Historia de la Iglesia Católica 6 min de lectura

¿Cómo surgió el Papado de Aviñón y qué papel jugó la monarquía francesa?

Descubre la historia completa del Papado de Aviñón entre 1309 y 1377, el conflicto entre Bonifacio VIII y Felipe IV, y el impacto en la Iglesia católica.

En pocas palabras

  • El papado de Aviñón transcurrió entre 1309 y 1377, periodo en el que siete papas residieron en Aviñón en lugar de Roma.
  • Todos los papas que residieron en Aviñón durante este periodo fueron de nacionalidad francesa y estuvieron bajo la influencia de la monarquía de Francia.
  • El conflicto inicial comenzó con la disputa sobre impuestos al clero entre el papa Bonifacio VIII y el rey Felipe IV de Francia.
  • El regreso definitivo del papado a Roma en 1378 bajo Gregorio XI desencadenó el Cisma de Occidente.

¿Cómo surgió el Papado de Aviñón y qué papel jugó la monarquía francesa?

El papado de Aviñón fue un periodo crucial en la historia de la Iglesia católica que abarcó desde 1309 hasta 1377, durante el cual siete papas consecutivos residieron en la ciudad provenzal de Aviñón en lugar de Roma. Esta mudanza temporal y prolongada derivó de un profundo enfrentamiento político entre el papado y la corona francesa, particularmente bajo el pontificado de Bonifacio VIII y el reinado de Felipe IV de Francia. A lo largo de este artículo, el lector comprenderá las causas de este traslado, el grado de influencia de los monarcas franceses, las características de los pontificados que marcaron la época y las consecuencias que condujeron al Cisma de Occidente.

Un mapa medieval de Roma de un manuscrito del periodo que muestra a Roma como viuda
Un mapa medieval de Roma de un manuscrito del periodo (París, Bibliothèque Nationale, MS Ital. 81, folio 18). La ilustración muestra a Roma personificada como viuda que sufre la pérdida del papado.

¿Por qué se enemistaron el papa Bonifacio VIII y el rey Felipe IV de Francia?

El conflicto principal estalló a finales del siglo XIII y principios del siglo XIV debido a la disputa sobre si los señores seculares tenían la potestad de establecer impuestos al clero sin la autorización papal. El papa Bonifacio VIII emitió la bula Clericis laicos en 1296 para prohibir dicha imposición sobre las propiedades eclesiásticas. Sin embargo, el rey Felipe IV de Francia desafió esta autoridad y respondió arrestando al obispo de Pamiers, lo que desató una escalada de tensiones diplomáticas y bulas cada vez más severas por parte del pontífice, quien defendía la supremacía universal de la Iglesia sobre los poderes temporales.

Bonifacio VIII, retratado por Giotto di Bondone alrededor de 1300
Bonifacio VIII, por Giotto di Bondone, alrededor de 1300.

La tensión alcanzó su punto crítico cuando el monarca francés convocó al Estado General y acusó al papa de diversos cargos graves, mientras que Bonifacio preparaba una bula de excomunión contra el rey. En septiembre de 1303, tropas francesas e italianas aliadas con la familia Colonna atacaron al papa en su ciudad natal de Anagni. Aunque fue liberado rápidamente por los habitantes locales, el anciano pontífice falleció pocas semanas después a causa de los malos tratos sufridos, dejando al papado sumido en una profunda vulnerabilidad frente al poder monárquico francés.

¿De qué manera Clemente V trasladó la sede pontificia a Aviñón en 1309?

Tras el breve y convulso pontificado de Benedicto XI, las presiones de la corona francesa sobre el cónclave resultaron en la elección en 1305 de Bertrand de Got, arzobispo de Burdeos, quien adoptó el nombre de Clemente V. El nuevo papa no se trasladó a Roma y, tras ser coronado en Lyon, fijó su residencia itinerante en el sur de Francia antes de establecerse formalmente en 1309 en la ciudad de Aviñón, un enclave geográficamente cercano a los dominios franceses y formalmente perteneciente al Reino de Arlés dentro del Sacro Imperio Romano Germánico.

Clemente V, primer papa que residió en Aviñón
Clemente V fue el primer papa que hizo de Aviñón su residencia, aunque no con la intención de cambiar permanentemente la Sede de Roma.

La elección de Aviñón respondió tanto a la inseguridad crónica que imperaba en Roma como a la necesidad de mantener una relación estrecha con la monarquía francesa y evitar el enjuiciamiento póstumo de Bonifacio VIII que exigía Felipe IV. A cambio de proteger los intereses papales de un juicio por herejía contra su predecesor, Clemente V cedió ante múltiples demandas del monarca, incluyendo la supresión de la Orden del Temple en el Concilio de Vienne en 1314 y el nombramiento masivo de cardenales de origen francés.

