¿Cómo se originó y qué consecuencias dejó el devastador Incendio de Copenhague de 1728?
Descubre cómo comenzó el Incendio de Copenhague de 1728, su desarrollo a lo largo de cuatro días y el impacto cultural e histórico en la capital de Dinamarca.
En pocas palabras
- El Incendio de Copenhague de 1728 comenzó la tarde del 20 de octubre de 1728 y se prolongó hasta la mañana del 23 de octubre.
- El fuego destruyó aproximadamente el 28 % de la ciudad y el 47 % de la zona que databa de la Edad Media.
- La Biblioteca de la Universidad de Copenhague perdió cerca de 35 000 textos y numerosos documentos históricos únicos.
- Aproximadamente 15 000 habitantes, cerca del 20 % de la población total, se quedaron sin hogar.
¿Cómo se originó y qué consecuencias dejó el devastador Incendio de Copenhague de 1728?
En este artículo se examinan los detalles sobre el mayor siniestro registrado en la capital danesa, abarcando desde el lugar de su inicio en octubre de 1728 hasta las pérdidas culturales y materiales sufridas por la ciudad.
¿Dónde y cómo comenzó el incendio el 20 de octubre de 1728?
El fuego se originó la tarde del miércoles 20 de octubre de 1728, estimándose el inicio más probable alrededor de las 19.30 horas. Las investigaciones posteriores determinaron que el punto de partida se situó en el segundo piso de una pequeña casa situada en el lote Vester Kvarter 146, propiedad de la viuda Signe, viuda de Boye Hansen, cerca de Lille Sankt Clemens Stræde. Los inquilinos del departamento, el encargado de un restaurante Peder Rasmussen y su esposa Anne Iversdatter, declararon ante las autoridades que su hijo de siete años había provocado el fuego al derribar accidentalmente una vela, aunque las investigaciones sugieren que pudo tratarse de un descuido de los adultos al emplear velas.

¿Por qué las autoridades no pudieron contener el avance inicial de las llamas?
La propagación rápida del fuego se debió a una combinación de factores adversos, entre los cuales destacaban el equipamiento primitivo del departamento de bomberos de la época y la estrechez de las calles de Vester Kvarter, que impedían el paso adecuado de las bombas de agua. Además, el viento soplaba con fuerza desde el sudoeste durante esa tarde, empujando las llamas a través de diversas calles principales y callejones. A pesar de los esfuerzos de los vecinos y vigilantes, el fuego avanzó sin control hacia zonas densamente pobladas, alcanzando dormitorios universitarios y residencias eclesiásticas durante las primeras horas de la madrugada.

¿Qué edificios emblemáticos y universitarios fueron destruidos durante el jueves 21 de octubre?
Durante la jornada del jueves, el fuego consumió importantes monumentos arquitectónicos y centros del saber. Los intentos desesperados por frenar el avance mediante la demolición de inmuebles con cargas de pólvora negra fracasaron y provocaron explosiones secundarias que avivaron el desastre. Entre los edificios perdidos se encontró la catedral de Copenhague o iglesia de Nuestra Señora (Vor Frue Kirke), cuya aguja colapsó por la mañana. Asimismo, los edificios principales de la Universidad de Copenhague, el Ayuntamiento situado entre Nytorv y Gammeltorv, y el Orfanato Real quedaron reducidos a cenizas.

¿Cómo afectó el fuego a la Biblioteca de la Universidad y a la torre Rundetårn?
Uno de los episodios más trágicos para el patrimonio intelectual ocurrió cuando las llamas alcanzaron la iglesia de la Trinidad (Trinitatis Kirke) alrededor de las 17.00 horas del jueves. En el ático de dicho templo se encontraba albergada la Biblioteca de la Universidad de Copenhague. Al ceder el techo por la noche, el acervo completo compuesto por unos 35 000 textos, documentos históricos únicos y obras originales de reconocidos científicos e historiadores fue devorado por el fuego. Por su parte, la torre Rundetårn resistió estructuralmente en su mayor parte, aunque el observatorio ubicado en su último piso sufrió graves daños y destruyó los instrumentos y documentos de Tycho Brahe y Ole Rømer.

¿Cómo logró detenerse el incendio y qué papel jugó el cambio de vientos?
El cese definitivo del fuego se produjo el sábado 23 de octubre, impulsado principalmente por la disminución y cese de los vientos durante la noche anterior. Las autoridades y los vecinos seleccionaron estratégicamente 36 hogares para demolerlos y crear cortafuegos eficaces, logrando detener la marcha de las llamas en la esquina de Store Regnegade y Gothersgade, así como en las inmediaciones de Amagertorv. La repentina calma y la contención final fueron interpretadas por la población y la monarquía como una intervención divina, motivo por el cual el rey Cristián VI declaró posteriormente el 23 de octubre como un día festivo anual de acción de gracias.

¿Qué balance material y demográfico dejó el siniestro tras su extinción?
Los informes detallados elaborados por el agrimensor Søren Balle y el Magistrado de Copenhague en los meses posteriores permitieron contabilizar con precisión la destrucción material. Alrededor de 1227 lotes que contenían cerca de 1600 edificios fueron destruidos, lo que representaba el 28 % de la superficie total de Copenhague y casi el 47 % de la zona de origen medieval. En el plano demográfico, se estima que hasta 15 000 personas —aproximadamente el 20 % de la población de la ciudad en aquel entonces— se quedaron sin hogar, debiendo buscar refugio en zonas circundantes, aunque el número exacto de víctimas mortales y heridos registrados oficialmente se mantuvo comparativamente bajo.

¿De qué manera cambió la estructura urbana de Copenhague durante la reconstrucción?
Tras la catástrofe, se constituyó una comisión encargada de regular el trazado de las calles para evitar futuros desastres a gran escala, proponiendo vías principales más anchas y la prohibición de levantar muros con entramados de madera. Aunque la prohibición de usar madera se levantó temporalmente en 1731 debido a los elevados costos del ladrillo, la fisonomía urbana de Copenhague experimentó una transformación permanente. Cuando los trabajos concluyeron en 1737, el trazado medieval original de calles y callejones se había modificado sustancialmente, alterando para siempre la arquitectura y la organización espacial de la capital danesa.
Sources & Further Reading
- Brun, Carl (1890). Kjøbenhavn del II. Copenhague: Thiele.
- Lauring, Kåre (2003). Byen brænder - den store brand i København 1728. Copenhague: Gyldendal. ISBN: 87-02-01895-0.
- Lunde, G. L. et al. (1906). Kjøbenhavns huse og indvaanere efter branden 1728. Copenhague: Kjøbenhavns Brandforsikring.
- Nielsen, Oluf (1892). Kjøbenhavns Historie og Beskrivelse. Copenhague: G. E. C. Gad.
- Reiser, Carl Friederich (1858). Historiske Beskrivelsse over den mærkværdige og meget fyrgterlige store Ildebrand 1728. Copenhague: H.P. Møllers forlag.
- Schou, Kai (1960). Ukuelige menneske. Copenhague: Forlaget Historia.
Tu voto se guarda en este dispositivo.
