¿Cómo se fundó y cuál fue la trayectoria del periódico Arriba como órgano oficial del régimen franquista?
Análisis histórico y detallado sobre el periódico Arriba, órgano oficial de FET y de las JONS, desde su fundación republicana hasta su cierre en 1979.
En pocas palabras
- El periódico Arriba fue fundado el 21 de marzo de 1935 por José Antonio Primo de Rivera como un semanario falangista.
- Tras la Guerra Civil, el diario reapareció en Madrid el 29 de marzo de 1939 tras confiscar las instalaciones del diario El Sol.
- Se constituyó como el órgano oficial de FET y de las JONS y de la Cadena de Prensa del Movimiento a lo largo del franquismo.
- El Consejo de Ministros decretó el cierre definitivo del periódico el 15 de junio de 1979 debido a su grave déficit económico.
¿Cómo se fundó y cuál fue la trayectoria del periódico Arriba como órgano oficial del régimen franquista?
El periódico Arriba fue una publicación periódica española que desempeñó un papel central como órgano doctrinal y de expresión de la Falange y, posteriormente, del régimen franquista. Fundado originalmente en 1935 como un semanario con formato de diario por José Antonio Primo de Rivera, experimentó diversas etapas marcadas por suspensiones gubernamentales durante la Segunda República, su reimplantación en la zona sublevada y en Madrid tras la Guerra Civil, y un paulatino declive de lectores hasta su clausura definitiva en 1979 durante la Transición democrática.
¿Cuándo y quiénes fundaron el periódico Arriba en su etapa republicana?
El periódico Arriba fue fundado el 21 de marzo de 1935 por José Antonio Primo de Rivera, líder de Falange Española. En sus orígenes, se concebía como un semanario con formato de diario, editado en la madrileña Cuesta de Santo Domingo. Durante esta primera época, la publicación contó con la colaboración de destacados autores falangistas como Ernesto Giménez Caballero y Maximiano García Venero, y llegó a recibir financiación a través de la embajada de Italia en París. Desde sus primeros números, el semanario mantuvo una línea ideológica radical y promovió intensas campañas de agitación, destacando la dirigida contra los grandes almacenes SEPU. Las autoridades de la Segunda República suspendieron la publicación en varias ocasiones debido a artículos críticos contra formaciones políticas contrarias y al clima de creciente violencia callejera, hasta su clausura definitiva por la vía gubernativa en marzo de 1936, tras haberse publicado 34 números.

¿Cómo se reanudó la publicación de Arriba tras la Guerra Civil y cuál era su estatus bajo el régimen franquista?
Tras el estallido de la Guerra Civil y la posterior ocupación de Madrid por las tropas franquistas el 28 de marzo de 1939, los falangistas confiscaron las instalaciones del diario El Sol en la calle Larra. Esa misma tarde se imprimió una edición especial de Arriba, y al día siguiente comenzó a circular como diario regular. Configurado formalmente como el órgano oficial de FET y de las JONS, el periódico se integró en 1940 en la Cadena de Prensa del Movimiento, convirtiéndose en el diario cabecera de todas las publicaciones vinculadas al partido único. Debido a su condición institucional y a haber sido fundado por Primo de Rivera, disfrutó de una posición privilegiada y estuvo exento de la censura previa ordinaria aplicada mediante la Ley de Prensa, marcando en muchas ocasiones la línea doctrinal de otros diarios provinciales del régimen.
¿Qué papel desempeñó el diario en la difusión de simpatías hacia las potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial?
Durante la Segunda Guerra Mundial, el periódico se alineó de forma abierta con las corrientes germanófilas y el falangismo más radical. En octubre de 1940, con motivo de la visita a Madrid del dirigente nazi Heinrich Himmler, Arriba elogió efusivamente al jerarca alemán. Tras la invasión de la Unión Soviética en junio de 1941, la publicación calificó a Alemania como la redentora de Europa y promovió activamente el reclutamiento y las acciones de la División Azul. Esta línea de apoyo ideológico y propagandístico hacia las potencias del Eje se mantuvo incluso cuando el rumbo de la contienda internacional cambió desfavorablemente para Alemania, reflejándose en editoriales posteriores.
¿Cuáles fueron los momentos de mayor tensión política interna protagonizados por Arriba durante la dictadura?
A lo largo de las décadas de 1950, 1960 y 1970, el diario funcionó como caja de resonancia de las disputas internas entre las diferentes facciones del régimen. En mayo de 1941, un artículo redactado por Dionisio Ridruejo y enviado por Antonio Tovar titulado El hombre y el currinche provocó una crisis gubernamental y la destitución de ambos directivos tras enemistarse con el ministro Valentín Galarza. Años más tarde, en abril de 1974, el periódico publicó en portada el conocido artículo de José Antonio Girón de Velasco, el «Gironazo», que criticaba duramente los intentos aperturistas impulsados por sectores moderados del gobierno franquista y evidenciaba las profundas divisiones en el seno del sistema político.

¿Cómo afectó la muerte de Francisco Franco y la llegada de la Transición al periódico y a su difusión?
La muerte del dictador Francisco Franco en noviembre de 1975 no hizo sino acelerar la crisis económica y de lectores que arrastraba el medio desde la posguerra. Aunque aceptó formalmente la sucesión de Juan Carlos de Borbón por obediencia legal, el diario mantuvo una postura distante frente a la monarquía y los cambios democráticos. Con una difusión muy reducida y pérdidas financieras que superaban los 150 millones de pesetas a finales de la década de 1970, el periódico se integró brevemente en los Medios de Comunicación Social del Estado (MCSE). Símbolo de los nuevos tiempos fue la publicación de editoriales conjuntos con diarios democráticos como El País o Diario 16 tras sucesos como la matanza de Atocha.


¿Por qué y cuándo se produjo el cierre definitivo del periódico Arriba?
El cierre definitivo de Arriba fue ordenado por el Consejo de Ministros el 15 de junio de 1979, publicándose su último número al día siguiente. La clausura se debió principalmente a una situación económica insostenible y altamente deficitaria, con una tirada diaria que apenas alcanzaba los pocos miles de ejemplares frente al desinterés generalizado del público durante la Transición. Junto al cierre de Arriba, el gobierno suprimió otras publicaciones de la Cadena del Movimiento y la agencia Pyresa, permitiendo que sectores de la extrema derecha encontrasen nuevos referentes informativos en publicaciones como El Alcázar.
Sources & Further Reading
- Lazo, Alfonso (1999). La Iglesia, la Falange y el fascismo. Universidad de Sevilla.
- Checa Godoy, Antonio (1989). Prensa y partidos políticos durante la II República. Universidad de Salamanca.
- De las Heras Pedrosa, Carlos (2000). La prensa del movimiento y su gestión publicitaria, 1936-1984. Universidad de Málaga.
- Sinova, Justino (2006). La censura de prensa durante el franquismo. DeBolsillo.
- Timoteo Álvarez, Jesús (1989). Historia de los medios de comunicación en España: periodismo, imagen y publicidad, 1900-1990. Ariel.
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