Historia de España 7 min de lectura

¿Quién fue el Conde de Romanones y cuál fue su papel en la política española?

Biografía y análisis histórico del Conde de Romanones, figura clave del Partido Liberal y de la Restauración borbónica en España.

En pocas palabras

  • Álvaro de Figueroa y Torres nació en Madrid el 9 de agosto de 1863 y falleció el 11 de septiembre de 1950.
  • Ocupó la presidencia del Consejo de Ministros de España en tres ocasiones distintas durante el reinado de Alfonso XIII.
  • Firmó el histórico decreto de abril de 1919 que estableció oficialmente la jornada laboral de ocho horas en España.
  • Fue un destacado terrateniente y empresario con intereses en la minería, la metalurgia y los ferrocarriles.

¿Quién fue el Conde de Romanones y cuál fue su papel en la política española?

El Conde de Romanones, cuyo nombre de nacimiento era Álvaro de Figueroa y Torres, fue uno de los políticos, empresarios y terratenientes más influyentes de la España contemporánea durante el reinado de Alfonso XIII. Nacido en Madrid el 9 de agosto de 1863 y fallecido en la misma ciudad el 11 de septiembre de 1950, destacó como una figura central del Partido Liberal fundado por Práxedes Mateo Sagasta. A lo largo de su dilatada trayectoria pública, ocupó numerosos cargos de máxima relevancia institucional, incluyendo la presidencia del Consejo de Ministros en tres ocasiones, la presidencia del Congreso de los Diputados y del Senado, así como varias carteras ministeriales. Su figura ha sido históricamente debatida entre su habilidad como político reformista y su papel como epítome del clientelismo y del cacuiquismo de la Restauración.

Retrato formal de Álvaro de Figueroa y Torres, Conde de Romanones.
Álvaro de Figueroa y Torres, Conde de Romanones, fotografiado en 1919.

¿Cuáles fueron los principales cargos gubernamentales que desempeñó a lo largo de su carrera?

Álvaro de Figueroa y Torres acumuló una extensa lista de responsabilidades institucionales y ministeriales durante la Restauración borbónica, consolidándose como uno de los hombres de estado más versátiles de su época. Comenzó su carrera institucional como diputado por Guadalajara en 1886, distrito que representó de forma ininterrumpida durante décadas, y llegó a ser alcalde de Madrid en 1894. Posteriormente, ocupó la cartera de Instrucción Pública y Bellas Artes en varias etapas, donde impulsó importantes medidas como la integración del sueldo de los maestros en los presupuestos generales del Estado y la reforma de la enseñanza primaria.

Además de la cartera educativa, gestionó los ministerios de Agricultura, Industria, Comercio y Obras Públicas, de Gracia y Justicia, y de Gobernación. En su calidad de líder de una de las principales facciones del Partido Liberal, accedió a la presidencia del Consejo de Ministros en tres periodos diferentes (1912-1913, 1915-1917 y 1918-1919). Asimismo, presidió el Congreso de los Diputados y el Senado de España, coronando una trayectoria institucional pocas veces igualada en el régimen parlamentario de la época.

Caricatura de la época que muestra al Conde de Romanones.
Romanones, aquejado de cojera a causa de un accidente juvenil, era habitualmente caricaturizado en la prensa.

¿Cómo funcionaba su red de influencia y el caciquismo en Guadalajara?

El poder político del Conde de Romanones se sustentaba de manera fundamental en un sólido y eficaz sistema clientelar de carácter caciquil, arraigado principalmente en la provincia de Guadalajara. A través de este entramado de influencias personales, favores administrativos y control electoral, consiguió ser elegido diputado de forma ininterrumpida desde 1886 hasta 1923, extendiendo además estas redes de poder a miembros de su propia familia directa, como sus hermanos y sus hijos.

La historiografía ha señalado frecuentemente este sistema como una de las muestras más representativas de las deficiencias democráticas del régimen de la Restauración. No obstante, la capacidad de Romanones para tejer alianzas y mantener lealtades locales le otorgó una estabilidad parlamentaria poco común. Su influencia territorial era tan notable que incluso tras la instauración de la Segunda República en 1931, logró reconstruir parte de su red clientelar para obtener acta de diputado en las nuevas Cortes republicanas en tres ocasiones.

Ilustración satírica de la época sobre el cacuiquismo de Romanones.
Caricatura satírica de Romanones fabricando diputados a su imagen y semejanza.

¿Qué posición adoptó el Conde de Romanones durante la Primera Guerra Mundial?

Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, el gobierno español presidido por Eduardo Dato declaró oficialmente la neutralidad del país. Sin embargo, el Conde de Romanones mantuvo una postura abiertamente aliadófila, enfrentándose a la corriente germanófila dominante entre las élites conservadoras y militares españolas. Su posicionamiento quedó inmortalizado en su célebre artículo titulado «Neutralidades que matan», publicado en el Diario Universal, en el cual argumentaba que la causa de los Aliados coincidía con los intereses nacionales de España.

