¿Cómo fue la historia y evolución del periódico La Nación entre 1925 y 1936?
Descubre la historia, orientación política y trayectoria del periódico madrileño La Nación publicado entre 1925 y 1936 durante la dictadura y la Segunda República.
En pocas palabras
- La Nación se editó en Madrid entre el 19 de octubre de 1925 y el 13 de marzo de 1936.
- El diario fue financiado inicialmente bajo los auspicios de la dictadura de Primo de Rivera y el empresario Juan March.
- Manuel Delgado Barreto dirigió la publicación durante la mayor parte de su historia y fue fusilado en noviembre de 1936.
- Los talleres del periódico fueron incendiados en marzo de 1936 tras el atentado contra Luis Jiménez de Asúa, provocando el cese definitivo del diario.
¿Cómo fue la historia y evolución del periódico La Nación entre 1925 y 1936?
El periódico La Nación fue una publicación diaria de carácter vespertino editada en Madrid desde el 19 de octubre de 1925 hasta el 13 de marzo de 1936. A lo largo de su existencia, este medio jugó un papel destacado dentro del espectro político de la derecha española, evolucionando desde su función como órgano oficial de la dictadura de Primo de Rivera hasta convertirse en un altavoz de posiciones monárquicas extremas, filo-fascistas y contrarrevolucionarias durante la Segunda República.
¿Bajo qué circunstancias se fundó el diario en 1925?
La fundación de La Nación el 19 de octubre de 1925 estuvo estrechamente vinculada al régimen de la dictadura de Primo de Rivera, que auspició y financió su creación para contar con un medio afín. Para su lanzamiento, la administración llegó a solicitar la colaboración económica del empresario Juan March. Su sede social se ubicó en el número 3 de la calle Marqués de Monasterio en Madrid, en las inmediaciones del Teatro María Guerrero. En sus inicios y durante gran parte de su trayectoria, compartió plantilla con el diario Justicia, Paz y Trabajo. El primer director del periódico fue el teniente coronel Pedro Rico Parada, quien procedía de la Dirección de la Censura.
¿Cuál fue el papel de Manuel Delgado Barreto en la dirección del periódico?
Tras la etapa inicial bajo la dirección militar de Pedro Rico Parada, el periodista Manuel Delgado Barreto asumió el cargo y se convirtió en la figura central de la publicación desde finales de 1925 hasta abril de 1936. Bajo su batuta, el diario reunió a destacados intelectuales, colaboradores y escritores de la derecha política y tradicionalista, tales como Ramiro de Maeztu, José Antonio Primo de Rivera, José María Pemán, José Calvo Sotelo, Alonso Quijano y el escritor César González Ruano bajo el seudónimo de César de Alda. Además, contó con la labor de ilustradores y caricaturistas como Gerardo Fernández de la Reguera, conocido como «Areuger», y Joaquín de Alba, «Kin». Tras el cierre del periódico y el estallido de la Guerra Civil, el propio Delgado Barreto y varios de sus redactores fueron fusilados.
¿Cómo funcionó el diario como órgano de la Unión Patriótica?
Durante los años de la dictadura primorriverista, La Nación operó como el órgano central de la Unión Patriótica y ejerció formalmente como el diario oficial del régimen político vigente. Su labor informativa y editorial se centró en defender los intereses y las directrices institucionales impuestas por el gobierno militar, sirviendo como plataforma de propaganda para consolidar las bases políticas del Directorio en un contexto de férreo control de la prensa y censura oficial.
¿Qué postura adoptó La Nación durante la Segunda República?
Con la caída de la dictadura y el establecimiento de la Segunda República española en 1931, el periódico transformó su línea editorial para erigirse en el portavoz del sector más radical y ultraderechista de la Unión Monárquica Nacional. Desde esta tribuna, la publicación no solo defendió la restauración monárquica, sino que también mantuvo posturas críticas contra sectores moderados de la derecha, atacando con dureza a la CEDA y a figuras como José María Gil-Robles por considerarlos tibios frente a la izquierda. A partir de febrero de 1933, coincidiendo con el ascenso del nazismo en Alemania, el diario impulsó una campaña abierta a favor del fascismo como alternativa política de masas para España, bajo la supervisión del régimen de Benito Mussolini en Italia.
¿Cómo evolucionaron sus vínculos con la Falange y el Bloque Nacional?
En 1933, tras la fundación de la Falange Española, La Nación publicó artículos en los que manifestaba su simpatía hacia el nuevo movimiento, destacando por ser el único diario que reprodujo de manera íntegra los discursos pronunciados en su etapa inicial. Sin embargo, esta vinculación táctica dio paso posteriormente a un alineamiento propagandístico con el Bloque Nacional, la coalición derechista liderada por José Calvo Sotelo. Entre diciembre de 1935 y marzo de 1936, las páginas del diario se volcaron en artículos sobre la revolución y la contrarrevolución, con el fin de movilizar a los grupos conservadores contra el régimen republicano y alertar sobre una inminente hecatombe nacional.
¿Por qué cesó definitivamente su publicación en marzo de 1936?
La publicación de La Nación concluyó de manera abrupta el 13 de marzo de 1936 como consecuencia directa de la violencia política de la época. Tras el atentado perpetrado contra el catedrático y político socialista Luis Jiménez de Asúa, en el cual resultó muerto el policía de su escolta, los talleres del periódico madrileño fueron asaltados e incendiados, quedando destruidos en su práctica totalidad. Este ataque impidió la continuidad de las rotativas, poniendo fin a una década de intensa actividad periodística en vísperas del estallido de la Guerra Civil española.
Sources & Further Reading
Bibliografía y fuentes utilizadas:
- Checa Godoy, Antonio (1989). Prensa y partidos políticos durante la II República. Universidad de Salamanca. ISBN 84-7481-521-5.
- Avilés Farré, Juan; Elizalde Pérez-Grueso, María Dolores; Sueiro Seoane, Susana (2002). Historia política de España, 1875-1939. Ediciones Istmo.
- Barreiro Gordillo, Cristina (2004). Prensa monárquica en la Segunda República. Los diarios madrileños. Grafite Ediciones.
- Cabrera Calvo-Sotelo, Mercedes (2011). Juan March (1880-1962). Marcial Pons. ISBN 9788492820405.
- González Calleja, Eduardo (2011). Contrarrevolucionarios: Radicalización violenta de las derechas durante la Segunda República, 1931-1936. Alianza Editorial. ISBN 978-84-206-6455-2.
- Langa Nuño, Concha (2007). De cómo se improvisó el franquismo durante la Guerra Civil: la aportación del ABC de Sevilla. Centro de Estudios Andaluces. ISBN 9788461153336.
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