Historia de España 5 min de lectura

¿Cómo se originó la Guerra de los Segadores y qué factores desencadenaron el conflicto?

Descubre las causas políticas, sociales y militares de la Guerra de los Segadores, la sublevación de Cataluña entre 1640 y 1652.

En pocas palabras

  • La Guerra de los Segadores se desarrolló entre los años 1640 y 1652, culminando diplomáticamente con el Tratado de los Pirineos en 1659.
  • El conflicto se inició formalmente con el Corpus de Sangre el 7 de junio de 1640, un levantamiento popular en Barcelona en el que fue asesinado el virrey conde de Santa Coloma.
  • Las tensiones surgieron principalmente por la oposición catalana al proyecto fiscal y militar de la Unión de Armas impulsado por el conde-duque de Olivares.
  • Cataluña pasó temporalmente bajo la soberanía de Luis XIII de Francia en 1641 antes de regresar a la obediencia de Felipe IV tras el sitio de Barcelona de 1652.

¿Cómo se originó la Guerra de los Segadores y qué factores desencadenaron el conflicto?

La sublevación de Cataluña, conocida popularmente como la Guerra de los Segadores, fue un conflicto armado de gran envergadura que afectó al Principado de Cataluña entre 1640 y 1652, concluyendo formalmente con el Tratado de los Pirineos en 1659. A lo largo de este artículo, el lector comprenderá las complejas causas económicas, los proyectos centralizadores de la Corona y los acontecimientos violentos que rompieron la relación entre las instituciones catalanas y la Monarquía Hispánica de los Austrias.

¿Cuáles fueron las causas profundas y económicas que provocaron la crisis de 1640?

A principios del siglo XVII, la Corona de Castilla se hallaba exhausta y arruinada tras un siglo de guerras casi continuas, con una población mermada y una disminución drástica en las remesas de metales preciosos procedentes de las Indias. Esta difícil situación financiera afectó de inmediato los ingresos de la Hacienda real, especialmente al coincidir con la reanudación de la guerra en Flandes y el estallido de la guerra de los Treinta Años en 1618. Ante este panorama, el rey Felipe IV y su valido, el conde-duque de Olivares, impulsaron un cambio en el modelo político de la monarquía compuesta para uniformizar las leyes e instituciones de los reinos.

Retrato ecuestre o militar del Conde-Duque de Olivares con bastón de mando.
El Conde-Duque de Olivares, retratado por Velázquez en 1632, impulsó proyectos centralizadores como la Unión de Armas para repartir las cargas militares entre los reinos.

¿De qué manera influyó el proyecto de la Unión de Armas en la tensión institucional?

El proyecto centralizador del conde-duque de Olivares se materializó oficialmente en 1626 con la creación de la Unión de Armas. Este plan exigía que todos los reinos y señoríos de la Monarquía Hispánica contribuyeran en hombres y dinero a la defensa común, en proporción a su población y riqueza. Al Principado de Cataluña se le asignó la aportación de 16 000 soldados. Sin embargo, las instituciones catalanas y las Cortes se opusieron frontalmente, al considerar que la medida violaba sus tradicionales fueros, privilegios y su autonomía política acumulada durante siglos. Los reiterados intentos de las Cortes catalanas en 1626 y 1632 por debatir sus propias quejas o greuges sin llegar a aprobar tropas generaron un profundo divorcio político entre el monarca y el Principado.

¿Cómo contribuyó la llegada de la guerra a Cataluña y los abusos del ejército real?

La situación empeoró radicalmente en 1635 con la declaración de guerra de Luis XIII de Francia a Felipe IV, lo que convirtió a Cataluña en zona fronteriza y teatro de operaciones militares. El conde-duque de Olivares concentró un ejército numeroso en el territorio para atacar el sur de Francia, exigiendo al Principado alojamiento, víveres y manutención para las tropas. El comportamiento de los soldados mercenarios, marcados por abusos, requisas y saqueos a la población civil, desató la indignación generalizada de campesinos, clérigos y autoridades locales. Ante la negativa de los pueblos a soportar tales cargas, el virrey y conde de Santa Coloma adoptó medidas cada vez más represivas por orden de Madrid, incendiando poblaciones disidentes y deteniendo a líderes institucionales.

¿Qué significó el Corpus de Sangre en el estallido de la insurrección popular?

La tensión acumulada estalló violentamente el 7 de junio de 1640, día de la festividad del Corpus Christi, cuando una masa de campesinos y segadores mezclados en Barcelona con motivo de la contratación para la cosecha protagonizó una revuelta sangrienta. Los insurrectos se ensañaron contra los funcionarios reales y los castellanos, culminando con el asesinato del virrey Dalmau de Queralt, conde de Santa Coloma, cuando intentaba huir por mar. Este episodio, conocido como el Corpus de Sangre, dio inicio formal a la sublevación armada en todo el Principado, rebasando el control de la propia Diputación del General.

Representación pictórica de la revuelta popular del Corpus de Sangre en Barcelona.
El Corpus de Sang , pintura de H. Miralles (1910), ilustra la insurrección popular del 7 de junio de 1640 en Barcelona.

¿Por qué se pactó la alianza con Francia y cómo evolucionó el conflicto militar?

Ante la incapacidad de frenar la reacción militar de la Monarquía Hispánica, los dirigentes catalanes encabezados por Pau Claris buscaron el apoyo del principal enemigo de Felipe IV, el rey Luis XIII de Francia. En enero de 1641, la Junta de Brazos aceptó poner a Cataluña bajo la protección y soberanía del monarca francés. Aunque inicialmente se proclamó una efímera república catalana, la intervención militar franco-catalana logró rechazar al ejército real en la batalla de Barcelona. Sin embargo, los catalanes pronto experimentaron los perjuicios de la ocupación militar extranjera, sufriendo una fuerte presión fiscal, abusos, inflación y competencia comercial francesa.

¿Cómo concluyó la guerra y qué consecuencias geopolíticas dejó el Tratado de los Pirineos?

El descontento de la población catalana con la administración francesa creció de forma sostenida, debilitando la posición de Francia a medida que otros frentes europeos se cerraban con la Paz de Westfalia. Aprovechando este malestar, un ejército al mando de Juan José de Austria inició el asedio de Barcelona, logrando que la ciudad capitulara en 1652 y reconociendo nuevamente a Felipe IV como soberano, quien a su vez juró respetar las leyes catalanas. No obstante, el conflicto bélico internacional continuó hasta la firma del Tratado de los Pirineos en 1659, acuerdo por el cual la Corona española cedió formalmente a la monarquía francesa los condados del Rosellón y parte de la Cerdaña.

Óleo histórico que representa escenas bélicas del asedio y conflicto en Cataluña.
Óleo del asedio de Barcelona en 1652, obra de Pandolfo Reschi conservada en la Galería Corsini de Florencia.

Sources & Further Reading

  • Elliott, John H. (1982). La rebelión de los catalanes. Un estudio sobre la decadencia de España (1598-1640). Madrid: Siglo XXI.
  • Elliott, John H. (2009). España, Europa y el mundo de ultramar (1500-1800). Madrid: Taurus.
  • Pérez, Joseph (1980). La frustración de un Imperio. Vol. V de la Historia de España dirigida por Manuel Tuñón de Lara. Barcelona: Labor.
  • Torres, Xavier (2006). La Guerra dels Segadors. Lérida-Vic: Pagès Editors-Eumo Editorial.
  • Torres, Xavier (2008). Naciones sin nacionalismo. Cataluña en la Monarquía Hispánica (siglos XVI-XVII). Valencia: Publicacions de la Universitat de València.
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