¿Cómo se desarrolló la Batalla del canal de Córcega en 1636?
Conoce los detalles de la Batalla del canal de Córcega en 1636, un enfrentamiento naval de la Guerra de los Ochenta Años donde la Monarquía Hispánica venció a las Provincias Unidas.
En pocas palabras
- La Batalla del canal de Córcega tuvo lugar a principios de 1636 durante la Guerra de los Ochenta Años.
- La flota de la Monarquía Hispánica estuvo integrada por 21 galeras y 10 galeones frente a 10 galeones de las Provincias Unidas.
- El mando general de la escuadra hispánica estuvo a cargo de Melchor de Borja y Velasco, secundado por Álvaro de Bazán y Benavides.
- El enfrentamiento concluyó con la captura de nueve galeones enemigos y la destrucción por fuego de uno adicional, siendo remolcados a Génova.
¿Cómo se desarrolló la Batalla del canal de Córcega en 1636?
En este artículo se examinan los antecedentes, el despliegue estratégico, el desarrollo táctico y el desenlace de la Batalla del canal de Córcega, un enfrentamiento naval librado a principios de 1636 en el marco de la Guerra de los Ochenta Años.
¿Cuáles fueron las fuerzas navales que participaron en el conflicto?
La escuadra de la Monarquía Hispánica estuvo compuesta por un total de veintiuna galeras y diez galeones. Las fuerzas combinadas incluyeron las seis galeras de la escuadra de Sicilia al mando de Álvaro de Bazán y Benavides, las seis galeras de Génova bajo la capitanía de Juanetin Doria y las nueve galeras de Nápoles dirigidas por Melchor de Borja y Velasco, quien asumió el mando general de toda la escuadra por su condición de preferencia. Enfrente se encontraban diez grandes galeones de las Provincias Unidas.
¿Cómo se produjo el encuentro inicial en el canal de Córcega?
Las galeras aliadas salieron y se desplegaron en el mar de forma visible para cubrir una mayor extensión territorial. Al alcanzar las aguas del canal de Córcega, descubrieron la presencia de los diez grandes galeones neerlandeses que ingresaban en la zona. Las galeras se unieron a fuerza de remo y enviaron avisos para exigir el reconocimiento de los buques bátavos. Sin embargo, los adversarios desestimaron la advertencia española al confiar en su superioridad artillera frente a las galeras presentes.
De qué manera influyeron las condiciones meteorológicas en el combate?
Durante las primeras fases del encuentro, las órdenes dictaban mantenerse alejados del temible poderío artillero de los galeones enemigos. Transcurridas unas horas, el viento calmó de manera notable, lo que propició el inicio de las hostilidades efectivas. Las galeras aprovecharon esta calma para situarse en las popas de los galeones enemigos, infligiéndoles daños considerables mientras el enfrentamiento continuaba hasta la llegada de la noche, momento en el cual cesó temporalmente el fuego según la costumbre de la época.
¿Cuál fue el desenlace tras la reanudación de los combates al amanecer?
Al amanecer del día siguiente, las condiciones de viento se mantuvieron favorables para la táctica española. Las galeras reanudaron el ataque directo sobre las popas de los galeones neerlandeses. Debido al elevado número de bajas entre muertos y heridos a bordo de las naves enemigas, las fuerzas españolas lograron el abordaje y la captura de nueve de los galeones, mientras que el décimo, que se encontraba en peores condiciones, fue incendiado. Las naves capturadas fueron remolcadas posteriormente hasta el puerto de Génova.
¿Qué consecuencias materiales y humanas dejó la batalla?
Tras la llegada de los barcos a Génova, se procedió a descargar el trigo que transportaban los buques enemigos y se inventariaron las piezas de artillería capturadas, que sumaban un total de ciento cincuenta cañones. Las bajas de la Monarquía Hispánica se estimaron en unos cien muertos y un número similar de heridos, a pesar de la larga duración de los combates que se prolongaron durante casi dos días enteros, mientras que el bando neerlandés sufrió graves pérdidas personales y materiales.
Sources & Further Reading
Cesáreo Fernández Duro, La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón, Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra», Madrid, 1895-1903.
Ricardo de la Guardia, Notas para un Cronicón de la Marina Militar de España, El Correo Gallego, 1914.
Coronel Martínez Friera, Las Batallas de España en el Mundo, Editorial Gran Capitán, Madrid, 1950.
Martín Fernández de Navarrete, Biblioteca Marítima Española, Imprenta de la Viuda de Calero, Madrid, 1851.
Tu voto se guarda en este dispositivo.
