbano y se retiró al desierto de Calcis, en Siria, una región frecuentada por numerosos eremitas que era conocida como la Tebaida siria. En este árido entorno, combinó sus prolongadas jornadas de oración y ayuno con el estudio riguroso, iniciando bajo la guía de un judío converso sus primeros aprendizajes formales del idioma hebreo. No obstante, debido a su frágil salud y a las luchas internas contra su carácter temperamental, comprendió que la soledad extrema no se ajustaba a sus capacidades físicas, lo que motivó su posterior traslado a Antioquía y Constantinopla para continuar perfeccionando sus conocimientos bíblicos con figuras prominentes como Gregorio Nacianceno.

San Jerónimo en el desierto por Giovanni Bellini
«San Jerónimo en el desierto», obra pictórica realizada por Giovanni Bellini en 1505 que retrata la etapa de retiro ascético.

¿Cuál fue el papel de Jerónimo (santo) durante su ministerio en Roma?

A su regreso a Roma en el año 382, el papa Dámaso I lo nombró su secretario personal y le encomendó la trascendental tarea de unificar y corregir las diversas traducciones latinas del texto bíblico que circulaban de forma fragmentaria en Occidente. Durante esta etapa en la metrópoli, Jerónimo también ejerció como director espiritual de un influyente círculo de matronas y viudas de la aristocracia romana, entre las que destacaban Marcela y Paula de Roma, a quienes introdujo en el estudio profundo de las Escrituras y en la práctica del ascetismo. Sin embargo, su severidad al corregir las costumbres del clero romano y las críticas hacia las vanidades sociales le granjearon numerosas enemistades y controversias, lo que facilitó su decisión definitiva de marchar hacia Tierra Santa tras el fallecimiento del pontífice.

San Jerónimo escribiendo por Caravaggio
«San Jerónimo escribiendo», cuadro al óleo pintado por Caravaggio en 1607.

¿Cómo desarrolló su labor de traducción en el monasterio de Belén?

Tras instalarse permanentemente en Belén alrededor del año 386 gracias al generoso apoyo financiero de Paula, Jerónimo fundó y dirigió una comunidad monástica masculina mientras colaboraba estrechamente con los monasterios femeninos locales. En este refugio situado junto a la Basílica de la Natividad, completó su monumental proyecto de traducción bíblica, optando por trabajar directamente sobre los textos originales en hebreo para el Antiguo Testamento en lugar de basarse exclusivamente en la versión griega de la Septuaginta, un método innovador que generó intensos debates con otros teólogos contemporáneos como Agustín de Hipona. Durante estas tres décadas y media en Belén, compuso además numerosos comentarios exegéticos, tratados polémicos y una vasta correspondencia epistolar que consolidó su reputación como uno de los máximos eruditos de la cristiandad antigua.

San Jerónimo escribiendo en Malta
Otra representación artística de San Jerónimo escribiendo, obra de Caravaggio conservada en la concatedral de San Juan en La Valeta, Malta.

¿Qué importancia histórica tienen la Vulgata y el resto de su producción literaria?

La Vulgata, completada íntegramente hacia el año 405, se consolidó como el cimiento textual de la teología occidental durante la Edad Media y fue declarada edición auténtica de la Biblia para la Iglesia católica en el Concilio de Trento de 1546. Además de esta célebre traducción, la producción literaria de Jerónimo (santo) abarcó obras hagiográficas, escritos apologéticos contra diversas herejías de su tiempo y textos históricos como el Chronicon, basado en la obra de Eusebio de Cesarea, así como De viris illustribus, considerada la primera historia de la literatura cristiana. Sus más de ciento cincuenta cartas conservadas ofrecen asimismo una ventana excepcional para comprender la mentalidad religiosa, los debates teológicos y las tensiones culturales del Imperio romano tardío.

San Jerónimo en su estudio por Domenico Ghirlandaio
Fresco titulado «San Jerónimo en su estudio», pintado por Domenico Ghirlandaio en 1480.

¿De qué manera se representa tradicionalmente a Jerónimo (santo) en el arte sacro?

La iconografía tradicional de san Jerónimo ha inspirado a innumerables maestros de la pintura y la escultura a lo largo de los siglos, destacando principalmente en dos vertientes visuales diferenciadas. Por un lado, se le suele representar como un erudito cardenal dotado de vestiduras rojas, rodeado de libros, pergaminos y materiales de escritura en el interior de su gabinete u estudio mientras traduce las Escrituras. Por otro lado, la tradición artística también lo retrata frecuentemente como un asceta penitente semidesnudo en la soledad de la gruta del desierto, acompañado por un león —asociación derivada de una confusión histórica con el ermitaño san Gerásimo— y elementos simbólicos como una calavera que aluden a la meditación sobre la mortalidad humana.

San Jerónimo de Leonardo da Vinci
Estudio inacabado de San Jerónimo en penitencia, realizado por Leonardo da Vinci alrededor de 1480.

Sources & Further Reading

  • Grossi, V. (2000). «Jerónimo». En Leonardi, C.; Riccardi, A. & Zarri, G., eds. Diccionario de los santos. Madrid: San Pablo.
  • Kantor, Benjamin Paul (2023). The Linguistic Classification of the Reading Traditions of Biblical Hebrew: A Phyla-and-Waves Model. Semitic Languages and Cultures. Open Book Publishers.
  • Rebenich, Stefan (2002). Jerome. Psychology Press.
  • Williams, Megan Hale (2006). The Monk and the Book: Jerome and the Making of Christian Scholarship. Chicago: University of Chicago Press.
  • Jerónimo (1993, 1995). Epistolario de San Jerónimo (Edición bilingüe, Vols. I y II). Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos.
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