¿Qué fue el Asunto Nombela y cómo sacudió la Segunda República Española?
Conoce los detalles históricos del Asunto Nombela, el caso de corrupción política que afectó al Partido Republicano Radical en 1935 y marcó la crisis final de la Segunda República.
En pocas palabras
- El Asunto Nombela estalló a finales de 1934 y se desarrolló políticamente a lo largo de 1935 en el contexto de la Segunda República Española.
- El funcionario Antonio Nombela fue cesado por el gobierno de Alejandro Lerroux tras negarse a pagar una indemnización fraudulenta a la Compañía de África Occidental.
- La crisis derivada del escándalo provocó la caída del gobierno de coalición, la disolución de las Cortes y la convocatoria de las elecciones de febrero de 1936.
¿Qué fue el Asunto Nombela y cómo sacudió la Segunda República Española?
El Asunto Nombela, también conocido como escándalo Nombela, representa uno de los episodios de corrupción política de mayor impacto institucional ocurridos en España a finales de 1934, durante el segundo bienio de la Segunda República Española. Este caso afectó de manera directa al Partido Republicano Radical y a su líder, Alejandro Lerroux, agravando una profunda crisis gubernamental que ya se había visto debilitada por el anterior escándalo del estraperlo.
¿Quién era Antonio Nombela y qué irregularidades denunció?
Antonio Nombela desempeñaba funciones como funcionario del Ministerio de Ultramar o colonias cuando destapó el fraude administrativo vinculado a una indemnización millonaria. Denunció que varios dirigentes del Partido Republicano Radical, y en especial el subsecretario de la Presidencia del Gobierno, Moreno Calvo, habían resuelto de forma fraudulenta un expediente destinado a compensar a la Compañía de África Occidental. Esta empresa, propiedad del empresario catalán Antonio Tayá, reclamaba pagos por la pérdida de dos buques tras la cancelación en 1929 de un contrato público destinado a conectar por vía marítima las rutas entre Fernando Poo, Río Muni y Annobón en la colonia de Guinea Ecuatorial. El gobierno presidido por Alejandro Lerroux aprobó formalmente dicha indemnización el 12 de julio, lo que desató la negativa del funcionario a ejecutar el pago ante las evidentes sospechas de ilegalidad.
¿Cómo reaccionó el gobierno de Alejandro Lerroux ante la negativa de pago?
Ante la negativa tajante de Antonio Nombela de autorizar el desembolso de los fondos públicos, este intentó advertir directamente a algunos ministros del gabinete de coalición radical-cedista, concretamente a figuras de la CEDA como José María Gil Robles y Luis Lucia. Lejos de investigar la denuncia interna, el ejecutivo liderado por Alejandro Lerroux procedió a cesar al funcionario de forma fulminante el 26 de julio de ese mismo año. Tras su cese, Nombela decidió llevar el caso ante el poder legislativo en las Cortes, provocando la apertura inmediata de una comisión de investigación parlamentaria que pondría en el centro de la polémica la gestión económica del gobierno republicano y la responsabilidad directa del propio Lerroux, quien había firmado personalmente el expediente como presidente.
¿De qué manera afectó este escándalo a la estabilidad del Partido Republicano Radical?
A diferencia del llamado escándalo del estraperlo, en el asunto Nombela la implicación del líder radical Alejandro Lerroux era directa e incuestionable debido a su rúbrica en el decreto de indemnización. Durante los debates parlamentarios subsiguientes, Lerroux no logró ofrecer explicaciones convincentes o satisfactorias ante las graves acusaciones de corrupción lanzadas en su contra, aunque formalmente resultara exculpado en la votación final de las Cortes. Este nuevo golpe político hundió de manera definitiva al Partido Republicano Radical, acelerando su rápida disgregación y pérdida de influencia en el panorama parlamentario del país.
Qué consecuencias políticas inmediatas trajo la crisis del gabinete?
La descomposición del Partido Republicano Radical fue hábilmente aprovechada por el líder de la CEDA, José María Gil Robles, quien retiró su apoyo parlamentario al gobierno de coalición presidido por Joaquín Chapaprieta. Gil Robles exigió entonces al presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, que lo propusiera formalmente como nuevo jefe del gobierno. Sin embargo, Alcalá Zamora se negó en rotundo a entregar el poder a un partido que no había proclamado una fidelidad explícita y firme a las instituciones republicanas. Ante esta negativa, el presidente de la República optó por encargar la formación de un nuevo ejecutivo a un político de su absoluta confianza, el liberal centroderechista Portela Valladares.
El nuevo gobierno presidido por Portela Valladares se constituyó el 15 de diciembre de 1935, integrando a republicanos de centro-derecha pero dejando completamente fuera a la CEDA. Al carecer del respaldo necesario y no obtener la confianza de las Cortes, el gabinete de Portela se encontró en un callejón sin salida institucional. Como solución definitiva a la crisis, Niceto Alcalá Zamora decidió disolver las Cortes el 7 de enero de 1936 y convocar unas nuevas elecciones generales para el mes de febrero, comicios en los cuales resultó vencedora la coalición de izquierdas conocida como el Frente Popular.
Sources & Further Reading
- Casanova, Julián (2007). República y Guerra Civil. Vol. 8 de la Historia de España. Barcelona: Crítica/Marcial Pons. ISBN: 978-84-8432-878-0.
- Gil Pecharromán, Julio (1997). La Segunda República. Esperanzas y frustraciones. Madrid: Historia 16. ISBN: 84-7679-319-7.
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