¿Cómo funcionaba la administración y la opulencia del papado durante este periodo?

Con la consolidación de Aviñón como residencia permanente bajo sucesores como Juan XXII, la administración de la Iglesia experimentó una profunda centralización y un notable desarrollo fiscal. Los papas aviñonenses modernizaron los sistemas de recaudación de impuestos eclesiásticos, lo que generó enormes ingresos pero también crecientes críticas por parte de cronistas contemporáneos y observadores europeos. El historiador florentino Giovanni Villani documentó que a su muerte en 1334, Juan XXII había acumulado una suma extraordinaria en las arcas pontificias, reflejo de la creciente riqueza material de la curia.

Juan XXII, papa que estableció Aviñón como sede permanente
Juan XXII.

A pesar de esta centralización administrativa y financiera, los papas de este periodo no descuidaron los asuntos espirituales ni la labor de mediación internacional. Figuras como Benedicto XII implementaron reformas internas rigurosas, mientras que otros pontífices intentaron mediar activamente en conflictos europeos de gran envergadura, como las tensiones iniciales de la Guerra de los Cien Años entre los reinos de Francia e Inglaterra, aunque la percepción generalizada de parcialidad hacia la corona francesa mermó de manera significativa el prestigio internacional del papado.

¿Qué papel jugaron los papas sucesivos frente a los conflictos europeos y la peste negra?

Los pontificados posteriores debieron gestionar crisis continentales de extraordinaria gravedad, destacando de manera sobresaliente la pandemia de la peste negra entre 1347 y 1350, que diezmó a gran parte de la población europea. Bajo el reinado de Clemente VI, la curia de Aviñón enfrentó la epidemia y el papa emitió bulas en 1348 para condenar enérgicamente los linchamientos y pogromos contra las comunidades judías, a quienes la población aterrorizada culpaba falsamente de propagar la enfermedad. Asimismo, Clemente VI aseguró la permanencia a largo plazo de la sede al adquirir formalmente la soberanía de la ciudad de Aviñón a la reina Juana de Nápoles.

Clemente VI, pontífice durante la expansión de la peste negra
Clemente VI.

En el ámbito político y territorial, papas como Inocencio VI y Urbano V intentaron equilibrar las presiones de la monarquía francesa con la necesidad de pacificar los Estados Pontificios en la península itálica, los cuales sufrían revueltas y conflictos armados en ausencia del pontífice. Sin embargo, la dependencia financiera y militar de Francia continuó limitando la autonomía diplomática de la Santa Sede, provocando un descontento generalizado en otras regiones de la cristiandad que culminaría en revueltas abiertas y en la urgencia de retornar a Roma.

¿Por qué decidió Gregorio XI regresar a Roma y qué consecuencias trajo esta decisión?

El retorno definitivo a Roma se materializó en 1378 bajo el pontificado de Gregorio XI, impulsado por la inestabilidad en Italia, el enfrentamiento militar conocido como la Guerra de los Ocho Santos contra una liga de ciudades italianas liderada por Florencia, y las exhortaciones místicas de figuras religiosas como Catalina de Siena. Aunque el papa era de origen francés y su corte mantenía fuertes lazos con su país natal, la amenaza de perder definitivamente el control sobre los Estados Pontificios y la presión de la opinión pública italiana determinaron el traslado definitivo de la sede de regreso a la Ciudad Eterna.

Gregorio XI, el papa que puso fin al papado de Aviñón
Gregorio XI fue el papa que puso fin al periodo del papado aviñonés.

La muerte de Gregorio XI en 1378 desencadenó una crisis sucesoria inmediata. La presión del pueblo romano durante el cónclave condujo a la elección de Urbano VI, cuya actitud inflexible provocó que una facción de cardenales franceses declarara nula la elección y eligiera a un antipapa con residencia nuevamente en Aviñón. Este cisma, conocido como el Cisma de Occidente, dividió la obediencia de la Iglesia católica en Europa durante casi cuatro décadas hasta su resolución definitiva en el Concilio de Constanza en 1417.

Sources & Further Reading

  • Hastings, Adrian, ed. (2000). The Oxford companion to Christian thought. Oxford University Press.
  • Mezzadri, Luigi (2001). Storia della Chiesa tra medioevo ed epoca moderna, vol. 1. Edizione, Roma.
  • Erba, Andrea Maria; Guiducci, Pier Luigi. La Chiesa nella storia. Duemila anni di Cristianesimo. Ellidice, Roma.
  • Gibbon, Edward (2006). Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano, vol. IV. Turner.
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