¿Cómo surgió y evolucionó el Gobierno Provisional de 1868-1871 en España?
Análisis histórico detallado del Gobierno Provisional de 1868-1871 en España, desde la Revolución de Septiembre hasta la llegada de Amadeo I de Saboya.
En pocas palabras
- El Gobierno Provisional se formó tras el triunfo de la Revolución de Septiembre de 1868, que depuso a la reina Isabel II.
- La Constitución de 1869 estableció por primera vez en la historia constitucional española la libertad de cultos y un catálogo avanzado de derechos individuales.
- Durante este periodo se creó la peseta como unidad monetaria nacional y se suprimieron los tradicionales impuestos de consumos.
- La insurrección independentista en Cuba, iniciada con el Grito de Yara en 1868, condicionó fuertemente la política militar y financiera del gobierno.
- Amadeo I de Saboya fue elegido rey de España por las Cortes Constituyentes en noviembre de 1870 y juró el cargo el 2 de enero de 1871.
¿Cómo surgió y evolucionó el Gobierno Provisional de 1868-1871 en España?
El Gobierno Provisional de 1868-1871 representó el ejecutivo transitorio instaurado tras el triunfo de la Revolución de 1868, un acontecimiento político e institucional que puso fin al reinado de Isabel II y dio inicio al período conocido como el Sexenio Democrático. Este gobierno colegiado se estructuró inicialmente mediante una coalición de fuerzas políticas firmantes del Pacto de Ostende, principalmente progresistas y unionistas, con el objetivo de reformar el Estado y convocar unas Cortes Constituyentes.

¿Cuáles fueron los antecedentes y el desarrollo de la Revolución de 1868?
La caída de la monarquía isabelina se precipitó el 18 de septiembre de 1868 con el pronunciamiento militar iniciado en la bahía de Cádiz por el almirante Juan Bautista Topete. Este alzamiento naval vino acompañado de un manifiesto insurreccional que rápidamente contagió a numerosas ciudades peninsulares donde se formaron Juntas revolucionarias de carácter popular.

El punto de inflexión militar tuvo lugar el 28 de septiembre de 1868 en la batalla de Alcolea, donde las tropas leales a Isabel II sufrieron una rotunda derrota frente a las unidades sublevadas al mando del general Francisco Serrano. Al conocerse el resultado, Madrid se sumó al levantamiento y la reina, que se hallaba circunstancialmente en San Sebastián, optó por cruzar la frontera hacia el exilio en Francia, abriendo el camino para la reorganización del poder político nacional.

¿Qué papel desempeñaron las Juntas Revolucionarias y cómo se formó el Gobierno Provisional?
En los primeros momentos de la revuelta, el poder real recayó sobre las Juntas revolucionarias constituidas en las principales ciudades del país, las cuales combinaban proclamas de libertad política con la defensa del orden social conservador. El 3 de octubre de 1868, la Junta de Madrid encomendó al general Serrano la formación de un ministerio provisional encargado de gobernar el Estado hasta la reunión de las Cortes.

El gabinete definitivo quedó constituido el 8 de octubre bajo la presidencia de Serrano, integrando a figuras militares y políticas clave como el general Juan Prim en Guerra y el almirante Topete en Marina, junto a destacados ministros progresistas y unionistas. Los demócratas, en cambio, rehusaron participar de forma amplia al considerarse infrarepresentados, lo que generó fricciones iniciales con las delegaciones provinciales.

¿Cómo afrontó el gobierno los conflictos sociales y el estallido de la guerra en Cuba?
La consolidación del nuevo orden político se vio gravemente dificultada por la agitación social en las zonas rurales y urbanas, impulsada por el descontento ante la permanencia de los impuestos de consumos y el reclutamiento militar obligatorio de las quintas. Motines populares y revueltas armadas sacudieron diversas regiones, exigiendo medidas económicas urgentes y un reparto más equitativo de la riqueza agraria.

