Historia de España 4 min de lectura

¿Cómo transformó la Ley de Divorcio de 1932 el derecho de familia en España?

Análisis detallado de la Ley de Divorcio de 1932 durante la Segunda República española, su debate constitucional, tramitación, causas y su posterior derogación.

En pocas palabras

  • La Ley de Divorcio de 1932 fue aprobada el 25 de febrero de 1932 y publicada en la Gaceta el 11 de marzo de ese mismo año.
  • El artículo 43 de la Constitución de 1931 consagró por primera vez en la historia de España el derecho constitucional al divorcio.
  • La ley fue derogada explícitamente por el régimen franquista el 23 de septiembre de 1939, anulando los efectos de las sentencias anteriores.

¿Cómo transformó la Ley de Divorcio de 1932 el derecho de familia en España?

La Ley de Divorcio de 1932 representó un hito jurídico sin precedentes en la historia de España al regular por primera vez de forma legal el derecho a la disolución del matrimonio civil. Promulgada durante la Segunda República, esta normativa buscaba secularizar las estructuras sociales y ofrecer un cauce legal para romper vínculos matrimoniales gravemente deteriorados, generando profundos debates ideológicos y políticos en las Cortes Constituyentes.

¿Qué estableció el artículo 43 de la Constitución de 1931 respecto al matrimonio?

El artículo 43 de la Constitución de la Segunda República estableció por primera vez que el matrimonio se fundamentaba en la igualdad de derechos para ambos sexos y que podía disolverse tanto por mutuo disenso como a petición de cualquiera de los cónyuges mediando justa causa. Hasta entonces, el Código Civil de 1889 limitaba la disolución conyugal exclusivamente al fallecimiento de uno de los cónyuges.

Constitución de la II República de 1931
Constitución de la II República (1931), la única que ha reconocido explícitamente el derecho de divorcio en la historia de España.

¿Cuáles fueron los principales argumentos de la oposición conservadora y católica?

La derecha católica y conservadora, representada en la Cámara por sectores como la Minoría Agraria y la Minoría vasco-navarra, rechazó frontalmente el reconocimiento constitucional y legal del divorcio. Diputados como el canónigo Ricardo Gómez Rojí argumentaron que el matrimonio era un sacramento indisoluble y que su ruptura dañaba el bien de la familia, de las mujeres y de los hijos. Asimismo, se recurrió a estadísticas internacionales para intentar vincular el divorcio con el incremento de la criminalidad y los suicidios.

Caricatura de la revista Gracia y Justicia contra el divorcio
Caricatura de la revista satírica conservadora Gracia y Justicia (1931), publicada como parte de la campaña contra la legalización del divorcio.

¿Cómo se impulsó y tramitó parlamentariamente el proyecto de ley liderado por Álvaro de Albornoz?

El ministro de Justicia, Álvaro de Albornoz, presentó el proyecto de ley el 4 de diciembre de 1931 vinculando la medida con la voluntad gubernamental de secularizar el Estado y ordenar jurídicamente las relaciones familiares. Tras el dictamen de la Comisión de Justicia emitido en enero de 1932, las Cortes iniciaron un intenso debate en febrero con diversas enmiendas rechazadas en su mayoría. La oposición conservadora intentó retrasar la aprobación mediante tácticas dilatorias, aunque finalmente la norma quedó aprobada de forma definitiva el 25 de febrero de 1932 con 260 votos a favor y 23 en contra.

Álvaro de Albornoz, ministro de Justicia
Álvaro de Albornoz, ministro de Justicia (1931-1933), impulsor de la Ley de Divorcio de 1932.

¿Qué papel jugaron los defensores de la ley y cómo se valoró su impacto en la mujer?

Los sectores progresistas y republicanos, representados por diputados como Juan Simeón Vidarte y César Juarros, defendieron que el matrimonio debía sustentarse en el afecto mutuo y que la inexistencia de este justificaba la disolución legal del vínculo. Consideraban que la ley actuaba como un instrumento de liberación para la mujer frente a las discriminaciones tradicionales de la monarquía y el peso del derecho canónico.

Caricatura de la revista Gracia y Justicia sobre feminismo y divorcio
Otra caricatura de la revista Gracia y Justicia, contraria al derecho de divorcio, mostrando a mujeres reclamando la nueva legislación.

¿Cuál fue el verdadero impacto social y el volumen real de divorcios registrados?

A pesar de las advertencias católicas sobre una supuesta crisis de la institución familiar, el uso de la legislación fue moderado. Hacia 1936, el índice de divorcios se situaba en 165 por cada mil matrimonios, lo que demuestra que la ley funcionó primordialmente como una válvula de seguridad jurídica para resolver situaciones de convivencia irremediablemente rotas sin alterar masivamente la estabilidad social del país.

¿Cómo afectó la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista a la vigencia de la ley?

Durante la Guerra Civil, el bando franquista suspendió los litigios de separación y divorcio el 2 de marzo de 1938 en los territorios bajo su control, mientras en la zona republicana la ley siguió aplicándose. Tras la victoria militar de Francisco Franco, la ley de divorcio de 1932 fue explícitamente derogada el 23 de septiembre de 1939, declarando nulas las sentencias previas a instancia de parte y restituyendo el carácter indisoluble del matrimonio, el cual quedó ratificado posteriormente en el Fuero de los Españoles de 1945.

Sources & Further Reading

Juliá, Santos (2009). La Constitución de 1931. Madrid: Iustel. ISBN: 978-84-9890-083-5.

Daza Martínez, Jesús (1992). La Ley de Divorcio de 1932: presupuestos ideológicos y significación política. Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social.

Nash, Mary (1983). Mujer, familia y trabajo en España, 1875-1936. Barcelona: Anthropos. ISBN: 84-85887-18-2.

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