Cuando asumió la presidencia del gobierno a finales de 1915, intentó orientar la política exterior hacia un acercamiento más decidido al bando aliado, especialmente tras los incidentes en los que submarinos alemanes atacaron buques mercantes españoles. Esta orientación internacional generó una fuerte contestación interna, alimentada por la presión de la prensa germanófila y por el bloqueo parlamentario de sectores catalanistas, lo que terminó por debilitar su gabinete y precipitar su caída en abril de 1917.

Fotografía histórica del Consejo de Ministros presidido por Romanones.
Gobierno presidido por el Conde de Romanones en 1918.

¿Cuáles fueron sus principales reformas sociales y económicas?

A pesar de su imagen tradicional como político conservador de turno, el Conde de Romanones impulsó y sancionó medidas de gran calado social durante sus mandatos gubernamentales, respondiendo a las crecientes demandas del movimiento obrero y a la necesidad de modernización estatal. En el ámbito educativo y laboral, su gestión dejó hitos normativos importantes que transformaron la administración pública de la época.

Entre los avances más destacados figura el decreto firmado el 3 de abril de 1919 por el cual se estableció de forma oficial la jornada laboral de ocho horas en España, respondiendo a una histórica reivindicación sindical tras la conflictividad generada por la huelga de La Canadiense. Asimismo, en marzo de 1919 se aprobó el Retiro Obrero, considerado el primer seguro público de jubilación obligatorio para los trabajadores del país. En su etapa como ministro de Instrucción Pública también logró integrar los sueldos de los maestros en los presupuestos generales del Estado, dotando de mayor estabilidad al sistema educativo.

El Conde de Romanones reunido con sindicalistas.
Romanones recibiendo al líder sindicalista Ángel Pestaña en 1922.

¿Cómo vivió la caída de la monarquía y la llegada de la Segunda República?

Durante la dictadura del general Miguel Primo de Rivera (1923-1930), el Conde de Romanones se mantuvo inicialmente al margen de la vida pública, aunque participó en conspiraciones fracasadas contra el régimen, como la conocida como «Sanjuanada» en 1926. Caída la dictadura, aceptó integrarse como ministro de Estado en el último gobierno monárquico presidido por Juan Bautista Aznar-Cabañas, confiando en que la celebración de elecciones municipales permitiría restaurar la normalidad constitucional.

Tras los resultados de los comicios municipales de abril de 1931, que evidenciaron el triunfo de las candidaturas republicanas en las principales ciudades, Romanones asumió con realismo la situación y aconsejó al rey Alfonso XIII que abandonara el país para evitar un conflicto civil. Por encargo directo del monarca, se entrevistó con Niceto Alcalá Zamora y los miembros del comité revolucionario para pactar una transición pacífica de poderes al Gobierno Provisional de la República a cambio de garantizar la seguridad de la familia real.

Monumento dedicado al Conde de Romanones en Guadalajara.
Monumento dedicado al Conde de Romanones en Guadalajara.

¿Cuál fue su actividad empresarial y su legado como escritor e historiador?

En paralelo a su prolongada trayectoria política, Álvaro de Figueroa y Torres desarrolló una intensa actividad en el ámbito empresarial y financiero. Estuvo estrechamente vinculado a grandes sociedades de capital francés y español, tales como la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya, la Sociedad Española de Minas del Rif, el Banco Hipotecario de España y la Compañía Transmediterránea. Además, fue considerado uno de los mayores propietarios de tierras de la península ibérica, acumulando miles de hectáreas.

En el plano cultural e intelectual, destacó como un prolífico autor de obras históricas, memorias y ensayos políticos, entre los que sobresalen títulos como Sagasta o El político, Las últimas horas de una Monarquía y sus volúmenes autobiográficos Notas de una vida. Su erudición fue reconocida mediante su ingreso como miembro numerario de la Real Academia de la Historia, la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, y la dirección de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, instituciones en las que centró su actividad durante sus últimos años hasta su fallecimiento en 1950.

El Conde de Romanones durante una jornada de caza.
Romanones haciendo sonar un cuerno de caza durante una cacería tradicional.

Sources & Further Reading

  • Senado de España. Expediente personal del senador Álvaro de Figueroa y Torres, Conde de Romanones. Disponible en: Sitio oficial del Senado de España.
  • Moreno Luzón, Javier. Romanones, caciquismo y política liberal. Madrid: Alianza Editorial, 1998.
  • Gortázar, Guillermo. Romanones. La transición fallida a la democracia. Madrid: Espasa, 2021.
  • Urquijo y Goitia, José Ramón de. Gobiernos y ministros españoles en la edad contemporánea. Madrid: CSIC, 2008.
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