A este panorama interno se sumó el estallido, el 10 de octubre de 1868, de la insurrección independentista en Cuba encabezada por Carlos Manuel de Céspedes con el histórico Grito de Yara. La necesidad de enviar contingentes militares masivos a la isla antillana imposibilitó la supresión de las quintas prometida a las clases populares, convirtiendo el problema cubano en una constante fuente de desgaste político y financiero para el ejecutivo provisional.

¿Qué reformas económicas e institucionales se implementaron durante este período?
Para sanear la crítica situación de la Hacienda pública, el ministro Laureano Figuerola impulsó importantes modificaciones monetarias y fiscales. Entre sus medidas más destacadas figuró la creación de la peseta como nueva unidad monetaria nacional y la abolición formal de los tradicionales derechos de puertas o consumos, aunque estos últimos fueron sustituidos temporalmente por impuestos de capitación de similar impopularidad.

Asimismo, el ejecutivo promulgó decretos reconociendo libertades fundamentales sin precedentes en la historia legislativa del país, tales como la libertad de enseñanza, de imprenta, de reunión y de asociación, sentando las bases jurídicas para la futura Constitución democrática de 1869.

¿Cómo se desarrollaron las elecciones y la promulgación de la Constitución de 1869?
Entre el 15 y el 18 de enero de 1869 se celebraron las elecciones a Cortes Constituyentes mediante sufragio universal masculino, configurando un mapa político donde la coalición gubernamental monárquico-democrática obtuvo una cómoda mayoría parlamentaria frente a la creciente minoría de republicanos federales y los sectores carlistas.

Tras la apertura de las sesiones parlamentarias en febrero de 1869, las Cortes debatieron profundamente la forma de Estado, aprobando finalmente la monarquía constitucional por amplia mayoría. El proceso culminó el 6 de junio de 1869 con la promulgación de una avanzada Constitución que consagró una amplia declaración de derechos individuales y el principio de soberanía nacional.

¿Cómo transcurrió la regencia del general Serrano y la búsqueda de un nuevo monarca?
Una vez adoptada la monarquía como forma de gobierno en la carta magna, el general Serrano asumió la regencia del reino el 18 de junio de 1869, mientras que el general Prim continuó al frente de la presidencia del Consejo de Ministros. La prioridad absoluta del ejecutivo consistió en localizar un candidato idóneo entre las dinastías europeas para ocupar el trono vacante.

Tras múltiples tentativas diplomáticas frustradas —incluyendo las opciones de Fernando de Coburgo, el duque de Génova, el príncipe Leopoldo de Hohenzollern-Sigmaringen y el rechazo inicial a las pretensiones de los partidarios del duque de Montpensier—, las gestiones se orientaron hacia Amadeo de Saboya, segundo hijo del rey de Italia Víctor Manuel II.

La candidatura de Amadeo cobró viabilidad definitiva tras la caída de Napoleón III y el fin de las reticencias internacionales derivadas de la guerra franco-prusiana. El 16 de noviembre de 1870, las Cortes eligieron formalmente al príncipe italiano como nuevo rey de España bajo el nombre de Amadeo I.

La proclamación oficial del monarca se produjo el 2 de enero de 1871, tras jurar la Constitución ante las Cortes. No obstante, este trascendental acontecimiento institucional estuvo ensombrecido por el trágico fallecimiento del general Prim, principal valedor de la nueva dinastía, quien había sido mortalmente herido en un atentado perpetrado en Madrid cuatro días antes.

Sources & Further Reading
- Bahamonde, Ángel. España en democracia. El Sexenio, 1868-1874. Madrid: Historia 16-Temas de Hoy, 1996.
- Fontana, Josep. La época del liberalismo. Historia de España. Vol. 6. Barcelona: Crítica/Marcial Pons, 2007.
- López-Cordón, María Victoria. La revolución de 1868 y la I República. Madrid: Siglo XXI, 1976.
- Suárez Cortina, Manuel. La España Liberal (1868-1917). Política y sociedad. Madrid: Síntesis, 2006.
- Vilches, Jorge. Progreso y Libertad. El Partido Progresista en la Revolución Liberal Española. Madrid: Alianza Editorial, 2001.
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