¿Qué fueron los requetés y cómo se originó esta milicia carlista?
Descubre la historia, el origen del término y la participación de los requetés, la milicia paramilitar carlista, durante la guerra civil española.
En pocas palabras
- Los requetés fueron una organización paramilitar carlista fundada a principios del siglo XX en España.
- El origen del nombre se remonta al tercer batallón carlista de Navarra durante la primera guerra carlista en 1833.
- Durante la guerra civil española, decenas de miles de voluntarios requetés combatieron integrados en el bando sublevado.
¿Qué fueron los requetés y cómo se originó esta milicia carlista?
El término requetés —cuyos integrantes eran conocidos popularmente como requetés o boinas rojas— hace referencia a una organización paramilitar de adscripción carlista creada a principios del siglo XX. Esta milicia llegó a integrar a decenas de miles de combatientes voluntarios distribuidos en numerosos tercios que participaron activamente en la guerra civil española integrados en el bando sublevado, con el propósito declarado de defender la religión católica y combatir el marxismo y las corrientes revolucionarias de la época.
¿De dónde procede exactamente el término requeté?
El origen del curioso apelativo se remonta al otoño de 1833, al iniciarse la primera guerra carlista. Los primeros cuatro batallones carlistas formados entonces recibieron diversos apodos populares para distinguirse entre ellos. Según una copla tradicional de la época, al tercer batallón se le denominó «el Requeté» debido a las burlas sobre el mal estado de su vestimenta tras las escaramuzas en las montañas navarras. Los propios soldados adoptaron la mofa y la convirtieron en su distintivo y canto de marcha. El cronista británico William Walton documentó en 1837 la fama de arrojo de estos jóvenes voluntarios y sus cargas a la bayoneta bajo las órdenes de Tomás de Zumalacárregui. Con el paso de las décadas, diversas organizaciones juveniles y publicaciones del movimiento tradicionalista recuperaron este nombre histórico.

Cómo se estructuró militarmente la organización durante la Segunda República?
A principios del siglo XX, colectivos juveniles carlistas en Cataluña, Aragón y Andalucía utilizaron la denominación. Bajo la dirección de figuras como Joaquín Llorens y posteriormente Juan Pérez Nájera, la organización adquirió un carácter paramilitar. Tras la proclamación de la Segunda República Española en 1931, y motivados por la defensa de sus tradiciones frente a la persecución religiosa, los requetés experimentaron un notable crecimiento, especialmente en Navarra. En 1932, el coronel José Enrique Varela asumió la jefatura de la milicia, dotándola de una estructura estrictamente castrense basada en patrullas, compañías y tercios. En 1935, Ricardo Rada tomó el relevo en la dirección, sumando decenas de miles de afiliados instruidos para la confrontación.

¿Qué papel desempeñó el viaje a Italia en la preparación de los requetés?
En marzo de 1934, representantes de la Comunión Tradicionalista como Antonio Lizarza, junto a miembros de la Unión Militar Española y Renovación Española, viajaron a Roma para reunirse con Benito Mussolini. Tras exponer sus planes para derrocar a la Segunda República, el régimen fascista italiano acordó proporcionar financiación y armamento, además de facilitar el adiestramiento militar de jóvenes requetés. Dirigidos por Manuel Fal Conde, pequeños grupos de voluntarios —en su mayoría procedentes de Navarra— viajaron de forma clandestina a Italia para recibir instrucción avanzada en el manejo de armamento moderno durante aproximadamente un mes.

Cómo fue la participación y el despliegue de los tercios durante la Guerra Civil Española?
Al estallar la contienda en julio de 1936, los requetés se sumaron de inmediato al bando sublevado, constituyendo un total de 42 tercios principales formados por voluntarios de distintas regiones, como Navarra, las Vascongadas, Castilla, Andalucía, Aragón, Asturias y Cataluña. Unidades como el Tercio de Nuestra Señora de Montserrat destacaron en numerosos frentes de combate. Adoptando la tradicional boina roja y la Cruz de Borgoña como emblema, estas milicias compuestas mayoritariamente por campesinos de extracción humilde combinaban un fuerte fervor religioso con convicciones monárquicas y tradicionalistas. Tras el Decreto de Unificación de 1937, su organización política fue disuelta formalmente por Francisco Franco, aunque sus combatientes continuaron integrados en las milicias del nuevo Estado.

¿Qué establecía la Ordenanza del Requeté como código moral y doctrinal?
Publicada en enero de 1934 y redactada por Manuel Fal Conde con la colaboración técnica del coronel José Enrique Varela, la Ordenanza del Requeté fijaba los deberes y principios ideológicos de cada combatiente. La doctrina se sustentaba en el trilema clásico del carlismo: «Dios, Patria y Rey». El texto exigía una conducta basada en la fe católica estricta, la defensa de una España católica e indivisible, y la lealtad a la monarquía tradicional contraria al liberalismo y a la revolución, constituyendo el marco espiritual que rigió la actuación de los boinas rojas antes y durante la guerra civil.

Sources & Further Reading
- Aróstegui, Julio (1991). Los combatientes carlistas en la guerra civil española, 1936-1939. Aportes XIX. ISBN: 84-86745-03-9.
- Canal i Morell, Jordi (2006). Banderas blancas, boinas rojas: una historia política del carlismo, 1876-1939. Marcial Pons Historia. ISBN: 9788496467347.
- Calleja, Eduardo G.; Aróstegui, Julio (1994). «La tradición recuperada: el Requeté carlista y la insurrección». Historia contemporánea, (11), 29-54.
- Larraz Andía, Pablo; Sierra-Sesúmaga, Víctor (2010). Requetés: de las trincheras al olvido. La Esfera de los Libros. ISBN: 978-84-9734-973-4.
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